
Siempre me ha gustado leer, sé que es un cliché, pero es la verdad, el primer libro que leí fue El Principito, del autor francés Antoine de Saint-Exupéry, ¿ya lo leíste? Estoy seguro que mi pasión por la lectura empezó con ese libro, y años más tarde nació mi entusiasmo por escribir todo lo que experimentaba en mi vida. Créeme, nunca pensé que viviría tantas y tantas cosas.
La primera vez que pasó por mi mente la idea de escribir un libro fue en 2008. Mis papás me decían desde que era niño: “En la vida hay que sembrar un árbol, escribir un libro y tener un hijo”, y aunque al principio no le encontraba sentido ni relación a esta frase, mientras crecía me di cuenta que hablaba de “trascender”. Ahora quizá esa frase sea obsoleta para muchos, tal vez sea más interesante decir que para trascender en la vida “hay que conseguir miles de seguidores en Instagram, ser un famoso youtuber y hacer un video viral”.
Hoy sé que esa expresión que me decían mis padres tiene mucha sabiduría. Sembrar, escribir y traer un hijo al mundo, son sinónimo de “crear” y dejar un legado, sinceramente, esa idea me atrae mucho.
¿No has pensado alguna vez, “a qué he venido a la Tierra”? ¿Cuál es mi destino? ¿Cómo será mi futuro? ¿Cuál es el secreto de la felicidad? ¿Por qué Roger siempre se ve igual? Me gustaría tener las respuestas a tantas interrogantes, lamentablemente al principio de escribir este libro, no las tenía, pero con el pasar de los años encontré muchas respuestas a esas preguntas y estoy ansioso por compartirlas contigo.
La primera conclusión a la que llegué, es la siguiente: estoy convencido de que vine al mundo a “ser feliz”. ¿Qué quiero decir?

Sólo vivimos una vez. Por eso hace tiempo mis decisiones personales y profesionales tienen como objetivo ser feliz y disfrutar la vida. Por suerte, ni las cosas materiales, ni el reconocimiento son prioridad para mí en este momento. Sonrían.

Lo que te sucedió en el pasado (cualquier cosa) ya no existe (tómate tiempo para leer dos, tres o más veces esto). Y lo que pase en el futuro, tampoco existe. Lo único real es el aquí y ahora, es lo que estás viviendo en este instante, es decir, en cualquier lugar donde te encuentres en este momento, acostado, quizá sentado o sentada, sosteniendo este libro, o tal vez leyendo en Tablet, es lo único real que tienes.
Con el tiempo aprendí que el gran secreto de la felicidad es vivir al máximo el presente, cuando era chico era más difícil lograrlo porque en mi mente había mucho ruido. Poco a poco fui depurando esa “información basura” y concentrándome cada vez más en el Ahora.