Capítulo

Regeneración de géneros y productos culinarios

Contenido

  1. Introducción
  2. Definición
  3. Clases, procesos, técnicas y métodos de regeneración
  4. Equipos asociados
  5. Técnicas y métodos adecuados
  6. Resumen

1. Introducción

Aunque la regeneración de los distintos géneros culinarios es un proceso que se ha usado desde la antigüedad, es necesario profundizar en el conocimiento del mismo, así como sus posibilidades reales y su realización de forma segura e higiénica.

En la cocina profesional actual tan importante es la elaboración correcta de las distintas recetas, como la organización del trabajo en aras de una mayor productividad.

La regeneración permite que la elaboración de los platos no sea inmediata al consumo, facilitando de esta forma la producción de los mismos, sin empeorar en ningún momento sus cualidades organolépticas o higiénicas.

2. Definición

Tradicionalmente se han usado distintos métodos de regeneración. Un ejemplo sería el recalentamiento de la comida ya preparada para su consumo en los hogares. Es un método práctico que permite consumir alimentos que han sobrado, fomentando su reutilización. Incluso este proceso de recalentamiento ha sido utilizado tradicionalmente para la elaboración de nuevas recetas o variantes de las originarias. Un ejemplo de ello es la reutilización de las sobras del “cocido castellano” mediante el calentamiento como la fritura en aceite, dando lugar a una variante conocida como “ropa vieja”. También tradicionalmente se han usado materias primas conservadas en forma parcialmente deshidratada (legumbres) o bien saladas o en salmuera (por ejemplo el bacalao salado). Para usarlos como ingredientes en las distintas elaboraciones culinarias tienen que pasar un proceso previo que se le denomina también regeneración.

Esta práctica cotidiana permite, tanto en las cocinas profesionales como en los hogares, elaborar distintas recetas con antelación (separando las fases de elaboración y consumo) en un número suficiente para cubrir unas determinadas demandas estimadas. Posteriormente serán conservadas de forma adecuada (frecuentemente en refrigeración o congelación) hasta que sean servidas a los distintos comensales (previa regeneración).

La regeneración de alimentos de puede definir de varias formas, dependiendo de si se utiliza para una materia prima o un plato elaborado o semielaborado.

En el caso de que sea la materia prima el producto regenerado para su posterior utilización como ingrediente en el proceso culinario, se define regeneración como aquel proceso que permite la utilización de las distintas materias primas como ingredientes seguros y adecuados a los procesos culinarios posteriores que aplicar.

Dependiendo de la forma de conservación de la materia prima, el proceso de regeneración será distinto, como por ejemplo el desalado, el rehidratado y la descongelación.

En el caso de productos elaborados o semielaborados se considera regeneración el proceso culinario por el cual se devuelve al alimento al estado original en el momento en que fue elaborado.

Otra definición caracteriza la regeneración como el proceso que permite reutilizar un alimento previamente cocinado y conservado, devolviéndole las cualidades organolépticas originarias conseguidas con anterioridad, de forma segura.

Una exposición más general y que engloba a las anteriormente mencionadas, señala que regeneración es el proceso culinario que permite la reutilización de alimentos previamente cocinados y conservados, asegurando su inocuidad y su disfrute por parte de los comensales.

En el caso de alimentos preelaborados, congelados y refrigerados regeneración es el proceso mediante el cual el alimento elaborado anteriormente y conservado, alcanza la temperatura de servicio.

Aunque este ejemplo parezca más simple que los anteriores, sin embargo menciona un aspecto muy importante que se desarrollará posteriormente, que es la temperatura de servicio de la comida.

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Definición

Temperatura de servicio
Es la temperatura a la que se conserva un alimento elaborado o semielaborado desde su regeneración hasta su servicio al comensal o cliente.

Se puede definir la regeneración de los alimentos elaborados o semielaborados de distintas formas, pero si se lee de forma atenta, se puede observar que hay unos principios básicos en todas las definiciones, que serían:

  1. Existen alimentos cocinados (total o parcialmente) de distintas formas y conservados posteriormente.
  2. La conservación de alimentos elaborados suele hacerse frecuentemente en refrigeración y congelación. Esta fase puede prolongarse durante días o meses.
  3. El alimento es regenerado inmediatamente antes de su servicio al comensal. Para ello se utilizan distintos principios físicos, y es principalmente el aumento de la temperatura (aplicación de calor) el más usado. Para ello es necesario dejarlo en la fuente de calor durante un tiempo determinado, hasta que el alimento recupere sus propiedades y cualidades anteriores a la refrigeración o congelación. Siempre es necesario alcanzar la llamada temperatura de seguridad y después conservarlo a la temperatura de servicio.
  4. Se sirve inmediatamente para su consumo.
  5. Todos estos procesos se realizan respetando escrupulosamente las normas básicas de higiene y seguridad alimentaria.

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Definición

Temperatura de seguridad
Es la temperatura que un producto o alimento que tiene que alcanzar en el centro del producto en un tiempo determinado, que asegura que el proceso se ha realizado de forma correcta y segura.

En el siguiente mapa conceptual se definen los conceptos básicos asociados a la regeneración de alimentos:

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La regeneración de los alimentos aporta las siguientes grandes ventajas en el ámbito de la organización del trabajo:

  1. Una mejor organización de los turnos de trabajo.
  2. Elaboración simultánea de platos con procesos e ingredientes similares, lo que aumenta la productividad en la producción culinaria. Reduce las pérdidas al disminuir los desperdicios generados.
  3. Favorece la homogeneidad en las recetas, pues se pueden aplicar procedimientos de elaboración estándar de los distintos platos.
  4. Mejora la gestión del almacén, por lo que se pueden controlar de forma más eficaz la rotación y las existencias de los distintos ingredientes.
  5. Aumento de la seguridad alimentaria, debido a que se reduce la posibilidad de contaminaciones cruzadas entre productos crudos y elaborados, mala conservación de los alimentos, etc.
  6. Reducción de la posibilidad de contaminaciones cruzadas por alérgenos, evitando de esta forma situaciones desagradables y de alto riesgo para la salud del comensal alérgico.

Pero no todos son ventajas. Si se realiza de forma incorrecta, puede suponer un riesgo sanitario para el consumidor y también existe la posibilidad de cambiar la textura, color, olor y el sabor del alimentos (propiedades organolépticas), por lo que habrá que tener muy en cuenta las normas básicas de higiene alimentaria y manipulación de alimentos a la hora de realizar este proceso, así como utilizar aquellos métodos de regeneración que cambien lo menos posible la calidad del alimento preparado con antelación.

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Actividades

1. Basándose en las definiciones reseñadas anteriormente, realice su propia definición del proceso de regeneración.

2. Elabore una lista con las ventajas y desventajas que ofrece el proceso de regeneración de los alimentos.

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Aplicación práctica

Un restaurante tiene como plato estrella la lasaña, que prepara a diario, pero necesita cambiar su proceso de producción, debido a que le lleva mucho tiempo realizar las compras para esta elaboración, así como para su cocinado y siempre sobra alguna ración. Indique cómo se podría organizar el proceso productivo.

SOLUCIÓN

Se recomienda al restaurante que contabilice el consumo semanal de lasaña y que realice una producción en un solo día, de todas las raciones consumidas en una semana.

Todas las lasañas serán congeladas y posteriormente descongeladas y regeneradas antes de su consumo.

3. Clases, procesos, técnicas y métodos de regeneración

La regeneración es un proceso que se aplica tanto a las materias primas (productos crudos) como a los alimentos (productos elaborados o semielaborados).

En la elaboración de cualquier plato o receta se siguen los siguientes procesos:

  1. Recepción de la materia prima
  2. Conservación de la materia prima
  3. Regeneración de la materia prima
  4. Preparación o elaboración
  5. Conservación
  6. Regeneración
  7. Servicio

Todos estos procesos pueden verse representados en el siguiente diagrama de flujo:

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En el caso de las materias primas se utilizarán distintas técnicas, dependiendo de cómo estén conservadas.

En el caso de alimentos elaborados o semielaborados, la regeneración consiste básicamente en calentar los alimentos que han sido previamente refrigerados o congelados, para su servicio inmediato al consumidor.

Para que la regeneración sea correcta, se tienen que cumplir dos principios básicos:

  1. Tiene que ser un proceso seguro desde el punto de vista sanitario.
  2. El producto (crudo o elaborado) tiene que recuperar las propiedades organolépticas y nutricionales previas a su conservación, y como resultado final se obtendrá un ingrediente adecuado para la receta a realizar o bien un alimento listo para servir al cliente.

3.1. Operaciones, fases y clases de regeneración

Existen distintas clases de regeneración. Las operaciones de regeneración se aplican a:

  1. Materias primas: paso previo de preparación para su utilización como ingrediente.
  2. Plato elaborado o semielaborado: una vez cocinado, para su consumo inmediato.

En cualquier aplicación de regeneración de materias primas o producto final, las fases de la regeneración se irán describiendo en función de la clase de regeneración aplicada. No obstante, todas las operaciones de regeneración constan de unas fases generales muy simples, que serían:

  1. Retirar la materia prima o producto elaborado del método de conservación utilizado.
  2. Aplicar el proceso de regeneración elegido.
  3. Utilizar los productos regenerados como ingredientes en la receta (en el caso de ser materia prima) o bien servirlos al cliente, en caso de ser productos elaborados.

En la cocina actual, la regeneración se divide en dos grandes clases:

  1. Aquella que se aplica a productos crudos o materias primas, para lo que es necesaria su elaboración culinaria.
  2. Aquella que se aplica a productos elaborados o semielaborados, para lo que es necesario para su inmediato servido o consumo.

En el mapa conceptual siguiente se relacionan las clases de alimentos con el tipo de regeneración que se les aplica.

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3.2. Proceso de regeneración de materias primas

Algunas materias primas que se van a utilizar en la elaboración de las distintas recetas tienen que ser regeneradas para su posterior utilización.

Suele ser bastante habitual la aplicación de la regeneración en las materias primas:

  1. Que se conservan desecadas o parcialmente deshidratadas. Tradicionalmente son las legumbres secas, pero actualmente se utiliza este método de conservación en algunas setas. En el caso del secado, se utiliza en proceso de regeneración por rehidratación. Consiste en sumergir durante un tiempo determinado el producto en agua. También se utiliza la rehidratación en alimentos liofilizados (aquellas materias primas de las que se ha eliminado casi la totalidad del agua).
  2. Que se conservan por acción de la sal y que posteriormente van a ser utilizadas sin sal o desaladas. El ejemplo más conocido es el bacalao secado y salado. Necesita ser sumergido en el agua, para que la sal que contiene sea transferida al agua. Se aplicaría el proceso de regeneración de desalado.
  3. Que vienen envasadas al vacío, para su conservación. Se aplica la técnica de regenera conocida como Oxidación o regeneración simple. Es necesaria debido a que por la falta de oxígeno en estos productos suelen dar lugar a coloraciones distintas a las naturales. Es muy evidente por ejemplo en la carne roja. Envasada al vacío pierde su característico color rojo, aunque lo recupera inmediatamente una vez abierto el envase y poniendo en contacto con el aire atmosférico.
  4. A las que se aplica el proceso de regeneración conocido como descongelación. Consiste básicamente en aumentar la temperatura de la materia prima a utilizar hasta los 3 ºC en el centro del producto. Para ello se pueden seguir distintos métodos:
    1. Descongelar a temperatura ambiente. Método antaño muy seguido, pero que ahora está totalmente desaconsejado. Consiste en sacar el alimento del congelador y dejarlo en la cocina, haciendo que la diferencia entre la temperatura ambiental y la del producto de lugar a la descongelación del agua que contiene el producto. Se considera bastante peligroso, debido a que este puede adquirir una fuerte carga microbiana proveniente del ambiente, siendo además un proceso poco controlable, debido a que dentro de la misma cocina las temperaturas puede variar mucho, en función de la proximidad a fuentes de calor o no.
    2. Descongelar a temperatura de refrigeración. Se aconseja mantener el envase del producto congelado y pasarlo a la cámara de refrigeración. Es un proceso más lento (dependiendo del tamaño del producto, pero suele oscilar entre 24 a 48 h) e implica tener cierta previsión en la elaboración de las recetas.
    3. Descongelar en el microondas. Es válido para materia prima relativamente pequeña y se utiliza como proceso ultra rápido de descongelación. Solo se usa cuando el producto va a ser cocinado de forma inmediata. Tiene como desventaja que el producto, debido a la acción de las ondas microondas, puede cocerse parcialmente durante este proceso.

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Descongelación mediante horno microondas

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Recuerde

Hay materias primas que se pueden utilizar directamente para cocinarse, pero hay otras que tienen que sufrir un tratamiento previo, como sería la descongelación, el desalado, el rehidratado, la oxidación simple, etc. A este proceso se le denomina regeneración de las materias primas.

3.3. Procesos de regeneración de productos semielaborados o elaborados (alimentos)

Se regeneran los alimentos conservados en refrigeración y congelación y que se sirven en caliente. Para aquellos alimentos que se sirven en frío o bien aquellos que se mantienen en caliente desde su elaboración hasta su consumo, no se aplica el proceso de regeneración.

Para que se considere regeneración hay que aplicar calor a los productos elaborados o semielaborados, hasta alcancen la temperatura adecuada de 70 ºC en el centro del producto en menos de 1 h (temperatura de seguridad). Posteriormente tiene que ser servido en un plazo como máximo de 2 h desde su regeneración y se puede conservar en caliente (a temperatura superior a los 65 ºC).

La regeneración es el último proceso de la elaboración de los alimentos y el previo al servicio. Permite el consumo de alimentos calientes, de buena calidad organoléptica y seguros.

El calor se puede aplicar sobre el alimento mediante diferentes técnicas que se estudiarán a continuación.

Descongelación

Igual que en las materias primas, también se utiliza la descongelación en alimentos semielaborados. Se suele hacer mediante distintos métodos:

  1. Descongelación a temperaturas de refrigeración. Es un proceso lento. Posteriormente a este proceso de descongelación hay que aplicar calor al alimento, para alcanzar la temperatura de seguridad.
  2. Descongelación aplicando distintos métodos culinarios, como puede ser la cocción y el asado. Son métodos de descongelación muchísimo más rápidos, pero que pueden generar profundos cambios organolépticos en el alimento, por lo que tienen que controlarse mucho los tiempos. Posteriormente se utilizan los procesos culinarios adecuados para la receta en cuestión.

Hay determinados productos semielaborados congelados en los que se utiliza la regeneración como tratamiento culinario final, sin que sean necesarios procesos posteriores. Este sería el caso de los productos congelados como los rebozados y determinados productos cárnicos en los que solo es necesario sacar del congelador y freír, cocer o asar.

En el siguiente mapa conceptual se explica la forma práctica de descongelar las materias primas de forma segura y adecuada.

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3.4. Técnicas y métodos de regeneración

A continuación se van a describir las distintas técnicas de regeneración de alimentos más habituales. Estas son la cocción, el asado, la fritura y el cocinado con microondas.

Cocción

Se utiliza el agua a una temperatura ligeramente inferior a la cocción (100 ºC). Puede estar el alimento en contacto directo con el agua (cocción) o bien separados por un recipiente (baño maría). Se pueden utilizar cazos, cacerolas o marmitas con agua, o bien cocederos. Parte del agua y del calor se introduce en el alimento, produciendo en un principio un aumento del contenido de agua en el mismo, aunque posteriormente, debido al calor, cierta cantidad del agua que forma parte de forma natural de la composición del producto, puede empezar a evaporarse, formando burbujas de vapor de agua. Las altas temperaturas dan lugar a la vez a la desnaturalización de las proteínas, cambiando por completo la textura del producto.

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Recuerde

La desnaturalización de las proteínas (cambio en su estructura) produce no solo el cambio en la textura del producto, sino que hace el alimento más digestible, por lo que nutrientes que contiene van a ser mejor digeridos y utilizados.

Asado

El alimento se introduce en un horno y se pone en contacto con aire caliente. La transmisión del calor se hace a través del aire caliente y de la superficie en la que está apoyado el producto. Para que el producto alcance en su interior la temperatura correcta de regeneración (70 ºC), tiene que pasar un tiempo más o menos largo, que puede llevar a que el producto se queme en su superficie. Para ello se aconseja realizar unos pequeños orificios o cortes en la superficie del producto, facilitando de esta forma la transmisión del calor. Este método puede provocar que el alimento se seque, debido a la evaporación del agua que forma parte de su composición. Para solucionar este problema, los hornos industriales controlan de forma automática la humedad, además de la temperatura tanto en el alimento como en el interior del horno.

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Actividades

3. Indique de qué forma se puede descongelar un alimento sin que este pierda sus cualidades organolépticas y que además sea seguro desde el punto de vista higiénico-sanitario.

4. Indique en qué recetas utilizaría el asado como método de regeneración de alimentos y cómo los elaboraría previamente para conseguir un plato con óptimas cualidades organolépticas y seguras desde el punto de vista higiénico-sanitario.

Fritura

Se sumerge el alimento en aceite hirviendo (160-180 ºC). Normalmente las freidoras tienen un marcador lumínico que indica cuándo la temperatura del aceite es la correcta. El aceite rodea al alimento y le transmite el calor. Para la fritura se pueden utilizar sartenes con aceite, pero a nivel profesional se utilizan freidoras. El aceite caliente envuelve todo el producto y le transmite el calor. A altas temperaturas o bien en productos mal descongelados en su interior, puede dar lugar a que el producto no se cocine bien en su interior, al no alcanzar la temperatura correcta de regeneración o temperatura de seguridad (70 ºC).

Cuando el aceite está excesivamente caliente, al introducirse un alimento, se genera en el mismo una especia de costra en su superficie que dificulta la transmisión del calor a su interior. Esto puede dar lugar a que el alimento esté muy “hecho” por fuera y poco cocinado en su interior. Si el producto está mal descongelado, el calor transmitido no será suficiente para calentar el centro del producto.

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Imagen de fritura en la que se observa la costra generada por la acción del aceite caliente sobre el rebozado

Cocinado con microondas

Se utilizan las ondas electromagnéticas de la frecuencia microondas para calentar el alimento. Se utiliza en el microondas, un aparato que genera ondas electromagnéticas que hacen vibrar principalmente las moléculas de agua contenidas en el alimento, generando calor.

Aunque el microondas es utilizado de forma habitual para calentar simplemente determinados líquidos, se puede utilizar como método rápido y efectivo de regeneración de alimentos. La ventaja que tiene este sistema de regeneración es que permite calentar y regenerar el producto desde dentro hacia afuera, sin modificar excesivamente la apariencia externa del producto, como podría pasar en técnicas como el asado tradicional.

Funcionamiento de un horno microondas clásico

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Actividades

5. Elabore una lista con los distintos métodos de regeneración de alimentos y materias primas e indique cuáles son los más indicados para:

  1. Setas deshidratadas
  2. Legumbre seca
  3. Empanadillas precocinadas congeladas
  4. Tortilla de patata

4. Equipos asociados

El calentamiento tanto de las materias primas como del alimento se puede realizar de distintas formas, desde las más tradicionales (calentar directamente al fuego utilizando un contenedor metálico como cacerola, wok, sartén, etc.) hasta medios más sofisticados.

A continuación se van a describir los equipos más utilizados en las cocinas profesionales, que pueden ser utilizados tanto para la elaboración de las distintas recetas como para su regeneración.

4.1. Hornos mixtos

Los hornos se utilizan habitualmente como métodos de regeneración y cocinado de los alimentos. Se basan en el de calentamiento del aire de su habitáculo interno, utilizando como fuente de energía la electricidad o la combustión de distintos gases (butano, propano, etc.) y la transmisión del calor al alimento. Existen muchas variedades de hornos, y a continuación se describen las más habituales.

  1. Hornos tradicionales. Un horno es un dispositivo que genera calor y que lo mantiene dentro de su compartimento interior. Para la generación de calor utiliza distintas fuentes de energía. Así, por ejemplo, el horno de leña utiliza la combustión de la madera; el horno de gas utiliza la combustión de distintos gases, como puede ser el gas butano; y el horno eléctrico utiliza la energía eléctrica. Pueden alcanzar temperaturas muy elevadas. La transmisión del calor es desde fuera del alimento hacia el centro del mismo, aunque la eficiencia del proceso no es alta.

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    Horno tradicional

  2. Hornos de convección. Son mucho más eficientes que los tradicionales. Es un horno que debido a sus ventiladores internos distribuye de forma uniforme el aire caliente, obteniendo un calor uniforme en su receptáculo. Las corrientes de aire caliente generadas hacen que los alimentos se cocinen y regeneren de forma más uniforme y rápida que los hornos tradicionales. Pueden alcanzar temperaturas entre 70-270 ºC. La transmisión del calor es desde fuera del alimento hacia el centro del mismo. Suelen tener un control automático de la temperatura tanto del horno como del producto, así como de la humedad.
  3. Hornos mixtos de convección/vapor. Son aquellos que pueden utilizan los distintos de métodos de cocinado de horno tradicional y de convección, con la aplicación de mayor o menor cantidad de humedad. Se suelen programar alternando la convección y el vapor, obteniéndose un alimento correctamente regenerado.

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    Horno de convección

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    Cocina tradicional de carbón o leña con horno

4.2. Armarios o carros de regeneración

A continuación se describen los distintos armarios o carros de regeneración, que constituyen algunas de las últimas soluciones propuestas por la industria hostelera en relación a la regeneración, el transporte y la conservación del alimento hasta su servicio y consumo.

  1. Armarios de regeneración. Representan la solución ideal para este proceso. Son capaces de regenerar alimentos congelados o refrigerados, llevándolos desde -18 hasta 3 ºC y que estos alcancen los 70 ºC en el centro del producto, en un tiempo relativamente corto. Funcionan básicamente como un horno de convección, generando corrientes de aire caliente que calientan el alimento. Además, una vez alcanzada la temperatura de seguridad pueden mantener el alimento regenerado caliente hasta que este se sirva (temperatura de servicio). Conserva las propiedades organolépticas de los alimentos gracias a que tiene un control automático de la humedad, evitando que se resequen.
  2. Carros de regeneración. Son básicamente armarios de regeneración con ruedas que permiten alcanzar la temperatura de seguridad en los alimentos regenerados y mantener posteriormente los alimentos a la temperatura de servicio hasta servirse a los comensales, además pueden llevarse hasta zonas próximas hasta donde se va a realizar el mismo. Es una opción ideal para banquetes.

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    Carro de regeneración de alimentos

4.3. Microondas

El microondas es un horno que genera ondas electromagnéticas con una frecuencia de microondas de 2,45 GHz. La fuente que genera estas microondas se denomina magnetrón. Las ondas electromagnéticas atraviesan el alimento e interaccionan con las moléculas del agua y la grasa. Estas empiezan a girar sobre sí mismas y a vibrar, y generan calor, calentando el alimento.

A este proceso se le denomina calentamiento dieléctrico. El calentamiento se produce desde el interior del alimento hacia el exterior del mismo. Es muy útil para recalentar.

Aunque el microondas es utilizado de forma habitual para calentar simplemente determinados líquidos, se puede utilizar como método rápido y efectivo de regeneración de alimentos. La ventaja que tiene este sistema de regeneración es que permite calentar y regenerar el producto desde dentro hacia afuera, sin modificar excesivamente la apariencia externa del producto, como podría ocurrir en técnicas como el asado tradicional.

El procedimiento es muy sencillo, simplemente hay que introducir el plato a regenerar en el interior del microondas y ponerlo en marcha, programando el tiempo necesario para una completa regeneración.

Es necesario controlar la evolución del plato según se va calentado, pues se pueden formar burbujas de vapor de agua en su interior y explotar por el aumento de presión, modificando la presentación del plato y ensuciando el microondas. Se recomienda hacer unos agujeros en la superficie de la comida para facilitar su extracción.

Sí que quiere evitar un desecado del alimento regenerado, se puede introducir un vaso de agua al lado, que humedecerá el aire en el interior del microondas.

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Horno microondas de prestaciones caseras

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Aplicación práctica

En un restaurante se quieren empezar a producir recetas con suficiente antelación para cubrir las demandas de los clientes. Para ello es preciso decidir los distintos tipos de regeneración que se van a utilizar.

Indique cuáles serían las recetas que se adaptan mejor a este proceso de regeneración y cómo se puede comprobar que el producto ha sido regenerado totalmente.

SOLUCIÓN

Se puede regenerar casi cualquier alimento para su consumo inmediato o bien descongelarlo, preparándolo para la aplicación del proceso de regeneración posterior.

Se considera que hay recetas que se adaptan mejor al proceso de regeneración por microondas, como:

  1. Pastas cubiertas por salsas, tipo boloñesa y bechamel.
  2. Pastas rellenas, que es necesario pinchar para evitar que estallen.
  3. Platos que se sirven con caldo.
  4. Aquellos platos que tienen suficiente cantidad de agua, que impida que se resequen.
  5. También se puede utilizar para descongelar rápidamente materias primas, para su utilización inmediata como ingredientes.

Para comprobar que el alimento ha sido totalmente descongelado o regenerado en el microondas es necesario verificar la temperatura del producto en el centro del mismo, que coincide con el punto de eje de giro del plato giratorio.

4.4. Cocedores de vapor

El vapor generado al calentar el agua puede ser una forma muy efectiva de calentar y regenerar los alimentos, evitando el resecado externo por la aplicación del calor seco. A continuación se describen los distintos tipos de cocederos o aparatos que se utilizar para la regeneración de alimentos por la utilización del vapor:

  1. Cocedores tradicionales. Son recipientes de distintas dimensiones donde se realiza la cocción de los alimentos. Se puede hacer de forma simple o bien aplicando presión, mediante cierre hermético. Se puede utilizar tanto para cocinar los alimentos como para regenerarlos de forma rápida y segura. El ejemplo más sencillo sería una simple olla a presión. El tratamiento consiste en utilizar el calor del agua en ebullición para calentar, cocinar o regenerar los alimentos.
  2. Cocederos al vapor. Son aparatos alimentados con distintas fuentes de energía, como puede ser la electricidad, el gas o el mismo vapor a presión. Calientan el agua y la someten a ebullición, generando vapor. Este transmite el calor a los alimentos, calentándolos y cocinándolos. Hay aparatos que además combinan la presión, lo que acelera aún más el proceso. Es una forma de cocinado y regeneración con muchas ventajas, altamente eficiente y además mantiene las cualidades tanto organolépticas como nutritivas de los distintos alimentos.

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Recuerde

La temperatura a la que el agua empieza a hervir (punto de ebullición) es aproximadamente 100 ºC. En el caso de aplicar presión (calentar el agua en un recipiente hermético) aumenta la temperatura a la que esta entra en ebullición (aproximadamente a 130 ºC), acortando el tiempo de cocinado.

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Cocedero de vapor de última generación (© Foto: www.archiexpo.com

4.5. Otros

Existen otro tipo de aparatos utilizados en la regeneración de alimentos que utilizan técnicas tradicionales de elaboración de alimentos, como sería la fritura (freidoras), el baño maría o el aparato conocido como Roner.

  1. Freidoras. Las industriales están formadas por recipientes de acero inoxidable en cuyo interior hay una resistencia eléctrica que calienta el aceite, aunque también pueden ser de gas. El alimento es introducido en una cestillas que tienen la forma del recipiente, y de esta forma se sumerge en el aceite tanto la cestilla como el alimento.

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    Freidora industrial

  2. Roner. Es un método especial de cocción para los alimentos envasados al vacío. Es básicamente un baño maría. Permite controlar la temperatura del agua de cocción (entre 5-100 ºC), introduciendo el producto envasado al vacío. De esta forma durante la cocción apenas se pierde el jugo y las sustancias hidrosolubles del alimento, que quedan retenidos en el interior del envase.

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    Roner (© Foto: http://profesionalhoreca.com)

5. Técnicas y métodos adecuados

Como ya se ha indicado anteriormente, son varias las técnicas de regenerar una materia prima o bien un alimento elaborado o semielaborado. Pero no todos los métodos de regeneración son adecuados para todos los alimentos, incluso un mismo método de regeneración tiene que ser aplicado de forma ligeramente distinta, como se verá más adelante.

5.1. Materias primas

Muchas de las materias primas que se usan de forma habitual no se pueden utilizar de forma directa como ingredientes en las distintas recetas. Tienen que pasar por una regeneración (cambio en su composición, estructura o temperatura), que permita su utilización óptima en el proceso culinario, dando como resultado un producto final adecuado desde el punto de vista organoléptico y nutricional.

Rehidratación de materias primas desecadas o deshidratadas

Existen determinadas materias primas que se conservan mediante desecación parcial. El ejemplo más frecuente es el de las legumbres secas, aunque existen más. Según el Código Alimentario Español, una legumbre seca es la semilla sana, seca y limpia y separada de las vainas, procedente de las familias de las leguminosas (fabáceas). Entran en esta clasificación las judías, lentejas, garbanzos y habas secas. De uso menos frecuente es la soja, el altramuz y el cacahuete.

No solo las legumbres son deshidratadas para su conservación. Por ejemplo, cada vez se utilizan distintos tipos de setas deshidratadas como ingrediente en distintas recetas. Muchas de estas pueden ser rehidratadas previamente o bien añadidas directamente al agua de cocción.

A la técnica de hidratación y regeneración de la legumbre se le denomina tradicionalmente remojo. Este método aporta tres ventajas:

1. Reduce el tiempo de cocinado posterior.

2. Mejora el valor nutritivo de la legumbre, pues aumenta su digestibilidad.

3. Reduce los efectos indeseables o molestos de las legumbres, como las flatulencias.

Consiste el sumergir las legumbres secas en agua, para que, poco a poco, este vaya penetrando en la semilla y vaya recuperando parte del agua que ha perdido. Para realizarlo de forma correcta, hay que tener en cuenta:

  1. El tiempo de almacenado de la legumbre. Cuanto más “vieja” sea la legumbre, mayor será el tiempo necesario para su rehidratación y para su posterior cocinado.
  2. El tiempo de remojo (sumergido en agua) es de 8 a 12 h aproximadamente.
  3. La cantidad de agua tiene que ser en una proporción de 1 a 3 (1 parte de legumbres por 3 partes de agua).
  4. El agua tiene que ser fría, excepto en el garbanzo, que se requiere agua templada con sal. No se recomienda la adicción de bicarbonato, pues reduce la cantidad de vitaminas del grupo B que tienen las semillas.
  5. En lugares con altas temperaturas, se recomienda realizarlo en la nevera, para evitar posibles fermentaciones.
  6. No se tiene que reutilizar el agua usada para el remojo, pues contiene azúcares simples (oligosacáridos) responsables de las flatulencias.
  7. Hay que eliminar las partículas extrañas que se queden flotando en el agua (impurezas).
  8. Es conveniente cambiar el agua de remojo entre 2 y 3 veces.
  9. En el caso de aguas duras (con alto contenido en cal) se recomienda la utilización de agua mineral, debido a que en este tipo de agua el tiempo de rehidratación se alarga bastante.

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    Las legumbres secas suelen regenerarse tradicionalmente mediante rehidratación.

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Nota

Un proceso tan simple como el remojo es fundamental para cocinar de forma correcta las legumbres, conseguir la temperatura de seguridad y reducir los efectos molestos de las mismas.

Regeneración de materias primas liofilizadas

Aunque actualmente no existe gran cantidad de productos liofilizados en el mercado (debido a que es muy costosa su fabricación), parece que poco a poco se van introduciendo en las cocinas profesionales. La liofilización se ha usado y sigue empleando en los cafés: aquellos que son solubles de forma instantánea son los liofilizados.

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Fresas liofilizadas

La liofilización consiste en la aplicación del vacío a productos utilizando temperaturas más bajas que la ultracongelación (-40 ºC), lo que hace que el agua en forma de hielo –que forma parte de los alimentos que previamente han sido congelados por un fenómeno físico conocido como sublimación– pasen a vapor de agua sin convertirse en agua líquida previamente. Este proceso da como resultado un producto seco, pero con todas las características organolépticas del producto original. Se empezó a utilizar en los alimentos que se empleaban en los viajes espaciales (debido a su bajo peso, el poco espacio que ocupan y su fácil regeneración antes de su consumo). Actualmente se utiliza en las sopas instantáneas, especias y algún otro condimento.

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Definición

Sublimación
Es el cambio de estado de sólido a gaseoso una sustancia, sin pasar por la fase líquida. Este fenómeno ocurre con el agua, ya que permite pasar del hielo a vapor de agua, mediante la aplicación del vacío al hielo.

La regeneración de estos productos es bastante sencilla, pues se trata básicamente de una rehidratación. Una vez abierto el envase, se le añade agua caliente o bien se añaden directamente al plato que se está cocinando (que suele ser habitualmente mediante cocción).

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Regeneración de materias primas conservadas en sal. Desalado o en salmuera

Aunque ya no es tan frecuente la conservación en salazón, hay determinadas materias primas, que por tradición, siguen utilizando este proceso. El producto más conocido es el bacalao salado, aunque también hay otras materias primas conservadas en sal.

Para utilizar esta materia prima como ingrediente en cualquier receta, tiene que someterse a un proceso de regeneración, que permite la extracción de la mayor parte de la sal que contiene y que actúa como conservante.

Para ello es necesario sumergir el producto salado en agua potable. Este proceso se basa en el principio en que la concentración de soluto (sal) tiende a igualarse cuando se ponen en contacto dos diluciones a través de una membrana semipermeable.

Para ello tiene que desalarse mediante el siguiente procedimiento:

  1. Eliminar la costra superficial de sal que tiene el producto salado mediante un hilillo de agua fría o mediante el arrastre usando un trapo o paño limpio.
  2. Colocar el producto sumergido en agua. La proporción de agua/bacalao será de 3/1.
  3. Los trozos de producto serán lo más uniformes posible en tamaño y en grosor. Si hay tamaños y grosores distintos, se clasificarán y se desalarán por separado.
  4. Se realiza con agua fría y en refrigeración (pues minimiza los riesgos de crecimiento bacteriano). Si se realiza en agua caliente, además del riesgo de crecimiento microbiano, el producto puede perder consistencia.
  5. El proceso puede durar hasta 4 días.
  6. Se puede acelerar el proceso, cambiando el agua que baña al producto.
  7. Una vez desalado, secar con material de un solo uso. Ya está listo para ser cocinado.

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Proceso de desalado y rehidratado del bacalao. El cambio frecuente del agua es fundamental.

En el siguiente esquema se muestran las bases de cómo funciona el proceso de regeneración de los productos en salazón.

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Regeneración de materias primas envasadas al vacío. Oxigenación simple

Cada vez es más frecuente encontrar materias primas envasadas al vacío. Es una forma muy útil de conservación, pero la mayor parte de las veces, es necesario que se complemente con la refrigeración.

El método de conservación del envasado al vacío se fundamenta en la extracción del aire que contiene el envase. Como se sabe, el aire atmosférico es una mezcla de gases, y es el oxígeno el utilizado por las bacterias que alteran los alimentos (aquellas que producen los cambios indeseables en los alimentos). Si se extrae todo el aire, incluido el oxígeno, se limita la multiplicación de estas, aumentando la vida útil del alimento.

Se suele utilizar con frecuencia el envasado al vacío en las carnes, principalmente. No produce cambios en la calidad nutritiva de las mismas, pero sí que modifica ligeramente sus cualidades organolépticas, sobre todo en lo relacionado con el color (carnes rojas) y con el olor (carnes blancas, como el pollo y otras aves).

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Carne roja envasada al vacío

Así que, básicamente, las materias primas envasadas al vacío, se pueden regenerar de dos formas distintas:

  1. Mediante la apertura del envase y la pérdida del vacío. Este proceso da lugar a que el aire atmosférico y, por tanto, el oxígeno se ponga en contacto de nuevo con el alimento. En el caso de las carnes rojas se utiliza bastante, porque el contacto con el oxígeno hace que la carne recupere el color rojo característico. También es muy utilizado en el caso de la carne blanca como el pollo, debido a que desarrolla cierto olor desagradable (a putrefacción), ya que es una carne fácilmente alterable, pues permite airear la carne y eliminar este olor.
    Para reducir riesgos de crecimiento microbiano es bueno realizar este proceso a temperaturas de refrigeración y que el aire contacte por todos los lados de la carne. Otro factor de riesgo de crecimiento microbiano es el líquido que suele exudar la carne, que es un buen medio de crecimiento de las bacterias. Se recomienda colocar los filetes o la carne sobre un recipiente que permita el paso de este líquido, evitando el contacto con la carne. El color de la carne envasada al vacío se recupera en menos de media hora y el olor se disipa en menos tiempo.

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    Una forma de conservar durante más tiempo la carne refrigerada es envasándola al vacío.

  2. Mediante la cocción directa al baño maría, sin sacar el producto del envase. Aunque es mucho más utilizado en alimentos elaborados o semielaborados al vacío, también se podría hacer con materias primas. Se puede utilizar también el sistema Roner, pues permite un control muy exacto de la temperatura del agua.

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    Descongelación por cocción directa al baño maría

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Sabía que

La carne roja tiene una concentración muy alta de un pigmento de color rojo de origen natural conocido como mioglobina. Este tiene una gran afinidad por el oxígeno, al cual se une, dando como resultado un color rojo intenso, oximioblogina (típico de la carne). Cuando la carne es envasada al vacío, debido a la falta de oxígeno, la carne adquiere un color pardo.

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Aplicación práctica

Se desea preparar una receta con bacalao y se cuenta para ello con una tira de bacalao salado.

Explique, paso a paso, cómo regeneraría este producto, para poder incluirlo en el plato.

SOLUCIÓN

El bacalao salado no se puede utilizar tal como viene, pues el contenido en sal del mismo daría lugar a un plato incomestible. Para ello es necesario aplicar un doble proceso de regeneración, que sería la rehidratación y el desalado. Ambos se hacen a la vez.

En primer lugar se corta el bacalao en pequeños trozos (así se desala antes), se retira la costra superficial de sal que lo recubre y se sumergen por completo en agua (3 partes de agua/1 de bacalao). Si la temperatura ambiente es elevada, el proceso se realiza en el refrigerador y si es baja, a temperatura ambiente.

Se cambia el agua cada 3 horas, pues de esta forma se acelera el proceso de desalado.

Dependiendo de la cantidad de bacalao, el proceso dura aproximadamente entre 24 y 36 horas, aunque habría que probar primero un pequeño trozo de bacalao, para comprobar su contenido en sal.

Regeneración de materias primas conservadas en frío mediante refrigeración y congelación

Las materias primas conservadas a temperaturas de refrigeración (0-4 ºC) no necesitan un proceso de regeneración previo, debido a que pueden ser utilizadas de forma directa en los distintos procesos culinarios, sin que se modifiquen sus propiedades organolépticas o nutricionales. Una atemperación (aumento de la temperatura del alimento desde los 3-4 ºC hasta los 15-20 ºC) de los mismos puede dar lugar a la multiplicación de las bacterias que contiene el propio alimento o bien que han sido adquiridos a través del ambiente que le rodea, aumentado el riesgo de toxiinfección alimentaria.

Para las materias primas conservadas en congelación (-18 ºC) se utiliza un proceso de regeneración denominado descongelación, salvo que por su pequeño tamaño, puedan utilizarse directamente en la elaboración culinaria.

Para la descongelación de la carne y el pescado se recomienda seguir el siguiente proceso de regeneración:

  1. Se saca el producto de su envase original.
  2. El proceso se hace a temperatura de refrigeración. En estas condiciones, se consigue un doble objetivo. El primero es que los cristales de hielo se van deshaciendo poco a poco, evitando la rotura de las células y el exceso de líquidos generados en el proceso, y por otro lado se controla la multiplicación bacteriana.
  3. La carne y el pescado se ponen sobre un recipiente con rejilla, para que el líquido exudado no estuviese en contacto con ellos.
  4. Se tiene que realizar en envases cerrados o que estén protegidos de la contaminación ambiental.
  5. El proceso puede durar entre 3-6 horas hasta 24 horas, dependiendo del tamaño de la pieza a descongelar.
  6. La descongelación se realiza desde fuera hacia adentro, por lo que se considera que el producto está totalmente descongelado, cuando en su centro alcanza una temperatura de entre 0 y 3 ºC.
  7. Una vez descongelado parcial o totalmente, nunca se tiene que volver a congelar.

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Proceso de descongelación del pescado

En el siguiente mapa conceptual de sintetiza cómo se debe realizar una descongelación de forma correcta.

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5.2. Alimentos preelaborados y elaborados

En los productos preelaborados o elaborados se aplican distintas técnicas de regeneración que permiten servirlos en óptimas condiciones de calidad organoléptica y a la temperatura de servicio adecuada.

Se considera un alimento preelaborado aquel que ha sido sometido a un proceso de cocinado incompleto en su fabricación, siendo posteriormente refrigerado o congelado. En el punto de venta y justamente antes de su servicio, se le aplicará la parte de cocinado que le falta, alcanzando la temperatura de seguridad de 70 ºC en el centro del producto.

Un alimento elaborado es el que en su fabricación ha sido sometido a un proceso de cocinado completo, siendo posteriormente refrigerado o congelado. En el punto de venta y justamente antes de su servicio, se le aplicará el proceso de regeneración, alcanzando la temperatura de seguridad de 70 ºC en el centro del producto.

En el siguiente mapa conceptual se explica a qué temperatura se tiene que alcanzar para asegurarse que el alimento regenerado es seguro desde el punto de vista higiénico-sanitario.

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En ambos casos, la regeneración es el último paso antes de su consumo, por lo que es necesario realizarla de forma correcta, con las necesarias medidas de higiene alimentaria y con una adecuada manipulación. Cualquier tipo de contaminación microbiana que se produzca durante este proceso, supone un alto riesgo para la salud del consumidor, al no existir medidas efectivas de control posteriores.

Así que, en el caso de cualquier regeneración previa al consumo o servicio, se tiene que alcanzar la temperatura de 70 ºC (temperatura de seguridad) en el centro del producto en menos de una hora. El tiempo que transcurre entre la regeneración del alimento y su consumo no tiene que prologarse más de 2 horas y tendrá que conservarse a una temperatura igual o superior a los 65 ºC.

A continuación se desarrollan los distintos métodos de regeneración de los alimentos preelaborados, conservados en congelación en primer lugar y los conservados en refrigeración posteriormente.

Regeneración de alimentos preelaborados congelados, sin descongelación previa

Este tipo de alimentos, además de la regeneración, necesitan un tratamiento posterior de cocinado. Pero frecuentemente ambas fases coinciden al utilizar el calor como medio de cocinado y regeneración. En este caso, la temperatura de seguridad es de 70 ºC en el centro del producto, en menos de una hora.

Esta opción es bastante utilizada en la mayoría de las cadenas de restaurantes, pues permite almacenar los alimentos en congelación sin tener que manipularse apenas por el personal. El producto es posteriormente sometido a un tratamiento térmico, que sería el proceso de regeneración en sí, sirviéndose de forma inmediata al consumidor. Seguidamente se detallan los tratamientos más frecuentes.

Cocción

Puede ser incluso con el mismo producto envasado. Tiene muchísimas ventajas, debido principalmente a que se cuece en su propio jugo. Aunque la comprobación de la temperatura de seguridad mediante sonda de temperatura puede ser complicada. Para ello es necesario tener muy controlado el tiempo de cocción y la temperatura del agua.

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Cocción de vapor

Es muy utilizada con los hornos de vapor, que permiten alcanzar altas temperaturas sin resecar el producto en su superficie y con un control constante de la temperatura del producto mediante sonda. Es muy recomendable cuando se tienen que descongelar y regenerar alimentos semi-elaborados.

Fritura

Es uno de los procesos más populares de regeneración. Se utiliza para todo tipo de productos semielaborados, empanados o rebozados, así como para las patatas prefritas y congeladas. Basta con poner directamente el producto en aceite caliente (a la temperatura adecuada). Para ello, se utilizan freidoras de tipo industrial, que tienen una alta capacidad de mantener el aceite caliente a la temperatura adecuada mediante termostato.

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Asado

Es otro método de regeneración que se puede utilizar en alimentos pre-elaborados y elaborados congelados. El mismo asado permite la descongelación y el alcance de la temperatura de seguridad. Se utiliza el horno de convección, aunque puede resultar un tratamiento que sobrecocine el exterior del producto, desecándolo (el calor va desde fuera hasta dentro del alimento). Por eso, en la actualidad se utilizan los hornos mixtos (convección-vapor), que permiten aplicar programas de asado en los que se alternan calorseco y húmedo, evitando que el alimento se reseque en exceso.

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El asado se sigue usando como una especialidad muy apreciada en la elaboración de distintas recetas tradicionales.

Microondas

Algunos alimentos preelaborados y elaborados pueden ser regenerados utilizando los microondas. Las ondas electromagnéticas hacen vibrar las moléculas de agua y grasa, principalmente, generando esta vibración un roce que genera calor. Es un proceso bastante rápido, debido a que el calor en el alimento se genera desde dentro hacia afuera. La única desventaja que tiene es que el acabado final no suele ser tan atractivo para el consumidor como en el caso de los hornos, por lo que muchos microondas llevan incorporados grills (resistencia eléctrica) que tuestan el exterior del alimento.

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Aplicación práctica

En un restaurante de fast food se pretende aumentar la productividad en los platos que van empanados. Si fuese usted el encargado o responsable de la sección, ¿cómo lo llevaría a cabo?

SOLUCIÓN

Existen varias soluciones. Por un lado, se puede buscar un proveedor que elabore este tipo de productos, lo sirva en refrigeración o congelación y se regenere directamente por medio de la fritura o bien si son piezas muy grandes, aplicando un proceso de descongelación tradicional o rápido, mediante la utilización del microondas.

Otra solución sería la elaboración de este tipo de especialidad en el mismo restaurante, en grandes cantidades y su conservación en refrigeración o congelación. La regeneración del producto sería igual que en el caso anterior.

Regeneración de alimentos preelaborados congelados por descongelación

Sería el caso de aquellos alimentos que por su tamaño o bien por sus ingredientes necesitan una descongelación antes de su regeneración. En este caso la regeneración se hará por los distintos métodos explicados con anterioridad, pero siempre cumpliendo la máxima de alcanzar los 70 ºC en el centro del producto en menos de una hora.

El método de descongelación más usado es el de descongelación en temperaturas de refrigeración. Es un método relativamente lento, pero seguro, pues permite la descongelación de forma controlada. En este caso, hay que tener en cuenta que:

1. La descongelación se realiza desde fuera hacia adentro, por lo que se considera que el producto está totalmente descongelado, cuando en su centro alcanza una temperatura de 0-3 ºC.

2. En el caso de no respetarse lo señalado en el punto anterior, se corre el peligro de que en el tratamiento culinario posterior no se alcance la temperatura de seguridad en el centro del producto.

3. Es un proceso que se puede prolongar de 3-6 h hasta 24 h, dependiendo del tamaño y grosor de la pieza.

4. Es recomendable que el producto se descongele en su propio envase o bien se le proteja de forma adecuada, pues puede adquirir contaminación microbiana procedente del ambiente.

5. Es un método que permite ahorrar energía, pues no se aplica ninguna fuente calorífica, que obviamente consume energía.

6. Posteriormente el alimento tendrá que someterse a un tratamiento térmico de regeneración.

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Regeneración de alimentos preelaborados y elaborados refrigerados

En este caso, los alimentos pasan de estar conservados en refrigeración a regenerarse por tratamiento térmico (cocción, asado, fritura, microondas, etc.), alcanzando en el centro del producto 70 ºC en menos de una hora.

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Regeneración de alimentos elaborados mediante descongelación

Antes de aplicar el proceso de regeneración térmica, el alimento tiene que someterse al proceso de regeneración por descongelación, realizándose en las mismas condiciones que los alimentos preelaborados, que tienen que ser descongelados antes.

Como se ha indicado en párrafos anteriores (y a modo de recordatorio), se aconseja que el proceso de descongelación se realice a temperaturas de refrigeración, o bien, si es posible, utilizando microondas.

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Verduras congeladas

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Recuerde

Se considera que la descongelación está finalizada, cuando se alcanza una temperatura de entre (0-3 ºC) en el centro del producto. Dejar una descongelación incompleta puede suponer que se tarde más tiempo en alcanzar la temperatura de seguridad en el posterior tratamiento de cocinado o de regeneración.

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Actividades

6. Indique cuáles son los pasos a seguir cuando se tiene que descongelar carne o pescado, señalando los riesgos que hay que evitar y cómo se impedirían. Argumente las respuestas.

7. Indique cuáles serían las técnicas de regeneración más adecuadas para las siguientes materias primas y productos elaborados o semielaborados. En algunos productos puede elegir varios procesos de regeneración.

  1. Bacalao salado
  2. Patatas prefritas congeladas
  3. Legumbre seca
  4. Lasaña congelada
  5. Pescado crudo congelado
  6. Legumbre verde
  7. Redondo de ternera asado congelado
  8. Pimientos del piquillo rellenos de bacalao refrigerado

6. Resumen

La regeneración de los distintos alimentos es un proceso muy utilizado tanto en las cocinas profesionales como en las particulares. Este proceso se aplica tanto a materias primas como a alimentos ya elaborados o semielaborados. En el caso de materia prima se aplican distintos tratamientos que permiten preparar la misma para su uso en la cocina. Estos tratamientos son la rehidratación, descongelación, desalado, cocción y oxidación. La elección del tratamiento depende de la materia prima y del plato del que va a formar parte como ingrediente.

La regeneración también se aplica al alimento cocinado o semi-elaborado. En este caso, el alimento tiene que alcanzar los 70 ºC en el centro del producto en menos de una hora. Se considera que el proceso de regeneración tiene que recuperar las cualidades organolépticas del alimento y a su vez ser un proceso seguro desde el punto de vista higiénico-sanitario.

Para regenerar el alimento elaborado o semielaborado se aplica una fuente de calor, utilizando distintos métodos como son la cocción simple, la cocción al vapor, el baño maría, el asado convencional al vapor y la fritura. También se pueden aplicar radiaciones microondas (ondas electromagnéticas) que provocan la vibración de las moléculas de agua y grasa, aumentando la temperatura del alimento. El alimento, una vez regenerado, puede mantenerse a temperatura de servicio (65 ºC) por un periodo de 2 h.

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Ejercicios de repaso y autoevaluación

1. En relación con el centro del alimento o de la materia prima, indique cuál de las siguientes afirmaciones es correcta:

  1. El centro de alimento es el lugar del interior del alimento o de la materia prima donde se tarda más en conseguir la temperatura de seguridad.
  2. El centro del alimento es aquel lugar del interior del alimento o de la materia prima donde se conservan mejor las características organolépticas.
  3. El centro del alimento es aquel lugar del interior del alimento o de la materia prima donde se alcanza antes la temperatura de seguridad.

2. Defina el concepto de temperatura de seguridad e indique qué valores de temperatura y tiempo son necesarios alcanzar.

3. ¿Qué se entiende por temperatura de servicio?

  1. Es la temperatura a la que se tiene que servir un plato.
  2. Es la temperatura a la que se tiene que conservar un plato hasta su servicio al comensal.
  3. Es la temperatura a la que tiene que estar el comedor.

4. ¿A qué tipo materias primas se les aplica un proceso de regeneración de rehidratación?

5. ¿Cuándo se considera que un producto está totalmente descongelado?

  1. Cuando se alcanza en su superficie una temperatura de 5 ºC.
  2. Cuando se alcanza en el centro del producto una temperatura entre 0 y 3 ºC.
  3. Cuando se alcanza en el centro del producto una temperatura 10 ºC.

6. Explique cómo se puede comprobar que un alimento ha sido regenerado de forma correcta. Razone su respuesta.

7. Complete la siguiente oración:

Un alimento regenerado tiene que conservarse a __ ºC durante un máximo de __ horas, hasta que se sirva al cliente.

8. Relacione los métodos de regeneración con los alimentos o materias primas:

  1. Legumbres secas
  2. Croquetas congeladas
  3. Lasaña congelada
  4. Pescado en salazón

    __ Fritura

    __ Desalado

    __ Rehidratación

    __ Asado

9. En relación con la congelación de los alimentos, indique cuál de las siguientes afirmaciones es correcta:

  1. Sí se puede volver a congelar un alimento descongelado, no hay ningún problema.
  2. Algunos alimentos pueden volverse a congelar después de ser descongelados, depende del alimento.
  3. No se puede volver a congelar alimentos descongelados previamente, debido a que se alterarían todas sus propiedades organolépticas.

10. ¿Por qué el microondas es capaz de calentar un alimento?

  1. Debido a la acción de las ondas microondas sobre las moléculas de proteínas del alimento.
  2. Debido a la acción de las ondas microondas sobre las moléculas de las vitaminas del alimento.
  3. Debido a la acción de las ondas microondas sobre las moléculas de agua y grasa.