Presentación

Algunos hace años que afirman que la pedagogía murió cuando surgieron las ciencias de la educación. Nos resistimos a creerlo y por ello nace esta colección de libros que pretende impulsar la reflexión y la producción de saberes pedagógicos que guíen al lector más allá de determinados pragmatismos recalcitrantes. Pensar, leer y escribir sobre la educación es el objetivo que pretende la colección Pedagogías Contemporáneas, en cuyo sustrato se encuentran los saberes producidos a lo largo de la Historia de la Pedagogía, que no hacen sino acompañar nuestros procesos de vinculación del presente con el pasado, para proyectar (no podemos escapar a la idea sartreana de que somos seres de proyecto) hacia el futuro. Tal vez se trate de producir fracturas en determinados espacios de producción de saberes y prácticas (excesivamente vinculados a la idea de educación como un procedimiento de orden tecnológico) para imaginar otros modos de educar y de hacer de dicho acto, pedagogía.

El oficio de educar es un alegato, precisamente, al arte de educar (frente a las posibilidades impuestas de la tecnocracia educativa). Reivindica una mirada humanista al oficio desde la revisión misma de las profesiones, de las prácticas humanizadoras (no tan evidentes como nos gustaría), la conexión de este entrañable oficio con la paideia, la humanitas, la bildung, o las formas de pensar (y repensar) el concepto mismo de educación. El libro también pone de relieve lo que los antiguos denominaban stoicken (la gramática) como algo esencial en el devenir del ser humano, en el devenir de la persona. ¿Y no es la educación –y el oficio que la sustenta– la que debe insistir en ese ejercicio de introducción del niño (el infans, el que no tiene todavía palabra) en un mundo trazado por la gramática?