AGRADECIMIENTOS
Ante todo, me gustaría darle las gracias a John Carlin, que ha convertido en un placer y un honor la experiencia de preparar este libro. Escribir un libro con un periodista y escritor de la talla de John ha sido ya por sí solo una gran experiencia. Pero al conocerlo, mientras trabajábamos y viajábamos a los torneos de Doha y Australia, confirmó que éramos no sólo colaboradores en un proyecto común, sino también amigos.
Naturalmente, este libro no habría sido posible sin el apoyo de muchas personas. Todo mi amor y mi gratitud a mis padres, a mi hermana, a mis abuelos, a mis tíos, a mi tía y a María Francisca. También muchísimas gracias a mi equipo y a mis amigos más íntimos: Carlos, Titín, Joan Forcades, Benito, Tuts, Francis, Ángel Ruiz Cotorro, Carlos Moyà, Tomeu Salvà y M.A. Munar.
Y un agradecimiento muy especial a mi tío, preparador y amigo, Toni Nadal.
RAFAEL NADAL
En primer lugar, debo dar las gracias a Luis Viñuales, el gran coordinador, que plantó la semilla de este libro, y a Larry Kirshbaum, que puso las cosas en marcha. También un millón de gracias a mi editora de Hyperion, Jill Schwartzman, por su admirable paciencia y fortaleza.
Un agradecimiento especial a mi agente, que es mucho más que una agente, Anne Edelstein, y a su ayudante, Krista Ingebretson, mucho más que una ayudante. Y muchísimas gracias igualmente a Arantxa Martínez, cuyo esfuerzo, consejo y buen humor me han ayudado mucho.
También estoy muy agradecido a mi editor en Urano, Pablo Somarriba, que ha hecho su trabajo con sensibilidad, inteligencia y de manera extremadamente concienzuda. El traductor al español, Antonio-Prometeo Moya, batió todos los récords para acabar su labor a tiempo. Extraordinario.
Por lo demás, ha sido un enorme placer trabajar en este libro con Rafa Nadal, su familia, su equipo y sus amigos, todos y cada uno de los cuales me dieron ayuda, consideración y amabilidad.
JOHN CARLIN