Introducción
¡Tráguese ese sapo!

Nos ha tocado vivir en una época maravillosa. Nunca ha habido más posibilidades y oportunidades para que saque el máximo partido de sus objetivos. Como quizá nunca antes en la historia de la humanidad, en la actualidad las opciones nos desbordan. De hecho, hay tantas cosas buenas que puede hacer que su capacidad para decidir entre ellas puede ser el factor decisivo de lo que logre en la vida.

Si usted es como la mayoría de las personas, está abrumado con demasiadas cosas por hacer y muy poco tiempo disponible. Mientras lucha por ponerse al día, no dejan de surgir, como olas, nuevas tareas y responsabilidades. Debido a esto, nunca podrá hacer todo lo que tiene que hacer. Nunca se pondrá al día. Siempre estará atrasado en alguna de sus tareas y responsabilidades y probablemente en varias.

La necesidad de ser selectivos

Por esta razón, y quizá más que nunca, su capacidad para seleccionar la tarea más importante en cada momento, y después su capacidad para empezar esa tarea y terminarla pronto y bien, tendrán probablemente mayor impacto en su éxito que cualquier otra habilidad que pueda desarrollar.

Una persona promedio que desarrolla el hábito de establecer claras prioridades y completar rápidamente tareas importantes superará a un genio que habla mucho y hace planes maravillosos pero consigue hacer muy poco.

La verdad sobre los sapos

Durante muchos años se ha dicho que si lo primero que hace cada mañana es tragarse un sapo vivo, podrá continuar el día con la satisfacción de saber que lo peor que podía haberle sucedido probablemente ya ha pasado.

Su «sapo» es su tarea mayor y más importante, la que probablemente postergue si no hace inmediatamente algo al respecto. También es precisamente la tarea que puede tener el mayor impacto positivo en su vida en este momento.

Primera regla del tragamiento de sapos:
«Si tiene que tragarse dos sapos, tráguese primero el más feo».

Este es otro modo de decir que si tiene delante dos tareas importantes, empiece por la mayor, la más dura y la más importante. Disciplínese para empezar inmediatamente y luego perseverar hasta que haya completado la tarea antes de pasar a otra cosa.

Plantéeselo como un «test». Considérelo un desafío personal. Resista la tentación de empezar por la tarea más fácil. Recuerde continuamente que una de las decisiones más importantes que tiene que tomar cada día es la elección de lo que hará inmediatamente, y de lo que hará después, si además hace otra cosa.

Segunda regla del tragamiento de sapos:
«Si tiene que tragarse un sapo vivo, de muy poco sirve sentarse y contemplarlo mucho rato».

La clave para alcanzar altos niveles de rendimiento y productividad es desarrollar el hábito perdurable de encarar su tarea principal como primera cosa cada mañana. Tiene que desarrollar la rutina de «tragarse ese sapo» antes de hacer cualquier otra cosa y sin ocupar demasiado tiempo en pensarlo.

Actúe inmediatamente

Diversos estudios de hombres y mujeres que consiguen mejores remuneraciones y son promovidos con mayor rapidez demuestran que la cualidad de la «orientación a la acción» se destaca como la conducta más visible y coherente en todo lo que hacen. La gente exitosa y eficaz es la que se concentra directamente en sus tareas principales y luego se disciplina para trabajar resuelta y continuamente hasta que completa esas tareas.

En nuestro mundo, y especialmente en el mundo de los negocios, a uno le pagan y promueven por lograr resultados específicos y mensurables, por hacer una contribución valiosa y, sobre todo, por aportar aquello que de uno se espera.

El «fracaso en la ejecución» es uno de los mayores problemas en las organizaciones de hoy. Mucha gente confunde actividad con logro. Hablan continuamente, mantienen reuniones interminables y hacen planes maravillosos, pero en último instancia ninguno hace el trabajo ni obtiene los resultados requeridos.

Desarrolle el hábito del éxito

El éxito en la vida y en el trabajo está determinado por la clase de hábitos que desarrolla con el tiempo. El hábito de establecer prioridades, superar las indecisiones y encarar su tarea más importante es una habilidad mental y física. Como tal, este hábito se puede aprender mediante la práctica y la repetición reiteradas hasta que se aloja en su subconsciente y se convierte en rasgo permanente de su conducta. Una vez que es un hábito se convierte en automático y es fácil ponerlo en práctica.

Estamos diseñados mental y emocionalmente de tal modo que el cumplimiento de las tareas nos proporciona una sensación positiva. Nos hace felices. Hace que nos sintamos ganadores.

Cada vez que completa una tarea de cualquier dimensión o importancia experimenta un brote de energía, entusiasmo y autoestima. Mientras más importancia tenga la tarea terminada, más feliz, más confiado y más poderoso se sentirá consigo mismo y con el mundo.

Completar tareas importantes dispara la liberación de endorfinas en el cerebro. Estas endorfinas le levantan el ánimo de forma natural. El flujo de endorfinas liberado tras la terminación exitosa de cualquier tarea le hace sentirse más creativo y seguro.

Desarrolle una adicción positiva

Este es uno de los así llamados secretos más importantes del éxito. Puede desarrollar una «adicción positiva» a las endorfinas y a la sensación de claridad potenciada, confianza y competencia que ellas disparan. Si desarrolla esta «adicción», casi sin pensarlo comienza a organizarse la vida de tal modo que empieza y completa continuamente tareas y proyectos cada vez más importantes. Y realmente se convierte en un adicto, en un sentido muy positivo, al éxito y a la aportación.

Una de las claves para vivir una vida maravillosa, tener una carrera exitosa y sentirse magnífico consigo mismo es desarrollar el hábito de empezar y terminar trabajos importantes. Esa conducta va a adquirir un poder propio y le resultará más fácil completar tareas importantes que no completarlas.

Sin atajos

Puede que conozca la historia del hombre que detiene a un músico en una calle de Nueva York y le pregunta cómo puede llegar al Carnegie Hall. El músico le dice: «Practica, hombre, practica».

La práctica es la clave para dominar cualquier habilidad. Por fortuna su mente es como un músculo. Se vuelve más fuerte y capaz con el uso. Con la práctica puede aprender cualquier conducta o desarrollar cualquier hábito que considere necesario o deseable.

Las tres D para la formación de nuevos hábitos

Necesita tres cualidades claves para desarrollar los hábitos de la focalización y de la concentración, cualidades que se pueden aprender. Son: decisión, disciplina y determinación.

Primero, adopte la decisión de desarrollar el hábito de completar las tareas. En segundo lugar, disciplínese para practicar los principios que va a aprender hasta que los domine. Y finalmente, respalde todo lo que hace con determinación hasta que el hábito se afirme y se convierta en parte permanente de su personalidad.

Visualice cómo quiere ser

Hay una manera especial de acelerar su progreso para convertirse en la persona altamente productiva, eficaz y eficiente que quiere ser. Consiste en que piense continuamente en las recompensas y beneficios de estar orientado a la acción, de moverse rápido y mantenerse focalizado. Considérese a sí mismo como la clase de persona que consigue realizar con rapidez y bien los trabajos importantes.

El cuadro mental que se haga de sí mismo ejerce un efecto poderoso en su conducta. Visualícese como la clase de persona que quiere ser en el futuro. Su imagen de sí mismo, la manera como se ve interiormente, determina en gran medida su rendimiento exterior.

Usted posee una capacidad virtualmente ilimitada para aprender y desarrollar nuevas habilidades, hábitos y capacidades. Si se entrena, mediante la repetición y la práctica, para superar la postergación de las decisiones y consigue hacer sin pérdida de tiempo las tareas más importantes, su vida y su carrera discurrirán por el carril rápido y podrá pisar el acelerador a fondo.

¡Tráguese ese sapo!