Programas de autonomía e higiene personal de un ACNEE en el comedor escolar
Contenido
2. Programa de lavado de manos
3. Rutinas como medio de aprendizaje
4. Sistemas visuales de apoyo: guías de pasos
5. Programa de colocación de baberos y/o batas
Las personas con discapacidad tienen que vivir en una sociedad diversa y se enfrentan a un mundo de barreras arquitectónicas que les dificulta el acceso a la información y las diferentes situaciones de la vida diaria. De ahí la importancia de que la escuela les proporcione las medidas necesarias para eliminar dichas barreras, mediante los recursos materiales y personales específicos que les sean necesarios.
Dentro de dichas necesidades se enmarcan las que presenta el alumnado para seguir el currículo, como es el ACNEE (alumnado con necesidades educativas especiales) derivadas de la discapacidad física, psíquica, sensoria; por proceder de otros países e incorporarse de forma tardía al sistema educativo; por presentar altas capacidades intelectuales o por vivir en situaciones de riesgo social. Dicho concepto es recogido por la Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, de Educación.
Entre las medidas a llevar a cabo con este alumnado se encuentran los programas de autonomía e higiene personal en el comedor escolar para dar una respuesta integral a las distintas necesidades que presentan.
En este capítulo se hablará de los distintos programas de lavado de manos a llevar a cabo con el ACNEE, así como las rutinas que necesitan para una adecuada autonomía en los comedores escolares a través de los distintos sistemas visuales de apoyo.
Los programas de lavado de manos están incluidos dentro de los programas de autonomía e higiene personal para el ACNEE. Antes de exponer las características de este programa, es necesario saber por qué se lleva a cabo, quién lo realiza, a quién va dirigido y cómo se efectúa este programa.

Definición
Autonomía
Es aquella capacidad que tiene una persona para realizar una acción sin depender de alguien.
Los programas que a continuación se detallan constituyen un conjunto de actuaciones que pretenden influir en la conducta del niño/a y/o modificar el comportamiento, por tanto, esta es la finalidad última, bien sea por su exceso o por su defecto.
Para elaborar un programa de este tipo, hay que tener en cuenta las necesidades del alumnado, las cuales han sido detectadas con la realización de la evaluación psicopedagógica.
A la hora de llevar a cabo un programa de este tipo para el ACNEE, algunas de las necesidades a tener en cuenta son las relacionadas con las capacidades básicas.
Las necesidades relacionadas con el ámbito psicomotor son las siguientes:

Sabía que…
Una forma adecuada de estimular al alumnado la motricidad fina puede ser pinchando comida con el tenedor.
Las necesidades relacionadas con el ámbito lingüístico son las siguientes:
Las necesidades relacionadas con el ámbito cognitivo son las siguientes:

Actividades
1. Explique otro sistema alternativo y/o aumentativo distinto al ya expuesto.
2. ¿Por qué cree que es necesario un aprendizaje significativo y funcional con el ACNEE?
Las necesidades relacionadas con el ámbito afectivo-social son las siguientes:
Estas necesidades son enunciadas de forma general, ya que cada niño/a según la discapacidad que tenga, edad, nivel de desarrollo madurativo y contexto tendrá unas necesidades u otras.
Otras de las necesidades a tener en cuenta en este apartado son las relacionadas con los ámbitos que se describen a continuación.
Las necesidades relacionadas con la alimentación son las siguientes:
Estas necesidades hay que tenerlas en cuenta a la hora de atender a un ACNEE en horario de comedor.

Nota
La pirámide alimenticia está centrada en los alimentos a consumir en una dieta saludable.
Las necesidades relacionadas con la higiene personal son las siguientes:
Una vez detectadas las necesidades del ACNEE se procede a la toma de decisiones y puesta en marcha de medidas desde el centro, contando con una serie de recursos personales y materiales. Entre los recursos personales se encuentran los docentes implicados con el alumno, el maestro de educación especial, el orientador y, en los casos en que sea necesario, el monitor de educación especial.
Hay que hacer hincapié en estos últimos recursos humanos: educadores y monitores de educación especial, ya que son los encargados de la atención específica de este alumnado en los comedores escolares.

Sabía que…
Los educadores del alumnado con discapacidad física trabajan en un centro público docente a través de bolsas de trabajo y los monitores de educación especial son contratados por empresas privadas coordinadas con el centro educativo.
Los programas de autonomía e higiene personal son elaborados por el maestro de pedagogía terapéutica, en colaboración con el educador y/o del monitor; en caso de alumnado integrado en un aula ordinaria también colabora el tutor.
Los programas de autonomía e higiene personal van dirigidos a alumnado con necesidades especiales:
La ratio establecida en la actualidad para la atención en los comedores escolares es de 7 a 8 alumnos con necesidades especiales por monitor/educador.
Para elaborar el programa de autonomía e higiene personal en los comedores escolares hay que establecer una serie de objetivos, contenidos y estrategias a llevar a cabo que se desarrollan a continuación.
Objetivos
Los objetivos de este programa se elaboran en relación a las necesidades del alumno a atender. Estos pueden ser los siguientes:
1. Incorporar conductas que el alumno no posee.
2. Mejorar sus habilidades de autocuidado.
Contenidos
En función de los objetivos didácticos se elaboran los contenidos en base a una serie de bloques:
1. Control de esfínteres:
2. Uso de los servicios:
3. Aseo e higiene personal:
4. Vestido:
5. Alimentación/mesa:
6. Uso adecuado de las instalaciones del colegio.
Estos contenidos son generales para trabajar de forma específica con el alumnado con necesidades especiales.

Importante
A la hora de elaborar los objetivos y contenidos para un alumno concreto siempre habrá que tener en cuenta las características del mismo.

Actividades
3. Indique otros tipos de objetivos que no se encuentren enumerados.
4. ¿Qué funciones desempeñaría para cumplir los objetivos relacionados con la higiene y aseo personal?
Estrategias
Atendiendo a tales objetivos y contenidos se llevan a cabo una serie de estrategias metodológicas.
Haciendo hincapié en el programa de lavado de manos, las estrategias o pasos pueden ser los siguientes:
1. Abrir el grifo
2. Mojar manos
3. Poner jabón
4. Frotar
5. Aclarar
6. Secar con una toalla
Para que el alumnado asimile mejor el programa, debe haber un aprendizaje previo de los pasos a seguir a través de imágenes, fotos y dibujos para que les resulte más fácil; mediante rutinas de forma diaria durante todo el curso y estableciendo un horario semanal para el monitor/educador en el que anote los días de la semana que el ACNEE se ha lavado las manos de forma autónoma.
Este programa se puede llevar a cabo de distintas formas, siempre y cuando sea sencillo, claro y cumpla todos los pasos para un adecuado lavado de manos.
Para aquel alumnado que no disponga de autonomía, en este programa habrá que ayudarle constantemente hasta lograr que realice algunas de las acciones por sí mismo.
Una de las formas de asimilar los pasos a seguir en el cuarto de baño o reconocer los objetos a utilizar, puede ser a través de fichas de asociación de contenidos.
A continuación se va a presentar una ficha en la que el alumno debe relacionar los siguientes aspectos:
1. Boca-cepillo de dientes.
2. WC-papel higiénico. Así el alumno asociará que cuando haga sus necesidades deberá usar siempre el papel.
3. Lavabo-jabón. Con esta imagen el alumno podrá asociar que cuando se lave las manos deberá usar siempre el jabón.
Con esta ficha se pueden hacer varias actividades como:
1. Relacionar con flechas los objetos del cuarto de baño.
2. Colorear los objetos que nombre el monitor/educador.
3. Explicar para qué sirve cada objeto.
La ficha con la que se debe trabajar es la que se presenta a continuación.

Ficha de asociación de contenidos en el cuarto de baño
Una rutina es la costumbre de hacer las cosas por mera práctica. Teniendo en cuenta esta definición se puede decir que si se repite lo mismo todos los días, se hará sin esfuerzo.
Por ello, las rutinas son buenas para el ACNEE, ya que debido a sus dificultades, sus capacidades básicas se ven afectadas, por lo que se hace necesario un aprendizaje simple, significativo y funcional.
A la hora de intervenir con un ACNEE hay que tener en cuenta sus posibilidades de razonamiento, su capacidad de aprendizaje en cada momento, sus conocimientos previos, su ritmo de aprendizaje, su edad y su nivel de desarrollo cognitivo y madurativo.

Importante
Resulta muy conveniente basarse para esta tarea en las teorías de Piaget derivadas de su estudio sobre el desarrollo cognitivo.
Una vez establecidas las rutinas de aprendizaje y asimiladas por el alumnado, llega un momento en que todo se hace de forma automática y no es necesario utilizar la capacidad de razonamiento.
Estas rutinas deben llevarse a cabo de la manera más sencilla posible, a través de un aprendizaje previo con guías de pasos, imágenes, fotos y la práctica diaria. Este aprendizaje está basado en el aprendizaje significativo y funcional, lo cual quiere decir que todo nuevo aprendizaje debe integrarse de forma sencilla en su estructura cognitiva (recogiendo las aportaciones de Ausubel sobre el aprendizaje significativo).
Por otro lado, para la asimilación de las rutinas de manera adecuada y autónoma, el alumnado debe adquirir la competencia básica de “aprender a aprender”.

Nota
La competencia de “aprender a aprender” es una de las competencias básicas que debe adquirir el alumnado durante la educación básica obligatoria al terminar la etapa.
Esto se consigue en la medida en que pueda ir adquiriendo estrategias de aprendizaje; estrategias referidas al establecimiento de metas y objetivos (cuya meta es el aprendizaje del aseo, higiene y vestido personal y cuyo objetivo es realizar todo de forma autónoma), a la planificación de los diferentes objetivos a llevar a cabo (a través de guías de pasos y rutinas), al control sobre la propia tarea (con el fin de ser autónomo en la misma), a la comprobación permanente (comprobando cada paso llevado a cabo para asimilarlo), a la revisión (de lo que está bien o mal realizado) y a la autoevaluación (valorar si el proceso se ha realizado correctamente).

Actividades
5. Defina con sus palabras qué son las rutinas como medio de aprendizaje.
6. Seleccione una serie de rutinas a llevar a cabo en el uso de servicios.
Al atender a un ACNEE en el comedor escolar, el monitor/educador lleva a cabo una serie de rutinas y pasos de forma diaria que se pueden establecer en los siguientes bloques:
1. Recogida: el monitor/educador recoge a cada ACNEE del lugar donde esté cada uno en cada momento (patio, clase, apoyo, etc.) unos minutos antes de la salida de todo el alumnado del colegio.
2. Uso de instalaciones: cada ACNEE coge sus objetos personales y los cuelga en el perchero/taquilla.
3. Uso de servicios: antes de entrar al comedor, cada ACNEE procede al lavado de manos y uso del WC.
4. Entrada comedor: deben entrar despacio, en fila y en silencio.
5. Sentarse: cada ACNEE se sienta en el lugar que se le ha asignado para todo el curso con una postura adecuada.
6. Alimentación: el ACNEE más autónomo podrá servirse su agua mientras el monitor/educador sirve el primer plato, segundo y postre. Durante la hora de la comida el monitor debe controlar el orden y llevar a cabo las normas establecidas para el alumnado, como levantar la mano para pedir o decir algo, estar en silencio, ser educado, no jugar ni tirar la comida, comer con la boca cerrada, etc.
7. Higiene y aseo personal: una vez han terminado de comer deben hacer una fila para ir al cuarto de baño a lavarse los dientes, la boca y las manos.
8. Despedida: el alumnado que se va en el segundo turno va al patio (con la supervisión del monitor/educador) a jugar con el resto de compañeros; y el alumnado del primer turno se marcha con la familia que lo recoge.
Los sistemas visuales de apoyo hacen referencia a las ayudas a través de imágenes que se le presentan al ACNEE para un aprendizaje más efectivo, rápido, funcional, sencillo, lúdico y motivador.
A continuación, se van a presentar los sistemas visuales de apoyo en relación al programa de lavado de manos, cepillado de dientes, uso del WC y un mural de normas de comedor.
Estos sistemas visuales están realizados con distintos dibujos referentes a los pasos que se han de llevar a cabo en cada ámbito.
El sistema visual de apoyo en el lavado de manos se centra en que el ACNEE asimile los pasos a seguir de forma adecuada para lavarse las manos y para que efectúe una rutina diaria durante todo el curso antes de acudir al comedor.

Recuerde
El desarrollo de este sistema va a depender, como se ha mencionado, del tipo y grado de déficit del ACNEE.
Existen varias formas de llevar a cabo este programa. Para ello hay que tener en cuenta el nivel de autonomía del alumno y los pasos que es capaz de dar.
Las estrategias generales al comenzar este sistema visual de apoyo se centran en que el monitor/educador le muestre al ACNEE la imagen de las acciones que deba desempeñar en cada momento e ir realizándolas paso a paso.
Uno de los sistemas de apoyo visual se centra en los siguientes pasos:
1. Abrir el grifo: el monitor/educador, siempre y cuando el ACNEE presente cierta autonomía, movilidad y motricidad fina, le muestra la imagen de un grifo, después realiza la acción para que el alumno la vea y le explica cómo abrirlo (dependiendo del modelo de grifo que sea). Luego le incita a que él lo lleve a cabo por sí mismo.
2. Mojar manos: el monitor/educador le muestra la imagen de un niño con las manos bajo el grifo, luego realiza la acción de cómo mojarse las manos y se lo explica (con las mismas bajo el chorro para que ambas manos se mojen por completo). Luego le incita a que él lo lleve a cabo por sí mismo introduciéndole las manos bajo el chorro de agua. Luego deberá cerrar el grifo para echarse el jabón.
3. Poner jabón: una vez enjuagadas el monitor/educador le muestra la imagen de un jabón, luego realiza la acción —la cual variará dependiendo de si es jabón de manos, con lo cual deberá coger la pastilla de jabón que debe estar situada junto al grifo para que resulte más cómodo; o si es un dispensador de jabón, deberá pulsar el botón—. Luego, el alumno debe realizarlo por sí mismo con cuidado de no derramar el jabón al suelo o de que no se le escurra la pastilla de las manos.
4. Frotar: mientras se enjabona, el monitor/educador le muestra la imagen de dos manos frotándose con el jabón, realiza la acción como ejemplo y el alumno deberá realizarlo frotándose las manos suavemente una con otra para repartir adecuadamente todo el jabón.
5. Aclarar: el siguiente paso es mostrarle una imagen de unas manos a las que les cae agua. Después, el monitor/educador abre el grifo de nuevo para aclararse las manos y se lo explica al alumno para que lo lleve a cabo. Debe enjuagarse bastante bien para que no queden restos de jabón.
6. Secar: por último, se le muestra una imagen de unas manos con una toalla. El monitor realiza la acción y le explica que debe coger la toalla del toallero con cuidado de no salpicar el suelo y secarse ambas manos.
Una vez que el alumno haya aprendido cada paso, el monitor no deberá realizar las acciones, o más tarde no explicarle los pasos, sino tan solo supervisar cada acción.
Para completar el sistema de apoyo visual, se puede introducir en el mismo folio un horario semanal, en el cual el alumno (si sabe escribir) o monitor/ educador anote con una cruz qué día se ha lavado las manos, o qué día lo ha realizado por sí mismo sin ayuda o supervisión.
Las imágenes de este sistema son las que se muestran a continuación.

Sistema visual de apoyo en el lavado de manos

Aplicación práctica
Rebeca es una alumna de 5 años de edad con tetraplejia y que está en silla de ruedas. Acude al comedor diariamente y requiere de ayuda para lavarse las manos antes de entrar. No conoce los programas visuales de apoyo en el lavado de manos, por lo que no sabe los pasos a llevar a cabo. ¿Qué protocolo de actuación hay que realizar ante alumnado con falta de autonomía?
SOLUCIÓN
En primer lugar, hay que tener en cuenta que la atención la lleva a cabo el monitor/educador, quien recoge a la alumna del lugar donde se encuentre para trasladarla hasta el cuarto de baño. Una vez allí, el monitor/educador le muestra el sistema de apoyo visual a la alumna paso a paso y va realizando con ella de forma conjunta cada acción y, si es necesario, le ayuda en cada paso.

Actividades
7. Elabore una guía de pasos del programa de lavado de manos.
8. ¿Qué normas cree usted que son esenciales para un ACNEE en un comedor escolar en cuanto a higiene?
El sistema visual de cepillado de dientes se basa en que el ACNEE siga los pasos adecuados y de forma ordenada para lavarse los dientes a través de una serie de imágenes.
Al igual que el anterior sistema, hay que valorar el grado de autonomía del alumno, su déficit y los pasos que puede ser capaz de llevar a cabo con o sin ayuda del monitor. En este sistema el monitor/educador también le va mostrando cada imagen al alumno de los pasos a realizar, lo lleva a la práctica e incita al alumno a que realice la acción.

Nota
El cepillado de dientes se realiza en horario de comedor cuando todos los niños han terminado de comer si los familiares del alumno lo solicitan.
Uno de los ejemplos que se puede llevar a cabo es el que se explica a continuación:
1. Echar agua en un vaso: el monitor/educador le muestra la imagen al alumno de una mano de un niño cogiendo agua en un vaso de un grifo abierto. Realiza la acción y le dice al alumno que la repita, explicándole que primero debe coger el vaso, después abrir el grifo y, por último, echar el agua para que más tarde tenga el vaso preparado para enjuagarse la boca.
2. Abrir tapón de pasta de dientes: el monitor/educador le señala una imagen de unas manos abriendo un tubo de pasta de dientes, realiza la acción y le dice al niño que también lo haga.
3. Depositar pasta de dientes en el cepillo: la imagen en este caso sería la de unas manos poniendo la pasta de dientes en un cepillo. El monitor/ educador realiza la acción y el niño la repite con cuidado de que no ponga demasiada pasta en el cepillo por apretar el tubo.
4. Cepillado de dientes: se le muestra la imagen de un niño cepillándose los dientes. El monitor/educador le enseña cómo cepillarse los dientes, le explica que debe hacerlo de un lado a otro, de arriba abajo y por todas las muelas.
5. Enjuagarse la boca: el siguiente paso es mostrarle la imagen de un niño con un vaso en la mano enjuagándose la boca. El monitor/educador le explica que coja el cepillo en una mano y el vaso en otra y debe coger agua sin tragársela y enjuagarse la boca para escupir los restos de pasta de dientes en el lavabo. Hay que prestar atención a que el niño no se trague el agua y que acerque la boca al lavabo para no salpicar.
6. Lavar cepillo: la imagen ahora es la de un cepillo de dientes bajo un grifo con agua. El monitor realiza la acción y se la enseña al niño.
7. Tirar agua: la imagen es la de una mano de un niño tirando el agua de un vaso al lavabo. El monitor lo hace y el alumno lo repite.
8. Cerrar tapón del tubo de pasta de dientes: otra de las imágenes es la de una mano de un niño cerrando un tubo de pasta de dientes, lo cual debe ser realizado por el alumno.
9. Secarse la boca con una toalla: este es el último paso a llevar a cabo y la imagen se corresponde con un niño secándose la boca con una toalla. El alumno debe coger la toalla y secarse la boca como paso final.
Es importante, al terminar el proceso, que el lavabo quede sin restos de pasta de dientes, con el fin de que el alumno comprenda que el cuarto de baño debe ser un lugar limpio y ordenado.
El sistema visual de apoyo en el cepillado de dientes está basado en las siguientes imágenes que a continuación se presentan.


Actividades
9. Enumere las ventajas de llevar a cabo un programa de cepillado de dientes.
El uso del WC se puede hacer en cualquier momento de horario de comedor, por lo que es muy importante que el alumno asimile muy bien los pasos a llevar a cabo.
En este caso, el monitor/educador no realiza las acciones, tan solo se las explica al alumno, le ayuda o supervisa las mismas. En un primer momento el monitor/educador entrará al WC con el niño para ayudarle a desvestirse, sentarse en el WC o limpiarse, hasta que el alumno sepa realizar los pasos con total autonomía; en este caso, el monitor/educador siempre deberá esperar fuera del WC, lo más cercano a la puerta por lo que pueda requerir el niño o por seguridad, para que no le ocurra nada.

Importante
El uso del WC implica algunas acciones que pueden ser complicadas para el alumnado con falta de autonomía, poca movilidad o con problemas en la motricidad fina o gruesa.
A continuación se muestran dichos pasos correspondientes a una serie de imágenes:
1. Abrir puerta del baño/encajarla: se le enseña la imagen de una puerta. Es importante que puedan hacer esto para que tengan intimidad a la hora de usar el WC.
2. Desvestirse: la imagen mostrada es un niño desabrochándose el pantalón. Cuando un alumno trae pantalón, el monitor/educador debe enseñarle cómo hacerlo. Después, el alumno debe bajarse el pantalón para proceder a sentarse en el WC. Si se trata de un pantalón que no tiene botón, tan solo tendría que bajárselo y si se trata de niñas con falda o vestido, se lo tienen que levantar. El siguiente paso sería bajarse la ropa interior hasta las rodillas o los tobillos.
3. Sentarse en el WC/hacer uso del mismo: la imagen se corresponde con un niño sentado en el WC con la ropa bajada. Si se trata de un niño que quiere hacer pipí, los pasos serán distintos a los de una niña, por el motivo de que el niño lo hace de pie y la niña sentada. En caso de que quieran hacer otras necesidades, ambos deben sentarse.
4. Coger papel higiénico: la imagen muestra la mano de un niño cogiendo papel. Es importante que sepan que no deben coger demasiado papel, sino lo justo y necesario.
5. Limpiarse: se muestra a un niño limpiándose, lo cual debe ser realizado por el alumno.
6. Vestido: el alumno ve la imagen de un niño vistiéndose.
7. Tirar de la cadena: el alumno debe tirar de la cadena siempre que haga uso del WC para mantener limpio el mismo. Este paso se les suele olvidar, por lo que hay que recordárselo diariamente.
8. Lavarse las manos: se muestra a un niño lavándose las manos con el grifo abierto, por lo que el alumno deberá bajar la tapadera del WC, abrir la puerta e ir al lavabo a lavarse las manos (proceso explicado anteriormente).
De forma general, el uso del WC les suele resultar más difícil que el resto de sistemas de apoyo visuales o programas, ya que implica una serie de pasos de mayor dificultad motriz y de coordinación, como desvestirse o vestirse.
Por ello, el alumnado suele requerir más ayuda y atención por parte del monitor/educador a la hora de hacer uso del WC.

Importante
Para que el alumno asimile los pasos a seguir de forma adecuada es importante explicarle todo despacio y con la ayuda de las imágenes del sistema visual.
Las imágenes que se acompañan a este programa son las siguientes:

Las normas de comedor deben ser claras, sencillas, establecer un aprendizaje previo de las mismas y recordarlas cada día a través del sistema visual de apoyo.
La guía de pasos de las normas que debe cumplir el alumnado de un comedor escolar puede ser la siguiente:
1. Lavarse las manos: la imagen en este caso puede corresponder a unas manos bajo el grifo cayendo agua. Esta actividad es la que se incluye dentro del programa del lavado de manos y que debe realizarse antes de entrar al comedor.
2. Sentarse correctamente: la imagen representa a un niño sentado en una silla, con una postura adecuada. Este punto es importante reforzarlo cada día para que el alumnado adquiera un control postural adecuado a la hora de comer.
3. Comer solo: se trata de la imagen de la cara de un niño que se lleva la cuchara a la boca. A la hora de que el alumnado coma con autonomía hay que establecer programas, sistemas visuales de apoyo, ayuda y rutinas.
4. Comer con la boca cerrada: la imagen es la de un niño con la boca cerrada y los cubiertos en las manos. Es importante enseñarles este aspecto, ya que puede resultar incómodo para el resto si no lo cumplen.
5. Dar las gracias: la imagen es un niño alegre con los brazos abiertos. Deben conocer normas sociales en la mesa.
6. Comérselo todo o probarlo: la imagen se corresponde con niños que están felices comiendo. Hay alumnado que no come adecuadamente porque no le gusta algo o como conducta desafiante, por lo que deben saber que al menos hay que probar la comida. Actualmente, en los comedores escolares, está prohibido obligar a un niño a comer, por ello, se pueden usar reforzadores positivos para que lo haga como pegatinas, juguetes, tiempo de patio, etc.
7. Coger bien los cubiertos: la imagen es una mano cogiendo una cuchara con la posición correcta de los dedos pulgar, índice y corazón. El alumnado debe saber cómo coger los cubiertos de forma adecuada; este aspecto es bueno reforzarlo en el alumnado con motricidad fina afectada para estimularles el tacto.
8. Pedir las cosas por favor: la imagen es la de un niño con las manos pegadas pidiendo por favor. El alumnado que tenga adquirido el lenguaje, debe aprender las normas sociales establecidas a la hora de comer.
9. Mantener el comedor limpio: la imagen es la de una papelera. El alumnado con cierto grado de autonomía y aquel que presenta una capacidad cognitiva adecuada debe saber que el comedor es un lugar que hay que mantener limpio y ordenado. Por eso no pueden tirar la comida al suelo, ni jugar con la misma, no derramar líquidos, mantener la mesa limpia, tirar las cosas a la basura cuando hayan acabado de comer (como papel, ya que el resto debe tirarlo el monitor/educador porque está prohibido que el alumnado se levante para tirar desperdicios de alimentos, poner la mesa o quitarla).
10. Estar limpios: la imagen es la de un niño con la ropa blanca y limpia. El alumnado debe saber que su ropa no puede mancharse demasiado. Aquel alumnado que no disponga de autonomía para comer, debe tener el babero puesto. Para mantener la ropa limpia es importante que sepan que hay que estar lo más cerca posible de la mesa y comer cerca del plato.
Las imágenes que se corresponden con la explicación anterior son las siguientes:

El programa de colocación de baberos y/o batas hace referencia al apartado de vestido incluido dentro del programa de autonomía e higiene personal del ACNEE. A continuación, se presentan ambos programas por separado.
A la hora de llevar a cabo el programa de colocación de baberos, se pueden desarrollar los siguientes objetivos:
Para que el alumnado tenga un mejor aprendizaje a la hora de ponerse el babero es importante usar sistemas visuales de apoyo para que el ACNEE asimile mejor los pasos a seguir.
El comienzo del programa con el ACNEE debe hacerse con la ayuda y supervisión del monitor/educador, siendo el objetivo primordial que el alumnado consiga ponerse el babero solo.
La guía de pasos para ponerse el babero es la siguiente:
1. Meter una de las mangas por la mano, pasando por todo el brazo hasta llegar al hombro. En un principio, el monitor/educador debe sujetar la manga y la mano correcta del alumno, más tarde solo sujetará la manga y el alumno pasará la mano y el brazo y el último paso sería que el alumno se coloque solo la manga.
2. Meter la otra manga.
3. Abrocharle los botones o pegar velcro un lado del babero con otro en caso de ACNEE con mayor dificultad motora.

Actividades
10. Elabore un sistema visual de apoyo de colocación de baberos.
En relación al programa de colocación de batas, hace referencia a las batas que deben colocarse los monitores/educadores. Estas batas son entregadas por la empresa privada que les contrate. Es obligatorio llevarla siempre puesta para la atención del ACNEE, además de limpia, planchada, sin dibujos, ni pegatinas, con la placa de identificación en la que esté escrito el nombre de la persona y en algunos casos el de la empresa.

Aplicación práctica
Lucas es un niño de 9 años de edad con discapacidad cognitiva profunda. No tiene adquirido el objetivo de vestirse/desvertirse, por lo que el monitor le va a ayudar a colocárselo antes de comer para que no se manche la ropa. Para ello, sigue los siguientes pasos:
Si el alumno no sabe colocarse el babero, ¿qué pasos podrá seguir el monitor para hacerlo?
SOLUCIÓN
En primer lugar, utilizar un sistema visual de apoyo en la colocación de baberos en el que se incluyan los pasos a seguir para el mismo y las imágenes se correspondan con un/a niño/a cogiendo el babero, colocándose una manga, luego la otra y, por último, abrochándose los botones de abajo arriba. El monitor/educador le va explicando cada paso de forma oral, con el apoyo del sistema visual y le ayuda en cada acción.
Para hablar de los distintos grados de dependencia es necesario conocer la tipología de alumnado con necesidades especiales que puede haber en un centro, ya que dependiendo del tipo y grado de discapacidad del alumnado, su dependencia de otras personas (monitor/educador en este caso) será mayor o menor.
En un comedor escolar hay que valorar el desarrollo motor del alumno y la autonomía. A mejor desarrollo motor, mayor autonomía; además, hay que valorar el desarrollo cognitivo, ya que a mayor capacidad de razonamiento, memoria e inteligencia, también habrá mayor autonomía.
En un centro educativo, la tipología de alumnado según la discapacidad que presenta y sus necesidades básicas en relación al desarrollo motor y cognitivo se corresponde con cualquiera de los que se describen a continuación.
Alumnado con discapacidad auditiva
“Se puede definir al alumnado con discapacidad auditiva como aquellos que no son capaces de percibir los sonidos ni con la ayuda de aparatos amplificadores”. (Organización Mundial de la Salud, OMS, 1996).
Según Benítez (2011). El alumnado con discapacidad auditiva es aquel que posee “pérdida auditiva de leves a profundas, es un estado de limitación en la comunicación o el lenguaje como expresión lingüísticas y de pensamiento”.
Este alumnado requiere un aprendizaje del programa de autonomía e higiene personal basado en la ruta visual principalmente, ya que su ruta auditiva se ve afectada. Habrá que valorar el grado de pérdida auditiva (sordera, cofosis, hipoacusia) que presente para aprovechar o no sus restos auditivos.

Definición
Cofosis e hipoacusia
Cofosis es la pérdida total o parcial de la audición y la hipoacusia es la pérdida leve de la audición con restos auditivos aprovechables.
De forma general, las necesidades de este alumnado pueden ser:
El alumnado con sordera suele acudir a centros docentes específicos que disponen de intérpretes de lengua de signos u otros sistemas de comunicación.
Alumnado con discapacidad visual
“La ceguera o deficiencia visual hacen referencia a condiciones caracterizadas por una limitación total o muy seria de la función visual”. (Organización Nacional de Ciegos Españoles, ONCE, 2013).
La discapacidad visual abarca a las personas con déficit visual o ceguera y a las personas con ambliopía.

Definición
Alumnado con ambliopía
Es aquel que presenta restos visuales aprovechables.
Requieren un aprovechamiento de la visión residual en caso de ambliopía o un aprendizaje a través de la ruta háptica (tacto). Sus necesidades pueden ser:
El alumnado con ceguera suele acudir a centros específicos para alumnado con ceguera donde se dispone de ayudas técnicas y personal específico cualificado.

Actividades
11. Elabore un programa de lavado de manos para un alumno con discapacidad visual.
12. ¿Qué ayudas técnicas se podrían instalar en un cuarto de baño para atender a un alumno con discapacidad visual?
Alumnado con discapacidad motora
Por discapacidad motora se entiende aquella que abarca todas las alteraciones o deficiencias orgánicas del aparato locomotor o de su funcionamiento óseo, articulaciones, nervios y/o músculos.
La parálisis, según la zona afectada, se puede clasificar en lo siguiente:
Según el origen, las parálisis pueden ser:
Los casos más comunes en los centros educativos son los de parálisis cerebral y pueden tener distintas afectaciones en su tono muscular:
Este alumnado suele tener afectada la marcha, el desarrollo cognitivo y el lenguaje. Por ello, sus necesidades pueden ser:
Estas necesidades hay que considerarlas a la hora de atender al alumnado con discapacidad motora y valorar las necesidades específicas teniendo en cuenta sus características personales.
Alumnado con discapacidad cognitiva
La discapacidad cognitiva definida por Schalock (2007) “se caracteriza por limitaciones significativas en el funcionamiento intelectual y en la conducta adaptativa, expresada en las habilidades adaptativas conceptuales, sociales y prácticas”.

Nota
Los distintos grados de discapacidad intelectual se valoran por el coeficiente intelectual del alumnado.
Este alumnado, como el resto, puede presentar distintos grados de discapacidad cognitiva, dependiendo del grado y sus necesidades pueden variar, pero en rasgos generales pueden ser las siguientes:
Alumnado con trastorno generalizado del desarrollo
“Los términos sinónimos Trastorno del Espectro Autista y Trastorno Generalizado del Desarrollo se refieren a un amplio continuo de trastornos cognitivos y neuroconductuales asociados, incluyendo tres rasgos nucleares: deterioros de la socialización, deterioros en la comunicación verbal y no verbal y patrones restrictivos y repetitivos de conducta”. (American Psychiatric Association, APA, 1994).
Según Pichot, Aliño y Miyar (1995) “los trastornos generalizados del desarrollo se caracterizan por una perturbación grave y generalizada de varias áreas del desarrollo: habilidades para la interacción social, habilidades para la comunicación o la presencia de comportamientos, intereses y actividades estereotipados. Entre los trastornos generalizados del desarrollo podemos incluir: el trastorno autista, el trastorno de Rett, el trastorno desintegrativo infantil, el trastorno de Asperger y el trastorno generalizado del desarrollo no especificado”.
Dentro de este tipo de alumnado, se atiende en los centros escolares con mayor frecuencia a aquel que presenta autismo o síndrome de Asperger.
De manera general, las necesidades que pueden presentar son las siguientes:
En líneas generales este alumnado presenta problemas en las relaciones sociales, puesto que no comprende la información del mundo que les rodea, así como en la orientación y estereotipias que no pueden controlar.

Sabía que…
Las estereotipias que suele presentar el alumnado con autismo suelen ser: aleteo, balbuceo, gritos, decir palabras sin sentido, etc.

Actividades
13. ¿Cómo se podrían eliminar las estereotipias de un/a alumno/a con autismo durante el lavado de manos?
14. Imagine que es un monitor/educador de un centro educativo. Elabore una lista con distintas tipologías de alumnado a las que podría atender y especifique las acciones que llevaría a cabo antes de acudir al comedor.
La dependencia hace mención a aquella que presenta el alumnado al requerir de la atención de otras personas, debido a la falta de autonomía por diversas causas o factores: como discapacidad, déficit, edad, desarrollo madurativo.
Dicha dependencia se establece a continuación en función de las distintas tipologías de alumnado que puede haber en un centro escolar y se especifican los sistemas visuales de apoyo que pueden requerir; cómo llevar a cabo las distintas guías de pasos con los distintos tipos de alumnado; y la atención que requieren tanto en el comedor escolar como en el cuarto de baño.
Los distintos tipos de dependencia son: moderada, severa y gran dependencia.
Grado I: dependencia moderada
La dependencia moderada hace referencia a aquella que requiere el alumnado en determinados momentos del horario de comedor para su alimentación o a la hora del uso del WC e higiene personal.
Según el tipo de alumnado que haya que atender, la dependencia será mayor o menor.
Este apartado se puede analizar de igual forma que el apartado anterior, a través de las distintas tipologías de alumnado. Dentro de este tipo de dependencia puede encontrarse a alumnado con restos audibles y visuales aprovechables, o alumnado con discapacidad motora y cognitiva leve que requiera de apoyos y ayudas, pero que puede realizar ciertas acciones de forma autónoma.
Alumnado con deficiencia auditiva (hipoacusia)
Este alumnado tiene cierta dependencia con el monitor/educador en los aspectos auditivos. Requiere un mayor apoyo visual en las acciones a desarrollar en el comedor o uso de servicios. Si tienen algún resto auditivo, bastará con hablarle en un tono más elevado de volumen de lo normal, combinándolo con sistemas de apoyo visuales en caso de un tipo de hipoacusia más elevada.
Para llevar a cabo el programa de higiene con este alumnado hay que comenzar con un aprendizaje previo del mismo, explicándole el significado de cada imagen con un tono elevado y con la ayuda de la escritura; de igual forma ocurre con el programa de colocación de baberos y con el cepillado de dientes después de comer.
Alumnado con discapacidad visual (ambliope)
En caso de alumnado con ambliopía, hay que procurar aprovechar sus restos visuales para estimular su visión y sentarlo cerca de puntos luminosos.

Sabía que…
En el desarrollo evolutivo del alumnado con discapacidad visual con respecto al del resto del alumnado, existen las mínimas diferencias si es estimulado multisensorialmente de forma adecuada.
Es importante que exista un ambiente lo más tranquilo posible para no distorsionar su atención y eliminar los obstáculos o barreras arquitectónicas en la medida de lo posible. Por otro lado, hay que añadir que este alumnado suele tener malas posturas a la hora de caminar o sentarse, por lo que habrá que corregir la marcha e intentar que adquiera un control postural adecuado.
A la hora de trabajar con alumnado que posee ambliopía en cualquiera de los programas de higiene personal o comedor, hay que utilizar imágenes claras, llamativas, de tamaño moderado y coloridas para estimular sus restos visuales. Además, hay que explicarle previamente dónde se encuentra cada dependencia, cuál será su sitio de comedor, los utensilios a utilizar, etc., para que, con la ayuda del tacto y sus restos, pueda tener la mayor autonomía posible.
Alumnado con discapacidad motora leve
En este caso se hará referencia a alumnado con discapacidad motora leve, que presenta cierta autonomía en la marcha y motricidad fina y gruesa. Por ejemplo, alumnado con hemiplejia que solo tenga un lado de su cuerpo sin movilidad, pero que puede andar de forma adecuada y usar la otra parte de su cuerpo.
En este caso se podrá estimular la zona afectada de manera que coja los cubiertos en algunas ocasiones con la mano o brazo afectado, que realice las acciones del WC (desabrochar, abrochar, coger papel higiénico, etc.). Hay que procurar ofrecerle la ayuda que requiera en todo momento para coger algún objeto, caminar o desenvolverse con cierta autonomía en el cuarto de baño y comedor.
En muchos casos, no tienen un control postural adecuado, por lo que habrá que corregirlo a la hora de que permanezcan sentados; también suelen inclinarse hacia adelante, con la boca demasiado cerca del plato o del lavabo, por lo que habrá que insistir en que se sienten con la espalda recta y permanezcan de pie también con la espalda erguida.
Alumnado con discapacidad cognitiva leve o moderada
Puesto que existen distintos grados de discapacidad cognitiva, en este apartado se puede incluir a aquel que presenta una discapacidad cognitiva leve o moderada, que cuenta con cierto nivel de autonomía. La atención con este alumnado debe basarse en un mayor número de explicaciones que con el resto para que comprenda los pasos a seguir a la hora de comer, de usar el WC, lavarse los dientes o las manos.
Algunos de ellos pueden presentar ciertas conductas disruptivas, por lo que deben tener asimiladas las normas de comedor a través del mural de normas anteriormente especificado.

Definición
Conductas disruptivas
Son aquellas que puede presentar el alumno a través de comportamientos negativos como: gritar, tirar objetos, pegar o desobedecer las normas. Hay que procurar eliminarlas con castigos o premios.
Según Castro (2007) es aquella conducta “en la que existe una violación al derecho de los demás o de las reglas y normas sociales apropiadas a la edad”.
Grado II: dependencia severa
La dependencia severa hace referencia a aquella que requiere el alumnado en bastantes momentos del horario de comedor para su alimentación o a la hora del uso del WC e higiene personal.
Dentro de esta dependencia se contempla al mismo alumnado que en el apartado anterior, pero que requiere de una atención más específica debido a que su déficit es más profundo y, por lo tanto, su dependencia también.
Alumnado con deficiencia auditiva (sordera)
Este alumnado, debido a la falta de audición que presenta, requiere un mayor apoyo visual en las acciones a desarrollar que el resto. Algunos de los ejemplos pueden ser: a la hora de usar el WC o lavarse las manos y dientes, es imprescindible utilizar los sistemas de apoyo visuales para que el alumnado comprenda los pasos a seguir de forma adecuada. Al no poder oír requieren de otros recursos que palien su déficit.
También deben conocer las normas de comedor a través del sistema visual visto con anterioridad.
La mayoría de alumnado con sordera ha aprendido el sistema de lengua de signos, por lo que si el monitor/educador desea explicarle algo —aunque no conozca la lengua de signos— podrá hacerlo a través de imágenes o con palabras escritas. De igual forma, si el alumnado necesita algo, podrá levantar la mano mientras come para escribir lo que desea en una libreta o en otros casos, acercarse al monitor/educador para pedir lo que desee.
También se puede establecer un sistema de gestos sencillo para que ambos puedan comunicarse (por ejemplo: gesto de tener hambre tocándose la barriga, gesto de querer agua acercándose el pulgar a la boca, gesto de que quema la comida aleteando la mano junto a la boca, de que no le gusta con gestos en la cara o de que necesita ir al baño señalando el mismo o una imagen del mismo).

Nota
Existen varios modos de comunicación del alumnado con sordera como: la lengua de signos, el manualismo, el oralismo, el sistema bimodal y la comunicación total.
Para una mejor comunicación, podrá hacerse un sistema de apoyo visual con imágenes de las distintas dependencias o las diferentes necesidades generales que puedan requerir, para que el alumno con discapacidad auditiva señale lo que desea.
Alumnado con discapacidad visual (ceguera)
En el caso de alumnado con ceguera o restos visuales no aprovechables, este requiere de un mayor uso del lenguaje. El monitor/educador puede explicarle cada día lo que va a comer, dónde debe sentarse, los pasos a seguir en el WC y servicio, la orientación espacial hasta el comedor o cuarto de baño (si está a la derecha o a la izquierda, si hay escaleras o no, si hay puertas, rampas, etc.); además, también puede explicarle los cubiertos que va a necesitar en cada momento o qué platos van a utilizar.
Al igual que el alumnado con ambliopía, hay que eliminar los obstáculos o barreras arquitectónicas, además de señalar en braille los lugares donde acude el alumno: en este caso serían el comedor y el cuarto de baño.

Sabía que…
El sistema braille fue inventado por Louis Braille en el siglo XIX. Está basado en una combinación de puntos en relieve. Un alumno con ceguera puede escribir con la máquina Perkins o con ordenadores adaptados al braille.
Alumnado con discapacidad motora
En este caso se puede incluir al alumnado que presenta discapacidad motora con afectación en gran parte de su cuerpo; como alumnado que requiera andar con muletas o que se encuentre en silla de ruedas (como tetraplejia). Es muy importante eliminar las barreras arquitectónicas y disponer de ayudas técnicas y mobiliario adecuado; como pueden ser mesas de altura regulable y adaptadas con escotaduras y con reposapiés, al espacio de la silla, pasamanos en el cuarto de baño, suelo antideslizante.
Dentro de este grupo se incluye a aquel alumnado que tiene gran dependencia del monitor/educador, pero que es capaz de comer con cierta autonomía, por eso el monitor/educador le puede ayudar a coger los alimentos que no alcance o a darle de comer cuando esté cansado o le cueste más trabajo.
En el caso del uso de los servicios, la dependencia es mayor, por lo que se verá en el próximo apartado.
Alumnado con discapacidad cognitiva (grave o profunda)
En este caso, el alumnado no comprende de forma adecuada la información del mundo que le rodea, por lo tanto, no comprende las normas de comedor, las instrucciones, los pasos a seguir en el cuarto de baño… por ello, depende de forma directa del monitor/educador para realizar los acciones y guías de pasos. El monitor/educador deberá hacer un uso diario de los sistemas de apoyo visuales, ayudarle a la hora de usar el WC y lavarse las manos y dientes, a la hora de comer.
Sin embargo, algunos de ellos, con el tiempo y las rutinas diarias, pueden llegar a tener una mayor autonomía, por lo que hay que estimularles y recordarles los pasos a seguir en todo momento.

Actividades
15. Realice un esquema indicando los criterios más importantes para la atención del ACNEE con dependencia severa.
16. Escriba más ejemplos de ayudas técnicas para la atención del ACNEE en el cuarto de baño.
Grado III: gran dependencia
La gran dependencia contempla a aquel alumnado que requiere una atención casi total del monitor/educador debido, normalmente, al alto déficit cognitivo asociado que presenta.

Recuerde
Es obligatorio que el monitor/educador lleve siempre puesta la bata limpia, planchada, sin dibujos, ni pegatinas, con la placa de identificación en la que esté escrito su nombre y, en algunos casos, el de la empresa.
En este caso, puede encontrarse alumnado con discapacidad motora grave y alumnado con trastorno generalizado del desarrollo.
Alumnado con discapacidad motora grave
En este apartado se encuentra el alumnado gravemente afectado, cuya movilidad, marcha o motricidad no son adecuadas.
Suele ser alumnado con una discapacidad cognitiva grave asociada; con lenguaje pobre, ininteligible o nulo, que requiere de sistemas alternativos y/o aumentativos de comunicación; que necesita una estimulación multisensorial para estimular sus músculos articulatorios y el tono muscular y adquirir un control postural adecuado.
En el caso de alumnado basal (aquel con discapacidad cognitiva profunda y graves alteraciones en el tono muscular que no dispone casi de autonomía), requiere de una atención permanente de control de esfínteres, control de babeo, que se les dé de comer, llevarlos al cuarto de baño y cambiarles los pañales si utilizan.
También se contempla como alumnado de discapacidad motora de gran dependencia a aquel que está en silla de ruedas y que no puede comer solo debido a su discapacidad motriz y cognitiva asociada y que, como en el apartado anterior, requiere que el monitor/educador lo lleve al cuarto de baño.
Para una adecuada atención del mismo con respecto al lenguaje, se pueden usar sistemas alternativos y/o aumentativos de comunicación, como el SPC (Sistema Pictográfico de Comunicación) que consiste en una serie de dibujos pictográficos para llevar a cabo los seguimientos de órdenes básicos que el alumno puede señalar con el dedo según lo que necesite en cada momento (por ejemplo, el símbolo de comer es una cara con un tenedor al lado).

Nota
El SPC está diseñado para personas con habla nula o inteligible; sirve para elaborar frases cortas, sencillas y claras a través de imágenes pictográficas.
Por otro lado, en la alimentación es aconsejable estar continuamente pendiente del alumnado. Algunos de ellos (como los basales) no pueden masticar, por lo que su alimentación será distinta a la del resto, basada en líquidos, alimentos blandos y puré; y habrá que tener cuidado de que traguen bien, controlen el babeo y no escupan la comida.
También hay alumnado en silla de ruedas que no puede comer de forma autónoma, por lo que habrá que darles de comer y hay que tener en cuenta que deben disponer de mobiliario adaptado, como se ha explicado en el apartado anterior. Con este tipo de alumnado, para lograr cierta autonomía, la atención debe basarse en una estimulación constante de la motricidad, del control del babeo y masticado de comida en caso de basales.
Con respecto al uso de servicios, el monitor/educador debe ayudarles continuamente, incluso hacer las acciones con ellos, como lavarles las manos, boca y cara, cepillado de dientes, sentarlos en el WC para que hagan sus necesidades, limpiarlos o cambiarlos si usan pañales.
En caso de alumnado con movimientos incontrolados de su cuerpo (como espasticidad, atetosis, etc.) hay que intentar llevar un control de los mismos y nunca regañarles por ello, ya que se trata de movimientos involuntarios.
Alumnado con trastorno generalizado del desarrollo
Este alumnado no suele tener desarrollado el lenguaje, por lo que requiere del uso de sistemas alterativos y/o aumentativos de comunicación y ambientes estructurados; necesitan que el comedor sea un lugar lo más tranquilo posible en la medida de las posibilidades. Esto resulta una tarea ardua, ya que en los comedores escolares hay un gran número de niños que hablan alto, gritan, juegan… por ello hay que concienciar al alumnado de la importancia de cumplir las normas de comedor.

Importante
Con respecto al uso de servicios, al igual que con el alumnado con afectación motora, el alumnado con trastorno generalizado del desarrollo también va a requerir ayuda y atención constante.

Actividades
17. Elabore un sistema visual de apoyo de comunicación con el SPC en el cuarto de baño.
18. Indique otra forma de atención del alumnado con trastorno generalizado del desarrollo en el lavado de manos.
Los programas de lavado de manos van incluidos dentro de los programas de autonomía e higiene personal. Estos programas se realizan con el fin de modificar la conducta del alumnado; son llevados a cabo por el maestro/a de educación especial, en colaboración con el monitor/educador para atender al alumnado con necesidades educativas especiales. Dichas necesidades son valoradas en el centro educativo para poner en marcha las medidas que sean necesarias.
Para llevar a cabo un programa de autonomía e higiene personal es necesario basarse en tales necesidades para desarrollar los objetivos, contenidos y estrategias para lograr una adecuada atención del alumnado.
Algunas de las estrategias son el establecimiento de rutinas de aprendizaje y el uso de sistemas visuales de apoyo a través de aprendizajes significativos, funcionales, sencillos y motivadores.
El alumnado con necesidades especiales puede requerir una atención moderada, severa o presentar una gran dependencia del monitor/educador en el aprendizaje de higiene personal en los comedores escolares; por ello es importante conocer las necesidades de las distintas tipologías de alumnado que se establecen en el sistema educativo.

Ejercicios de repaso y autoevaluación
1. De las siguientes frases, indique cuál es verdadera o falsa:
2. Relacione los siguientes bloques con su contenido correspondiente:
3. Las estrategias para llevar a cabo un adecuado programa de lavado de manos pueden ser:
4. Busque en la siguiente sopa de letras tipos de programas de autonomía e higiene personal.

5. ¿Qué estrategias de aprendizaje hay que llevar a cabo en el establecimiento de rutinas? ¿Qué rutinas se pueden llevar a cabo en el comedor escolar?
6. Complete la siguiente oración:
El sistema visual de apoyo en el lavado de manos se centra en que el ACNEE asimile los ________ a seguir para __________ las __________ y para que lleve a cabo una __________ diaria durante todo el __________ al acudir al __________.
7. ¿Cuáles son las imágenes principales del sistema visual de apoyo en el cepillado de dientes?
8. La guía de pasos para ir al WC le resulta más difícil al alumnado porque…
9. Indique cuál de las siguientes medidas no es cierta.
10. ¿En qué consiste el programa de colocación de batas?
11. ¿Es importante tener en cuenta las necesidades del alumnado a la hora de establecer el programa de autonomía e higiene personal? ¿Por qué?
12. Complete la tabla:

13. ¿En qué consiste la dependencia moderada? ¿Qué tipo de alumnado se atiende en este grupo?
14. De las siguientes frases, indique cuál es verdadera o falsa:
15. ¿Cómo atendería a alumnado con discapacidad motora (basal)? ¿Qué tipo de dependencia requiere?