
—¿Cuándo hiciste la primera Comunión?
—Hace mucho. Después que me dio la fiebre.
—¿Cuántos años tenías?
—Siete. Siete entrados a ocho. La hice dos veces.
—¿Dos veces?
—Bueno, no. Es que la primera vez que la iba a hacer me comí una galleta. Pero me confesé dos veces.
—¿Dijiste todos tus pecados?
—Sí, porque me dijeron que si no los decía me iban a salir después sapos y culebras por la boca. Me confesé con el Padre López. Después me confesaba con el Padre Macías hasta que se fue de aquí.
—¿Cada cuándo te confiesas?
—Todos los Viernes Primeros. Soy de la Congregación.
—Bueno. Desde ahora vas a confesarte cada ocho días. ¿Me entiendes? Ve a rezarle ahora un rosario a la Virgen, y luego un misterio todos los días para que te ayude en tu pureza.