Gracias por elegir este libro. Espero que las ideas aquí expuestas le ayudarán tanto como me han ayudado a mí y a miles de personas. En realidad, espero que este libro le cambie la vida para siempre.
Uno nunca dispone de tiempo suficiente para hacer todo lo que tiene que hacer. Estamos literalmente ahogados por el trabajo, las responsabilidades personales, los proyectos y las pilas de revistas y de libros que queremos leer apenas nos hayamos puesto al día.
Pero el hecho es que nunca va a estar al día. Nunca va a culminar todas sus tareas. Nunca adelantará bastante como para destinar el tiempo que sueña a todos esos libros, revistas y ratos de ocio.
Y olvídese: no resolverá sus problemas de administración del tiempo siendo más productivo. Independientemente de cuántas técnicas de productividad personal domine, siempre habrá más que hacer y que terminar en el tiempo que tiene disponible por mucho que este sea.
Sólo puede controlar su tiempo y su vida si cambia su modo de pensar, de trabajar y de encarar el río interminable de responsabilidades que le desborda cada día. Sólo puede tomar el control de sus tareas y actividades en la medida en que deje de hacer algunas cosas y empiece a ocupar más tiempo en las pocas cosas que verdaderamente le pueden cambiar la vida.
Llevo más de treinta años estudiando la administración del tiempo. Me he sumergido en las obras de Peter Drucker, Alex MacKenzie, Alan Lakein, Stephen Covey y de muchos otros. He leído centenares de libros y miles de artículos acerca de eficacia y eficiencia personales. Este libro es el resultado.
Cada vez que doy con una buena idea, la pongo a prueba en mi trabajo y vida personal. Si funciona, la incorporo a mis tareas y seminarios y la enseño.
Escribió una vez Galileo: «No puedes enseñar a una persona algo que ya no sepa; sólo puedes hacer que fije la atención en algo que ya sabe».
Estas ideas pueden resultarle familiares en función de su nivel de conocimientos y experiencia. Este libro le hará adquirir mayor conciencia de ellas. Al aprender estos métodos y técnicas y aplicarlos una y otra vez hasta que se convierten en hábitos, consigue alterar de un modo muy positivo el curso de su vida.
Aprender de la gente exitosa
Permítame que le cuente algo de mí mismo y de los orígenes de este libro.
Empecé la vida con pocas ventajas aparte de mi curiosidad. No fui buen estudiante y abandoné los estudios antes de graduarme. Trabajé con mis manos durante varios años. Mi futuro no parecía brillante.
Todavía era joven cuando me embarqué en un carguero y zarpé a conocer el mundo. Durante ocho años viajé y trabajé y después viajé un poco más; terminé visitando más de ochenta países en cinco continentes.
Cuando ya no encontré más trabajo como marinero me dediqué a vender puerta a puerta; trabajaba a comisión. Batallé de venta en venta hasta que empecé a preguntarme por qué a otras personas les iba mejor que a mí.
Entonces hice algo que me cambió la vida. Acudí a vendedores exitosos y les pregunté qué hacían. Y me contaron lo que hacían. Hice lo que me aconsejaron que hiciera y mis ventas aumentaron. Finalmente tuve tanto éxito que me nombraron gerente de ventas. Utilicé la misma estrategia como gerente de ventas. Averigüé lo que hacían los gerentes exitosos e hice lo mismo.
Este proceso de aprendizaje y aplicación de lo que aprendía me ha cambiado la vida. Todavía me asombra lo sencillo y evidente que es. Averiguar lo que hace la gente exitosa y hacer lo mismo hasta que obtienes los mismos resultados. ¡Qué idea!
El éxito es predecible
Dicho con sencillez, a algunas personas las cosas les van mejor porque hacen las cosas de un modo diferente y hacen correctamente las cosas adecuadas. Sobre todo, utilizan su tiempo mucho mejor que la persona promedio.
Como provenía de un mundo no exitoso, había desarrollado sentimientos de inferioridad y de ineptitud. Había caído en la trampa mental de suponer que la gente a quien le iba mejor que a mí era verdaderamente mejor que yo. Aprendí que eso no era necesariamente cierto. Sólo hacían las cosas de otro modo, y yo también podía aprender, dentro de lo razonable, lo que ellos habían aprendido.
Esto fue toda una revelación para mí. El descubrimiento me asombró y entusiasmó. Caí en la cuenta de que podía cambiar mi vida y lograr casi cualquier objetivo que me propusiera si sólo averiguaba lo que otros estaban haciendo en un área determinada y entonces lo ponía en práctica yo mismo hasta obtener los mismos resultados que ellos estaban consiguiendo.
Al cabo de un año de empezar en ventas, era el mejor vendedor. Un año después de ser gerente ya era vicepresidente a cargo de una fuerza de venta de noventa y cinco personas en seis países. Tenía veinticinco años.
En el transcurso de los años he trabajado en veintidós oficios diferentes, he fundado varias empresas y he obtenido un título en administración en una prestigiosa universidad. También aprendí a hablar francés, alemán y español y he sido conferenciante, entrenador o consultor en más de quinientas empresas. En la actualidad doy charlas y seminarios a más de 300.000 personas al año y, a veces, el público que asiste supera las 20.000 personas.
Una verdad simple
He descubierto una sencilla verdad en el transcurso de mi carrera. La capacidad para concentrarse resueltamente en la tarea más importante, hacerla bien y terminarla es la clave del gran éxito, del logro, el respeto, el estatus y la felicidad en la vida. Mientras más rápido lo aprenda y aplique, con mayor prontitud avanzará en su carrera. Se lo garantizo.
No habrá límites en lo que pueda lograr una vez que haya aprendido a «tragarse ese sapo».
Brian Tracy
Solana Beach, California
Enero, 2017