1 Con mucha genialidad expresa Pascal este sentimiento vital: Pensées, Art. 1. Toutes ces misères prouvent sa grandeur. Ce sont misères de grand seigneur, misères d’un roi dépossédé. (3) Nous avons une si grande idée de l’âme de l’homme, que nous ne pouvons souffrir d’en être méprisés, et de n’être pas dans l’estime d’une âme. (5) (Oeuvres, París, 1866, 1, 248, 249).
2 Summa c. gent. (cura Uccellii, Romae, 1879), I, c. 22, V. II, c. 54.
3 Lib. II, c. 46 y ss.
4 Emil DU BOIS-REYMOND, Ueber die Grenzen des Naturerkennens, 1872. V.: Die sieben Welträtsel, 1881.
5 LAPLACE, Essai sur les probabilités, París, 1814, p. 3.
6 Comienza: “Acerca de los límites”, 4ª ed., p. 28.
7 Ob. cit., 29, 30, v. Rätsel, 7 (Enigmas del universo). Esta argumentación es, por lo demás, concluyente cuando se atribuye, por decirlo así, validez metafísica a la mecánica atomista. Con su historia, que es aludida por Du Bois-Reymond, se puede comparar también la formulación que hace el clásico de la psicología racional, Mendelssohn. Por ejemplo, Schriften (Leipzig, 1880), I, 277: 1. “Todo lo que el cuerpo humano tiene de diferente del bloque de mármol se puede reducir a movimiento. Ahora bien, el movimiento no es otra cosa que el cambio de lugar o situación. Salta a la vista que, con todos los cambios posibles de lugar en el mundo, por muy complicados que sean, no se obtiene ninguna percepción de estos cambios de lugar.” 2. “Toda materia se compone de varias partes. Si las representaciones singulares estuvieran aisladas en las partes del alma, como los objetos de la naturaleza, entonces el conjunto no se encontraría en ninguna parte. No podríamos comparar las impresiones de los diversos sentidos, no podríamos enfrentar las representaciones, no podríamos percibir ni conocer ninguna relación. Se ve, pues, con claridad que no sólo para el pensamiento, sino también para la sensibilidad, muchas cosas tienen que juntarse en una. Pero como la materia nunca es un sujeto único, etc.”, Kant desarrolla este “tendón de Aquiles de todas las conclusiones dialécticas de la teoría pura del alma” como segundo paralogismo de la psicología trascendental. Con Lotze estos “hechos del saber relacionador”, por “un motivo invencible en el que puede apoyarse la convicción de la autonomía de un ser anímico”, se han desarrollado en varias obras (últimamente, Metafísica, 476) y constituyen el fundamento de esta parte de su sistema metafísico.
8 Welträtsel, p. 8.