Capítulo I
LOS DIBUJOS ANIMADOS
1. Las primeras animaciones
En las cámaras antiguas, cada vuelta de manivela filmaba ocho imágenes. Y dieciséis
imágenes –dos vueltas de manivela– era lo que se proyectaba generalmente en un segundo.
A principios del siglo XX, para realizar algunas animaciones, los técnicos de la compañía norteamericana Vitagraph
crearon una cámara ligeramente modificada que fotografiaba únicamente una imagen por
vuelta de manivela, procedimiento que se conoce precisamente con este nombre, «vuelta
de manivela». Para la confección de dibujos animados, en los inicios, por ejemplo,
la cámara de vuelta de manivela se situaba verticalmente encima de una mesa donde
se iban pasando los sucesivos dibujos.
Con los años, y con muchas mejoras, la cámara de vuelta de manivela se convirtió en
un aparato llamado «truca», que era la marca adoptada por el contructor francés André
Debrie (1880-1963), y que en inglés recibió el nombre de optical printing machine (máquina de impresión óptica). Una truca estaba formada por un proyector y una cámara,
independientes y móviles, que funcionaban a velocidades variables. Las imágenes que
proyectaba el proyector eran refotografiadas por la cámara con película virgen. La
truca de entonces podía funcionar, pues, a velocidades diferentes de rodaje, y la
toma de imagen por imagen daba paso a unas perspectivas inmensas.
Humorous Phases of Funny Faces (1906) está considerado hasta ahora el primer filme de dibujos animados de la historia.
Su creador fue James Stuart Blackton, el primero en utilizar de manera ingeniosa el
procedimiento de la animación en cine, sustituyendo, de hecho y simplemente, las bandas
dibujadas de Émile Reynaud por la cinta fotográfica o filme.
En la obra, podemos ver cómo las manos de un dibujante van pintando y borrando diversos
rostros y personajes sobre una pizarra negra, y más tarde, incluso objetos o palabras
también, sobre una hoja en blanco. Consta de siete segmentos que se van sucediendo
progresivamente, donde aparecen desde un hombre calvo que flirtea con una mujer elegante
hasta una botella de vino cuyo contenido se derrama en un vaso. El de más éxito en
la época, hecho que refleja el grado de prejuicios raciales que caracterizaba a la
sociedad de entonces, es el quinto, en el cual la palabra coon (negro) se transforma en la cara prototípica de una persona de raza negra y en el
que posteriormente la palabra coen (coin, moneda) se transforma en la cara prototípica de un judío.
Blackton, que había estado dibujando en un periódico y que fundaría y dirigiría la
compañía Vitagraph, había aprendido el proceso de producción de un filme con Thomas
Alva Edison. Curiosamente, el angloamericano tiene una obra anterior, The Enchanted Drawing (1900), que fue considerada durante mucho tiempo el primer dibujo animado por los
norteamericanos, pero que si se mira con detenimiento se observa que los trucajes
de que parte no son por animación, sino por stop motion substitution (sustitución en movimiento detenido), un truco que podemos ver por primera vez en
el filme para cinetoscopio The Execution of Mary, Queen of Scots (1895) del norteamericano Alfred C. Clark, en el que se detuvo el rodaje de la cámara
justo antes de que el hacha cayera sobre la cabeza de la persona que hacía de reina
y se reanudó después de sustituirla por un maniquí. Aun así, sin embargo, si sólo
atendemos a la base creativa, puede considerarse el primer filme animado de la historia
Matches: An Appeal (1899) del inglés Arthur Melbourne Cooper, en el que unas cerillas eran animadas
con la finalidad de que el espectador tomara conciencia y las ofreciera a los soldados
británicos que combatían en la guerra anglo-bóer (1899-1902).
The Haunted Hotel (1907), en el que los objetos se ponen en movimiento por sí solas sin la ayuda de
ningún hilo, o The Magic Fountain Pen (1907), en el que una pluma dibuja también sola sobre unos papeles, son otros filmes
destacados de Blackton en los que también se utiliza el rodaje fotograma a fotograma.
El primero de los mencionados es el primero conocido en la utilización del sistema
stop motion (movimiento detenido) con respecto a la animación de objetos.
Ahora bien, al que se considera el mayor pionero de la animación norteamericana es
Winsor McCay. Célebre desde 1905 por su publicación en el New York Herald de la tira cómica Little Nemo, empezó su producción precisamente con Little Nemo (1910), en la que mezcló la imagen real con los dibujos animados. El filme estuvo
protagonizado, pues, por un lado, por su propio autor y por unos amigos suyos, entre
los que sobresale Blackton, y por otro, obviamente, por el joven personaje con sombrero
y capa, Nemo, y por los peculiares Flip, siempre con un puro, e Impy, una especie
de caníbal con vestido de bailarina.
Tras otra producción interesante, The Story of a Mosquito (1912), en el que un mosquito chupa la sangre de una durmiente engordándose y engordándose
hasta reventar y manchar la pantalla, realizó la que será su obra más conocida: Gertie the Dinosaur (1914). En este filme, en el que una vez más aparecen el autor y unos amigos, también
mezcla la imagen real y los dibujos animados, en este caso de un dinosaurio, Gertie,
que es hembra y que responde a las órdenes del autor. Tardó casi tres años en realizar
los cerca de diez mil dibujos con tinta de papel de arroz, montados en cartulinas,
de que consta la obra. Y por primera vez, se utilizó el método conocido como system division (sistema de división), que consiste en dibujar una acción en posturas, en vez de
dibujarla en orden secuencial, de manera que se dibuja la primera posición, la intermedia
y la última, y después las intermedias a éstas. McCay también descubrió la posibilidad
de reutilizar algunos dibujos para repetir acciones cíclicas.
En esta época, el productor quebequés Raoul Barré (1874-1932) utilizaba la barra de
pivotes porque los animadores trabajaran sobre papeles previamente agujereados y sujetados
en el aparato a fin de que los dibujos tuvieran registros fijos, y el norteamericano
Earl Hurd (1880-1940) patentaba las hojas plásticas, o cels (celuloides), para no tener que calcar en un mismo papel todo lo que se veía en la
pantalla, lo cual permitía trabajar más rápidamente, porque se dejaban fijas las partes
que no se movían y se utilizaba la transparencia en las demás partes que sí que lo
hacían.
Esta técnica de los celuloides fue utilizada por McCay para realizar The Sinking of the Lusitania (1918), en el cual con una animación de carácter realista se reproducía el hundimiento
del trasatlántico que fue abatido por los alemanes en 1915.
Posteriormente, otras ideas como el hecho de mantener las escenas de fondo en vez
de dibujarlas cada vez a mano o la aplicación de sombras grises en los dibujos, explotadas
sobre todo por el norteamericano John Randolph Bray (1879-1978) y su estudio, o la
utilización de fondo en movimiento por donde desfilaban los personajes, creado por
el norteamericano Bill Nolan (1894-1954), entre otros, fueron el principio de una
serie de adelantos y mejoras durante los primeros años de producción de dibujos animados.
McCay, que las fue incorporando, destacó también por los tres Dreams of a Rarebit Fiend (1921), que realizó con su hijo Robert, y que se conocieron con el nombre de The Pet, Bug Vaudeville y The Flying House.
Por su parte, el francés Émile Cohl fue otro de los grandes pioneros del cine de animación.
Dibujante de tiras cómicas de periódico, había entrado a trabajar a los cincuenta
años en la productora Gaumont, de Léon Gaumont, y su primera incursión en el mundo
de la animación había sido Fantasmagorie (1908). Se trataba de unos dibujos de trazo blanco sobre fondo negro, en los que
por ejemplo, al principio, después de que las manos de un dibujante hubieran dado
vida a un pequeño payaso, un muñeco gordo con sombrero y paraguas aparecía en una
pantalla descendiendo y tiraba al suelo sus dos objetos, que se convertían en un escenario
y dos sillas, respectivamente. El muñeco gordo se sentaba en una de éstas y el payaso
surgía de la primera, pero desaparecía, se esfumaba, cuando el muñeco gordo le tocaba
la cabeza. En Gran Bretaña, el filme fue estrenado con el título de Black and White, y en los Estados Unidos, con el de Metamorphosis.
La transformación resultó ser clave en la mayor parte de sus obras y, en particular,
en la serie de los fantoches, los considerados primeros personajes de dibujos animados de la historia, en este
caso esquemáticos, de siluetas muy nerviosas, que encontramos en títulos como Un drame chez las fantoches (1908) o Le cauchemar du fantoche (1908).
Cohl, que se calcula que realizó más de trescientos filmes, trabajó también para otros
productoras, como la Pathé Frères en París o la Éclair en Nueva York, y realizó también
muchas otras creaciones de todo tipo. Destacan, en cuanto a la técnica de la animación,
el filme de dibujos animados mezclados con escenas interpretadas por actores Les joyeux microbes (1909), el de dibujos animados en color Le peintre néo-impressionniste (1910), el de dibujos animados publicitarios Campbell soups (1912), el de objetos animados Les allumettes animées (1909), el de trucos La valise diplomatique (1909) y el de muñecos articulados Le tout petit Faust (1910).
En los Estados Unidos, colaboró con el dibujante de tiras cómicas George McManus (1884-1954)
en la creación del bebé travieso protagonista de la serie Snookum (1913), y más tarde creó en Francia, junto con el dibujante Benjamin Rabier (1864-1939),
la serie Le chien Flambeau (1917), producida como filme de propaganda y, con Louis Forton, también dibujante
(1879-1934), la serie Les aventures des Pieds Nickelés (1918). Desgraciadamente, acabó su vida en un asilo, y murió por una causa muy estúpida:
se le encendió la barba mientras dormía.
2. Los hermanos Fleischer: Betty Boop, Popeye y Superman
El vienés de nacimiento Max Fleischer (1883-1972) y su hermano Dave (1894-1979) hicieron
carrera cinematográfica en los Estados Unidos, después de que su familia judía se
hubiera instalado allí en 1887.
En 1915, Max Fleischer creó el rotoscopio, un aparato que proyectaba sobre una mesa
transparente las imágenes de los fotogramas de una película de imagen real, a fin
de que el animador las calcara, y convirtiera, así, a cualquier persona en un dibujo
animado; más adelante el rotoscopio fue perfeccionado y llamado rotograph. Después de colaborar con John Randolph Bray para el Brooklyn Daily Eagle, que lo pone en contacto con el mundo de la animación, y de realizar varios filmes
durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918), dirigió la serie de dibujos animados
Out of the Inkwell (1919), protagonizada por el payaso Koko, que emergía del tintero del autor.
En 1921, el hermano mayor de los Fleischer fundó su propio estudio, Out of the Inkwell
Films Inc.; él fue el productor y su hermano Dave, el realizador. Con la ayuda del
resto de hermanos y familiares, el estudio creció considerablemente y la Paramount
acabó distribuyendo las producciones a partir de 1928, época en que pasó a llamarse
Fleischer Studios. Durante estos años, destacan las creaciones Song Car-Tunes, una especie de antecedente del karaoke actual, y unas creaciones particulares de
Max, siempre interesado por la ciencia, que sólo contenían unas pocas secuencias de
animación: The Einstein Theory of Relativity (1923) y Evolution (1925), sobre la teoría del científico inglés Charles Darwin.
Con el sonoro, los Fleischer Studios produjeron la serie llamada Talkartoon (1929). Bimbo, un perro con rasgos étnicos, fue uno de los primeros personajes, pero
Betty Boop, caricatura anticipada de las pin-up, diseñada por Grim Natwick (1890-1990), que apareció por primera vez en Dizzy Dishes (1930), y el marinero Popeye, creado en 1929 por el dibujante Elzie Crisler Segar
(1894-1936) y elaborado más tarde para los estudios por Jack Mercer (1910-1984), que
fueron sus celebridades. Con respecto a la primera, destacan episodios como Minnie the Moocher (1932) o Snow White (1933), y en cuanto al segundo, hay que mencionar propuestas como Popeye the Sailor Meets Sinbad the Sailor (1936), Popeye the Sailor Meets Ali Baba’s Forty Thieves (1937) o Popeye the Sailor Meets Aladdin and His Wonderful Lamp (1939).
También, a mediados de la década de 1930, realizaron los episodios Color Classic,
entre éstos los protagonizados por Hunky y Spunky, una burra y su hijo, tuvieron cierta
resonancia.
Gulliver’s Travels (Los viajes de Gulliver, 1939), basado en una parte de la obra del irlandés Jonathan Swift, en el que el
cirujano Lemuel Gulliver desembarca en el lejano reino de Lilliput, donde intenta
impedir la guerra que está a punto de tener lugar entre sus diminutos habitantes y
los del reino de Blefiscu, igual de pequeños que ellos, realizado en parte con la
técnica del rotoscopio, fue el primer largometraje de dibujos animados de los hermanos
Fleischer.
En esta época, la Paramount observó el éxito de las tiras cómicas de Superman, el
superhéroe creado por Jerry Siegel (1914-1996) y Joe Shuster (1914-1992), y pidió
a los estudios que las convirtieran en una serie animada. A pesar del elevado presupuesto
por episodio presentado, los hermanos Fleischer realizaron algunos capítulos, pero
abandonaron la técnica del rotoscopio en favor de la suma de otras, entre las cuales
sobresale la utilización de dos tintas por color en los personajes, una alta para
la luz y otra baja para el vestuario. El primer capítulo se tituló simplemente Superman (1941).
El segundo largometraje de los estudios, que fue mal recibido y contribuyó a su ruina,
fue Mr. Bug Goes to Town (El Sr. Bicho va a la ciudad, 1941). El título hacía alusión al largometraje de ficción Mr. Deeds Goes to Town (El secreto de vivir, 1936), de Frank Capra, en el que un poeta de un pueblo hereda una gran fortuna y
decide repartirla entre la gente, que permanece asustada e incrédula. A raíz de esta
producción surgieron ciertas desavenencias entre los hermanos, y los estudios finalmente
se reorganizaron y se trasladaron a Nueva York, con el nombre de Famous Studios. Se
hicieron cargo de ellos Seymour Kneitel (1908-1964), un cuñado de los hermanos, Isadore
‘Izzy’ Sparber (fallecido en 1958) y Sam Buchwald (fallecido en 1951), que continuaron
con algunas de las series, como Superman hasta 1944, Popeye hasta 1957, y algunas nuevas propuestas hasta 1967.
3. Felix the Cat, de Otto Messmer y Pat Sullivan
El norteamericano Otto Messmer (1892-1983) fue el creador de uno de los personajes
más célebres que ha dado el mundo de la animación: Felix the Cat (el Gato Félix),
de cuerpo negro, con ojos y boca grandes, y orejas puntiagudas, que de hecho era una
réplica del Krazy Kat (la Gata Loca) del dibujante de cómics norteamericano George
Herriman (1880-1944).
Messmer lo creó para una revista de noticias de la Paramount, que patentó el nombre
y los derechos, y posteriormente los vendió al australiano de origen irlandés Patrick
O’Sullivan, más conocido como Pat Sullivan (1887-1933), que ya había producido unos
episodios en su productora. El primero de éstos fue Feline follies (1919), título que ya estaba relacionado con el gato, porque el productor John King
contaba que éste debía su nombre a la suma de las palabras latinas felis (gato) y felix (feliz).
Sullivan, que sin saber exactamente cómo había persuadido años antes al gran cineasta
inglés Charles Chaplin de realizar una versión de sus pantomimas en cómic, explotó
al personaje cinematográficamente hasta exactamente la entrada del sonoro, y llegó
a realizar cerca de ochenta episodios entre 1925 y 1928, mientras que Messmer siguió
creando tiras cómicas del personaje hasta 1954. Al principio, los episodios contenían
incluso los típicos globos para los diálogos del mundo del cómic, pero poco a poco
fueron desapareciendo en favor de un lenguaje puramente visual que presentaba todo
tipo de historias. El personaje fue muy popular y, curiosamente, en las primeras retransmisiones
experimentales de televisión electrónica hechas en 1928 por Radio Corporation of America
(RCA), se captó la imagen de su figura, hecha en pasta de papel.
En 1958, Joe Oriolo (1913-1985) empezó a hacer una larga serie de televisión que se
hizo famosa por todo el mundo. Oriolo es conocido igualmente por haber creado para
la Paramount el protagonista de Casper, the Friendly Ghost (Casper, 1946), que fue después una serie de los Famous Studios. Sobre este personaje, décadas
más tarde, se hizo también el largometraje de ficción, con un interesante uso de procedimientos
infográficos, Casper (1995), de Brad Silberling.
4. Walt Disney: Mickey Mouse y más de medio centenar de largometrajes
El norteamericano Walter Elias Disney (1901-1966) es sin duda una de las figuras más
relevantes de la historia del cine de animación. En 1923, creó la Walt Disney Productions
en Hollywood, en compañía de su hermano Roy Disney (1893-1971), después del éxito
obtenido con su serie de seis cortometrajes de ficción, protagonizados por la joven
actriz Virginia Davis con fragmentos de animación, inspirados en el personaje de Alice’s Adventures in Wonderland (Alicia en el País de las Maravillas), el famoso libro de Lewis Carroll, que también fue el germen de la posterior serie
de dibujos animados titulada Alice Cartoons (1924).
De hecho, en 1920, Walt Disney ya había creado unos estudios en colaboración con otro
dibujante, Ub Iwerks (1901-1971), los Iwerks-Disney Studio, y a continuación, con
su hermano Roy, los Laugh-O-Grams Films, donde ya había realizado unos cortometrajes
de dibujos animados basados en cuentos populares infantiles.
Con la nueva productora, Disney abandonó la tarea de dibujante para centrarse en la
de productor, y con un gran número de nuevos dibujantes, muchos de ellos acabaron
creando posteriormente su propia firma, creó una de las mayores factorías del siglo
XX, que ha perdurado hasta nuestros días.
Empezó produciendo la serie Oswald, the Lucky Rabbit (1927), que en poco tiempo acabó en propiedad del dibujante Charles Mintz (1889-1940),
después de una serie de enfrentamientos legales originados por su intento de contratar
a varios colaboradores de Disney con el fin de continuarla por su cuenta. Este dibujante,
además, creó un equipo llamado Screen Gems, que empezó a hacer otras producciones
de dibujos animados distribuidos por Columbia.
A raíz de la pérdida de Oswald, Disney creó un nuevo personaje, Mortimer Mouse, que
cambió el nombre por Mickey Mouse después de que su mujer Lillian Disney, Lillian
Bounds de soltera, se lo sugiriera. El encargado de dibujar la apariencia física del
ratón fue Iwerks, uno de los pocos dibujantes que le fue fiel después del conflicto
con Mintz. El mismo productor le puso su voz en lo que sería su primer cortometraje
sonoro, Steamboat Willie (1928), el tercero del personaje, después de Plane Crazy (1928), que ya presentaba su chica Minnie, y de Gallopin’ Gaucho (1928). Del famoso ratón llegaron a hacer cerca de 120 cortometrajes hasta 1953,
y a partir de entonces Mickey Mouse tan sólo apareció en contadas ocasiones.
A continuación, comercializando con su nombre el trabajo de sus colaboradores ya para
siempre, creó una serie de cortometrajes de fábulas de animales y plantas narradas
con humor, y con música principalmente de Carl Stalling (1888-1974), con el título
de Silly Symphonies, la primera de éstas fue The Skeleton Dance (El baile de los esqueletos, 1929). Flowers and Trees (Flores y árboles, 1932) fue, después de que Disney consiguiera la exclusiva del Technicolor por dos
años, la primera en color, y Three Little Pigs (Los tres cerditos, 1933), con el famoso tema musical Who’s Afraid of the Big Bad Wolf? (¿Quién teme al lobo feroz?) de Frank Churchill (1889-1961), una de las más populares.
En esta época, la Columbia empezó a distribuir sus filmes, Iwerks y Stalling abandonaron
la productora, aunque el primero volvió años más tarde tras haber montado su propio
estudio y haber realizado series como la de Flip the Frog, la del niño mentiroso con un mechón rubio Willie Whopper o la titulada ComiColor Cartoons, y aparecieron nuevos personajes, como la vaca Clarabella, sin mucho éxito, o el
perro Pluto, que triunfó y que apareció por primera vez en The Moose Hunt (La caza del alce, 1931), a pesar de que aquí no tenía nombre y justo a continuación se llamara Rover.
Ahora bien, de todos éstos, el personaje clave fue el pato Donald, creado por Dick
Lundy (1898-1965), con la peculiar voz de Clarence Nash, que apareció por primera
vez en The Wise Little Hen (La gallinita sabia, 1934), y quizás también en Dippy Dawg, que más tarde se llamó Goofy, y que apareció
por primera vez en Mickey’s Revue (La revista de Mickey, 1932).
En 1935, Disney necesitaba la gran suma de doscientos cincuenta mil dólares para llevar
a cabo un proyecto ambicioso: la realización del primer largometraje de dibujos animados
en color de la historia. Para hacerlo, tuvo que romper las relaciones que mantenía
entonces con la distribuidora United Artists y convenció, con su hermano Roy, a la
Radio-Keith-Orpheum (RKO). La producción multiplicó por seis la cantidad prevista,
necesitó cerca de setecientos dibujantes que realizaron casi dos millones de dibujos,
de los que tan sólo se aprovecharon cuatrocientos mil, y revolucionó el cine de dibujos
animados con un nuevo ingenio técnico, la «cámara multiplano», capaz de filmar verticalmente
hasta cinco niveles de profundidad con láminas transparentes que se sobreponían, respetando
una separación máxima de 35 centímetros. Nacía Snow White and the Seven Dwarfs (Blancanieves y los siete enanitos, 1937), de David Hand, basada en el cuento popular de los hermanos alemanes Jakob
y Wilhelm Grimm, en la que su protagonista, Snow White (Blancanieves), es una joven
princesa que su madrastra decide asesinar después de constatar con su espejo mágico
que no es ella, sino Snow White, la más bella del reino. El filme se convirtió en
el más taquillero de los Estados Unidos hasta el momento, y provocó incluso que Disney
recogiera de las manos de Shirley Temple un Oscar, honorífico, de la Academia de las
Artes y las Ciencias Cinematográficas, y también siete pequeños, en alusión a los
siete enanitos que acompañan a la joven princesa, por su labor.
En 1938, después del gran éxito obtenido, Disney emprendió nuevos proyectos. Pinocchio (Pinocho, 1940), de Hamilton Luske y Ben Sharpsteen, basado en la obra del escritor italiano
Carlo Collodi, fue su segundo largometraje. Su protagonista es una marioneta de madera,
construida por Gepetto y dotada de vida por Blue Fairy (el Hada Azul), que le promete
convertirla en un niño de verdad si demuestra ser buena, generosa y sincera. Por eso,
encomienda al grillo Jiminy Cricket (Pepito Grillo) que le desarrolle la conciencia,
pero Pinocchio cae a menudo en ciertas tentaciones o trampas de falsos amigos hasta
que aprende la lección. El filme, si bien en su momento no tuvo una gran acogida,
quizás debido a haberse estrenado en pleno conflicto bélico, la Segunda Guerra Mundial
(1939-1945), es considerado hoy día uno de los mejores, por no decir el mejor, de
la productora.
Fantasia (1940) fue el largometraje siguiente, una especie de package film que aglutinaba varios cortometrajes, la mayoría de los ellos son bastante próximos
al cine experimental, acompañados de la música de varias partituras de autores clásicos
célebres dirigidas por Leopold Stokowski y The Philadelphia Orchestra, que también
sale en el filme y entre las que destacan The Nutcraker Suite (La Suite El Cascanueces), sobre la obra del compositor ruso Piotr Ilich Chaikovski, y The Sorcer’s Aprentice (El aprendiz de brujo), del francés Paul Dukas.
A continuación, destacaron Dumbo (1941), de Ben Sharpsteen, basada en el libro de Helen Aberson y Harold Pearl, un
relato sobre el pequeño elefante de orejas muy grandes que vive en un circo; Bambi (1942), de David Hand, basada en el cuento del escritor de origen húngaro Felix Saltan,
un relato sobre el pequeño ciervo de un bosque a cuya madre matan unos cazadores,
y The Three Caballeros (Los tres caballeros, 1945), de Norman Ferguson, un relato en un escenario exótico que combina personajes
reales, como las actrices hispanoamericanas Dora Luz, Aurora Miranda y Carmen Molina,
con personajes de dibujos animados, principalmente el pato Donald, el loro Carioca
y el gallo Panchito. Estos tres largometrajes destacan por encima de The Reluctant Dragon (1941), Saludos amigos (1943), Make Mine Music (Música maestro, 1946), Song of South (Canción del Sur, 1946), Fun and Fancy Free (1947), Melody Time (Tiempo de melodía, 1948), So Dear to My Heart (Cerca de mi corazón, 1948) y The Adventures of Ichabod and Mr. Toad (Las aventuras de Ichabod y el Sr. Toad, 1949), e se hicieron simultáneamente a otros filmes de propaganda durante la guerra.
En 1946, curiosamente,una animación en colaboración con el pintor catalán Salvador
Dalí, Destino, a partir de una canción del mexicano Armando Domínguez, con ilustraciones surrealistas
e insólitas, no llegó a fructificar (la producción, sin embargo, en forma de cortometraje,
vio finalmente la luz en 2003, dirigida por el francés Dominique Monfery), ni tampoco
el proyecto común, tiempo después, de la adaptación del Don Quijote de la Mancha del escritor español Miguel de Cervantes.
En la década de 1950, sobresalieron ciertos largometrajes, todos dirigidos por Clyde
Geronimi, Wilfred Jackson y Hamilton Luske, como Cinderella (La Cenicienta, 1950), basado en el cuento popular del escritor francés Charles Perrault, un relato
sobre una bella joven a quien su madrastra hace la vida imposible y el amor de un
príncipe; Alice in Wonderland (Alicia en el país de las Maravillas, 1951), un relato que Disney ya había trabajado para su famosa primera serie de cortometrajes
de dibujos animados; Peter Pan (1953), basado en la narración del escocés James Matthew Barrie, en la que unos niños,
Wendy, John y Michael, son conducidos por el eterno héroe adolescente que da nombre
a la obra y su acompañante, Tinker Bell, a un país donde todo es diversión y los niños
nunca crecen; y, Lady and the Tramp (La dama y el vagabundo, 1955), basado en el cuento Happy Dan, the Whistling Dog, and Miss Patsy, the Beautiful Spaniel, del redactor Ward Greene de la casa distribuidora de tiras cómicas de Mickey y Donald,
una historia de amor entre una perra y un perro que pertenecen a mundos diferentes,
y primer filme de animación de la historia realizado en Cinemascope.
También, en esta década, el largometraje Sleeping Beauty (La bella durmiente, 1959), de Les Clark, Eric Larson y Wofgang Reitherman, basado en el cuento popular
de Charles Perrault, un relato sobre una bella princesa que está presa de un hechizo
hasta que un príncipe la bese, utilizó por primera vez el 70 mm y el sonido estereofónico,
y la productora, para afrontar diversas crisis económicas, produjo documentales centrados
en la vida de los animales y largometrajes de ficción histórica o de aventuras, como
Treasure Island (La isla del tesoro, 1950), de Byron Haskin, 20.000 Leagues under the Sea (20.000 leguas de viaje submarino, 1954), de Richard Fleischer, el hijo de Max Fleischer, Swiss Family Robinson (Los robinsones de los Mares del Sur, 1960), de Ken Annakin, o In Search of the Castaways (Los hijos del Capitán Grant, 1962), de Robert Stevenson. Aparte, en 1955, inauguró en Anaheim, en el sur de Los
Ángeles, Disneyland, el primero de una serie de grandes parques de atracciones sobre
sus producciones que todavía puede visitarse hoy día.
4.1. La muerte de Walt Disney
A principios de la década siguiente, One Hundred and One Dalmatians (101 dálmatas, 1961), de Clyde Geronimi, Hamilton Luske y Wofgang Reitherman, basado en la obra
de la escritora inglesa Dodie Smith, en la que los numerosos cachorros tienen que
ser rescatados de las manos de la malvada Cruella de Vil, es el primer largometraje
de la productora que abordaba una historia contemporánea y que introdujo la técnica
del xeroxed, que consistía en ahorrar el trabajo de dibujar a todos los perritos en las escenas
en que aparecían juntos, dibujando tan sólo unos cuantos y copiándolos a continuación.
The Jungle Book (El libro de la selva, 1967), de Wofgang Reitherman, basado en la obra del escritor indio Rudyard Kipling,
un relato sobre un niño, Mowgli, que crece entre animales en la jungla, fue el último
filme que Disney supervisó personalmente antes de su muerte, a pesar de que no llegó
a ver el gran éxito que obtuvo. En cambio, sí que lo disfrutó de otro de los largometrajes
de ficción, con algunas animaciones, que producía paralelamente poco tiempo antes:
Mary Poppins (1964), de Robert Stevenson. Además, los personajes Winnie the Pooh y Scrooge McDuck
aparecían por primera vez en un filme: respectivamente, en Winnie the Pooh and the Honey Three (Winnie the Pooh y el árbol de la miel, 1966) y en Scrooge McDuck and Money (1967).
Tras la muerte de Wells en un accidente aéreo, Eisner confió en Joe Roth (1948), y
Katzenberg abandonó los estudios y fundó con Spielberg y David Geffen (1943) la competidora
DreamWorks, SKG. La Walt Disney Company aglutinaba y contaba entonces con Disney Channel,
Walt Disney Television, Touchstone Television, Miramax Filmes, Hollywood Records,
Hyperion Books, cuatro parques temáticos, dos en los Estados Unidos, uno en Japón
y uno en Francia (otro en Hong Kong también se ha sumado últimamente), y el equipo
de jockey Anaheim Mighty Ducks. Casi nada, comparado con la compra que hizo un año
más tarde de la Capital Cities/American Broadcasting Company (ABC), que incluía no
sólo la cadena sino también ocho emisoras de televisión, veintiuna de radio, siete
periódicos, y varias revistas y empresas. Aparte, la compañía empezó a producir también
filmes de animación en 3D junto con Pixar Animation Studios, hecho que le permitió
obtener muchas ganancias. No obstante, y a pesar de la producción de algunos largometrajes
de ficción, no tuvo la gran resonancia de principios de la década de 1990. Segundas
e incluso terceras partes de ciertos clásicos, algunos lanzados tan sólo en formato
videográfico, empezaron a ser una constante, y la compañía, poco a poco, se fue encontrando
en un callejón sin salida, que llegó a su punto culminante cuando decidió cerrar su
departamento de animación tradicional después del fracaso de Home on the Range (Zafarrancho en el rancho, 2004), de Will Finn y John Sanford.
Posteriormente, la productora pasó por largos años de crisis, con ciertas alternancias
en la dirección, hasta que llegó Michael Dammann Eisner (1942), en 1984, que ayudado
en un principio por Frank Wells (fallecido en 1994) y Jeffrey Katzenberg (1950) empezaron
a remontar la situación, sobre todo con destacados largometrajes como The Little Mermaid (La sirenita, 1989), de Ron Clements y John Musker, basado en el cuento del escritor danés Hans
Christian Andersen, un relato sobre una sirena, Ariel, que desea ser humana para poder
casarse con el hombre a quien ha salvado la vida de un naufragio, el príncipe Erik;
con Beauty and the Beast (La bella y la béstia, 1991), de Gary Trousdale y Kirk Wise, basado en el popular cuento de Jeanne Marie
Leprince de Beaumont, un relato sobre el amor que surge entre los dos personajes que
dan título a la obra, y primer largometraje de animación de la historia seleccionado
para el Oscar, que se una gran comedia musical; y con The Lion King (El Rey León, 1994), de Roger Allers y Rob Minkoff, una historia original escrita por guionistas
de la Compañía, pero con una clara relación con el argumento principal de Hamlet de
William Shakespeare, e incluso con algunos otros argumentos de obras de este escritor,
como Richard III o Henry IV, que narra cómo un cachorro de león, Simba, se convierte
en el rey de la selva.
En esta época, la Walt Disney Productions, que había pasado a llamarse Walt Disney
Company, también produjo largometrajes de ficción de índole muy diversa, como por
ejemplo The Color of Money (El color del dinero, 1986), de Martin Scorsese, Three Men and a Baby (Tres hombres y un bebé, 1987), de Leonard Nimoy, Dead Poets Society (El club de los poetas muertos, 1989), de Peter Weir, o Pretty Woman (1990), de Garry Marshall. También, un cortometraje como Captain Eo (1986), de Francis Ford Coppola, protagonizado por el cantante norteamericano Michael
Jackson, fue producido para proyectarse tan sólo en los parques temáticos de la compañía.
Anteriormente, Tron (1982), de Steven Lisberger, con bastantes gráficos por ordenador; y, posteriormente,
The Muppet Christmas Carol (Los Teleñecos en Cuentos de Navidad, 1993), de Brian Henson, con sus famosos títeres, The Muppets, o The Nightmare Before Christmas (Pesadilla antes de Navidad, 1993), de Henry Selick, con producción de Tim Burton y animación en volumen, corroboran
la gran diversidad de filmes producidos. Paralelamente, sobresale otro largometraje
que mezcló imágenes reales con dibujos animados titulado Who Framed Roger Rabbit? (¿Quién engañó a Roger Rabbit?, 1988), de Robert Zemeckis, en colaboración con la Amblen Entertainment de Steven
Spielberg (1947), efectos especiales de la Industrial, Light & Magic (ILM) de la Lucasfilm,
Ltd. de George Lucas (1944), y licencia de otros productores para poder hacer participar
personajes animados bastante célebres, y en el cual el protagonista, Eddie Valiant,
interpretado por Bob Hoskins, un detective privado, alcohólico desde que su hermano
murió a manos de un «dibu», recibe el encargo de obtener pruebas para demostrar que
Jessica Rabbit engaña a su marido Roger, una famosa estrella de Dibullywood. Otros
largometrajes de dibujos animados habían sido The Sword in the Stone (Merlín, el encantador, 1963), The Aristocats (Los Aristogatos, 1970), Robin Hood (1973), The Rescuers (Los rescatadores, 1977), The Fox and the Hound (Tod y Toby, 1981), The Black Cauldron (Tarón y el caldero mágico, 1985), The Great Mouse Detective (Basil, el ratón superdetective, 1986) y Oliver & Company (Oliver y su pandilla, 1988).
Hasta entonces, y dejando de lado las relaciones con Pixar Animation Studios y las
segundas y terceras partes, entre las que quizás destaca The Rescuers Down Under (Los rescatadores en cangurolandia, 1990), segunda parte de The Rescuers, otros largometrajes de dibujos animados fueron, por ejemplo, Aladdin (1992), Pocahontas (1995), The Hunchback of Notre Dame (El jorobado de Notre Dame, 1995), Hercules (1997), Mulan (1998), Tarzan (1999), Fantasia 2000 (1999),The Emperor’s New Groove (El emperador y sus locuras, 2001), Atlantis: The Lost Empire (Atlantis, el imperio perdido, 2001), Lilo & Stitch (2002), Treasure Planet (El planeta del tesoro, 2002) y Brother Bear (Hermano oso, 2003).
A partir de este momento, y ante la posible ruptura con Pixar Animation Studios, la
compañía decidió invertir todos sus esfuerzos en la creación particular de largometrajes
de animación en 3D, como Chicken Little (2005), de Mark Dindal, o The Wild (Salvaje, 2006), de Steve ‘Spaz’ Williams, que tienen cierto precedente, en cuanto al uso
de la tecnología informática, en el fallido Dinosaur (Dinosaurio, 2000), de Eric Leighton y Ralph Zondag, que combinó animación digital con fondos
naturales. Pero tampoco tuvieron mucho éxito. Quizás por eso, en enero de 2006, hizo
una gran apuesta: comprar los Pixar Animation Studios. Y con los estudios adquiridos,
estrenó su Ratatouille (2007), de Brad Bird, pero también, al mismo tiempo, continuó realizando otros largometrajes
de animación en 3D, como Meet the Robensons (Descubriendo a los Robinsons, 2007), de Stephen J. Anderson.
Asimismo, actualmente, parece que la compañía, curiosamente por insistencia de los
responsables de Pixar Animation Studios, ha decidido volver a abrir el departamento
de animación tradicional y ya está preparando nuevos títulos.
5. El estudio Terrytoons: Mighty Mouse
El norteamericano Paul Terry (1887-1971) trabajó al principio de su carrera con John
Randolph Bray, creando entonces su primer personaje, Farmer Al Falfa, un viejo granjero
de los Estados Unidos calvo y barbudo. Posteriormente, empezó a trabajar por su cuenta
y realizó la serie de los Aesop’s Fables (1921), protagonizada por animales de todo tipo y con un claro tono aleccionador
y moralizante, que también dio lugar al nombre de su primer estudio, el Aesop’s Fables
Studio.
De hecho, esta serie había sido creada bajo la tutela de Amadeé J. Van Beuren (1879-1938)
y su estudio, que destacó también por haber producido, entre otros, Tom & Jerry, dos chicos que se encontraban a menudo en contextos muy diferentes, creado por George
Rufle (1901-1974) y Vernon Stallings (1891-1963). Terry, al no querer innovar su serie
de fábulas con la recién surgida técnica del sonido, abandonó el estudio Van Beuren
y también los derechos. Curiosamente, sin embargo, una creación suya, Dinner Time (1928), está considerada el primer cortometraje sonoro de la historia, ya que precedió
en unas semanas a Steamboat Willie de Walt Disney.
En 1930, en consecuencia, fundó con Frank Moser (1886-1964) el estudio Terrytoons.
Después de varias realizaciones, entre las cuales destacó su primera realización en
color, String Bean Jack (1938), dos series lo popularizaron ampliamente: Mighty Mouse (Super Ratón), que empezó en 1942, y que tiene como protagonista a una especie de híbrido, mezcla
de Mickey Mouse y Superman; y Heckle & Jeckle, dos cuervos negros de voces neoyorquina e inglesa, respectivamente.
El autor, poco más o menos, siempre fue fiel a un mismo tipo de técnica para la creación
de sus imágenes, hecho que en la década de 1950 fue interesante, precisamente por
su estilo retro. Mientras otros estudios lo habían hecho evolucionar, incorporando
a menudo ciertas innovaciones, Terry todavía usaba la acuarela para hacer los decorados,
por ejemplo, o trataba la banda sonora como en la década de 1930.
En 1955, después de haber creado muchos nuevos personajes, el creador de Terrytoons
vendió su estudio a la cadena Columbia Broadcasting System (CBS). Gene Deitch (1924)
se encargó, entonces, de modernizar el estilo, retirando ciertos personajes de escena
e incorporando otros como el elefante tímido Sidney, el niño que llevaba un embudo
mágico en la cabeza, Tom Terrific, o el hombre sobrio Flebus, este último de Ernest
Pintoff (1931-2002), el posterior creador independiente de interesantes cortometrajes
como The Violinist (1959). Bill Weiss, años más tarde, lo relevó e hizo resucitar brillantemente Mighty
Mouse o Heckel y Jeckle.
6. Walter Lantz: Woody Woodpecker
El norteamericano de familia de origen italiano Walter Lantz (1900-1994) abandonó
la profesión de operador de cámara para dedicarse a la animación. Después de trabajar
para Raoul Barré y para Charles R. Bowers (1889-1945) a finales de la década de 1910,
creó para John Randolph Bray el personaje de Dinky Doodle, un niño siempre acompañado
por su perro Weakhart, y dibujos animados que se incorporaban a la imagen real. En
Dinky Doodle and Red Riding Hood (1925), por ejemplo, Lantz combatía con espada con el lobo que había salido del cuento.
Cuando los estudios de Bray cerraron sus puertas en 1927, Lantz fue a Hollywood a
trabajar para el productor y director cinematográfico Mack Sennet, para quien supervisaba
los gags que necesitaba. A raíz de esta experiencia fue llamado por Universal para
que se encargara del personaje de Oswald the Lucky Rabbit, que más tarde transformaría
en un conejo blanco, ya que era negro en un principio, hasta su desaparición en 1938,
y del que ahora tenía los derechos la productora, después de haberlos adquirido Charles
Mintz en el momento del conflicto con Walt Disney.
En 1939, Lantz realizó el personaje de Andy Panda, cuya idea había sido originada
por la llegada de un oso panda al zoológico de Chicago. Asimismo, introdujo el personaje
de Woody Woodpecker (el Pájaro Loco), un loco pájaro carpintero creado por Ben ‘Bugs’
Hardaway (1897-1957), que al principio tenía rasgos muy exagerados, una voz horripilante
y era más bien iconoclasta y violento. Destaca la presencia de los dos personajes
en Poet and Peasant (1946).
Con la particularidad de la música, y también ya en el estudio Walter Lantz, filmes
como The Barber of Seville (1944), de Shamus Culhane, sobre la música del compositor italiano Gioachino Antonio
Rossini, tuvieron también a continuación una gran relevancia.
Otro personaje del autor que trascendió fue Chilly Willy, un pingüino que siempre
tenía frío, creado en 1953 por Alex Lovy (1913-1992) y probablemente inspirado en
un personaje secundario, Pablo the Penguin, de The Three Caballeros de la Walt Disney Productions. Destaca en cortometrajes como I’m Cold (1954) o The Legend of Rockabye Point (1955).
Sobre el célebre Woody Woodpecker, Lantz siguió haciendo realizaciones muy interesantes,
incluso después de que la Universal hubiera decidido cerrarle el estudio durante un
tiempo, de 1948 a 1950, y atravesara una fuerte crisis. Es un ejemplo Termites From Mars (1952), de Don Patterson. En la televisión, protagonizó The Woody Woodpecker Show (El Show del Pájaro Loco, 1957), y también, a continuación, cerca de doscientos cortometrajes en un programa
que duraba media hora y que al principio presentaba y finalizaba, además de salir
de vez en cuando el mismo Lantz. El estudio cerró definitivamente sus puertas en 1972
y destaca por haber tenido una larga vida y haber contado con la ayuda de un gran
número de colaboradores importantes, entre ellos Laverne Harding (1905-1984), posiblemente
una de las animadoras más valoradas de Hollywood.
6.1. Los Warner Bros Cartoons y The Pink Panther
La sociedad norteamericana de producción y distribución cinematográfica Warner Bros
fue constituida en 1923 por los hermanos judíos de origen polaco Harry (1881-1958),
Albert (1883-1967), Sam (1887-1927) y Jack L. (1892-1978) Warner, a pesar de que los
hermanos ya habían iniciado sus actividades de exhibición en 1903 y las de producción
en 1913. En 1925, la sociedad adquirió la productora Vitagraph, y en 1929, la First
National. Mientras tanto, impulsó la implantación del cine sonoro con el largometraje
de ficción The Jazz Singer (El cantor de Jazz, 1927), de Alan Crosland, y en las décadas siguientes se especializó en filmes de
gángsteres, musicales o de animación.
Los Warner Bros Cartoons se gestaron en 1929 de la mano de Hugh Harman (1903-1982)
y Rudolph Ising (1903-1992), antiguos colaboradores de Walt Disney. Bosko the Talk-Ink Kid, en el que aparecía un pequeño y simpático personaje negro, fue una de las primeras
series con que trabajaron y de la que hicieron cuarenta capítulos entre 1929 y 1933.
Leon Schlesinger (1883-1949), que había ayudado a los Warner con The Jazz Singer, propuso a Harman e Ising producir sus filmes bajo el nombre de Looney Tunes, una expresión inspirada en las Silly Symphonies de la Walt Disney Productions. Nacía, pues, otra sincronización brillante entre los
dibujos animados y el sonido.
Foxy, un ratón con orejas puntiagudas, fue la creación siguiente de Harman e Ising,
pero no tuvo mucha repercusión, así que Schlesinger se vio obligado a producir un
revulsivo y creó las Merrie Melodies, inspiradas una vez más en las de Disney. Sin mucha resonancia tampoco en un principio,
y con el abandono de Harman e Ising para irse al estudio de la Metro Goldwyn Mayer,
Buddy fue el nuevo personaje que entró en escena. Creado por Earl Duval (1898-1969),
en esta ocasión el pequeño y simpático personaje blanco, siempre con gorra, hizo la
primera aparición en Buddy’s Day Out (1933) y protagonizó más de veinte capítulos hasta 1935.
En esta época, la Warner Bros decidió empezar a producir algunos de sus filmes en
color, y lo hizo por primera vez con el procedimiento de la bicromía, o utilización
de dos colores complementarios para conseguir una amplia gama cromática, en Honeymoon Hotel (1934), una historia de amor frustrada entre dos insectos, perteneciente a la serie
de las Merrie Melodies. Flowers for Madame (1935), después de haber finalizado el periodo de la exclusiva para la Walt Disney
Productions, fue el primer filme de dibujos animados de la productora en tecnicolor.
Dibujantes como Jack King o Frank Tashlin (1913-1972) dirigieron muchos capítulos
en aquellos años. Pero hay que destacar igualmente la figura de Isadore ‘Friz’ Freleng
(1906-1995), que también dirigió muchos y trabajó hasta el cierre del departamento
de animación de la Warner Bros, en 1963. Freleng, a continuación, fundó con David
H. De Patie (1935) la compañía De Patie-Freleng Enterprises, a la que el director
cinematográfico Blake Edwards encargó la animación de los títulos de crédito de su
largometraje de ficción The Pink Panther (La pantera rosa, 1964), con interpretación de Peter Sellers en el papel del inspector Clouseau y
música de Henry Mancini. El filme daba origen a la primera aparición de un personaje
que protagonizó posteriormente una serie de dibujos animados, producida por la United
Artists, titulada, claro está, The Pink Panther (La Pantera Rosa), de más de ciento cincuenta capítulos, con el denominador común de la palabra pink (rosa) en todos los títulos.
El primero fue The Pink Phink (1964). Después vinieron The Inspector (El inspector), basado en el inspector Clouseau, siempre acompañado por su asistente Deux Deux;
The Ant & the Aardvark (La hormiga y el oso hormiguero), la primera roja y el segundo azul; las Tijuana Toads, las dos ranas llamadas Toro y Pancho; The Blue Racer (La pícara viborita), la serpiente azul; Hoot Kloot, el sheriff bajo y gordo siempre acompañado por su caballo blanco y delgado; y, The Dogfather, el perro padrino. Los protagonistas de estos filmes lo fueron también de otras series
que la compañía produjo, junto con la Mirisch Filmes, y que emitió también en el programa
televisivo The Pink Panther Show (El Show de la Pantera Rosa, 1969-1978).
Volviendo a la Warner Bros, el cerdito Porky apareció por primera vez en un capítulo
de las Merrie Melodies dirigido por Freleng: I Haven’t God a Hat (1935). Y Frederick Bean ‘Fred/Tex’ Avery (1907-1980), lo recuperó en Gold Diggers of’49 (1936), y lo convirtió en el primero de los famosos personajes de dibujos animados
de la productora.
Avery había ingresado un año antes, en 1935, tras haber colaborado con el estudio
de Walter Lantz. Su paso por el departamento de animación de la Warner Bros dejó una
fuerte huella, sobre todo con respecto al estilo que empezó a crear, antes de que
se fuera a la Metro Goldwyn Mayer en 1942. El famoso también Daffy Duck (El Pato Lucas),
que apareció por primera vez en Porky’s Duck Hunt (1937), y Egghead, que apareció por primera vez en Egghead Rides Again (1937), son también una muestra de ello.
De Avery hay que destacar también otro personaje, el perrito Droopy, que aparece por
primera vez en Dumb Hounded (1943), y con el que hizo una larga serie desde la Metro Goldwyn Mayer, o cortometrajes
como King Size Canary (1947), máximo exponente de la locura del autor, en el que un gato al que se hace
pasar hambre, un perro grande, un pequeño ratón y un canario famélico intercambian
la amenaza que cada uno representa para el otro al ingerir un milagroso compuesto,
el Jumbo Gro, que les hace aumentar infinitamente de tamaño.
Sus cortos, en definitiva, se caracterizan por un ritmo alocado, con repeticiones,
cambios de tamaño, personajes algo grotescos y un talante satírico, e incluso se plasman
obsesiones sexuales en personajes de cuentos de hadas. En 1954, Avery volvió otra
vez, pero por poco tiempo, al estudio de Walter Lantz. Tras dedicarse a la publicidad,
acabó sus últimos años en el departamento de guiones de la Hanna & Barbera Productions.
Volviendo a la Warner Bros, quizás el personaje más conocido de todos fue el conejo
Bugs Bunny, una creación de Hardaway, el creador también del Woody Woodpecker del
estudio de Lantz, que apareció por primera vez en Porky’s Hare Hunt (1938), a pesar de que se le conoce más tal como se le empezó a ver a partir de A Wild Hare (1940), un capítulo dirigido por Avery. La frase That’s all Folks! (¡Eso es todo, amigos!), que el travieso conejo pronunciaba al acabar cada capítulo
dirigiéndose al espectador, con la peculiar voz de Mel Blanc (1908-1989), acabó convirtiéndose
en todo un referente.
Bugs Bunny hizo una explosiva pareja con Elmer Fudd (Elmer Gruñón), que apareció por
primera vez en Elmer’s Candid Camera (1940). El capítulo había sido dirigido por Chuck Jones (1912-2002), otro de los
grandes creadores de la productora, que ya había dirigido y dirigió por primera vez
a muchos otros personajes relevantes como Sniffles, en Naughty but Mice (1939); Inki, en Little Lion Hunter (1939); Henery Hawk, en The Squawkin’ Hawk (1942); Three Bears (Los tres osos), en Bugs Bunny and the Three Bears (1944); la mofeta francesa Pepé Le Pew, en Odor-Able Kitty (1945); el marciano Marvin, en Haredevil Hare (1948); la inolvidable pareja formada por Road Runner (Correcaminos) y Wile E. Coyote,
en Fast and Furry-Ous (1949), que hizo famosa la firma imaginaria ACME (A Company that Makes Everything),
la empresa donde teóricamente el coyote compraba sus materiales con el fin de atrapar
como fuera al correcaminos; y, Ralph Wolf y Sam Sheepdog, en Don’t Give Up the Sheep (1953). A finales de la década de 1970, Jones dirigió el largometraje The Bugs Bunny / Road Runner Movie (El Show de Bugs Bunny y el Correcaminos, 1979), en el que Bugs Bunny, retirado en un lujoso y moderno palacio, repasa con
los espectadores su colección de cuadros con retratos de varios personajes conocidos
de la productora, como Marvin, Daffy Duck, Porky Pig, Elmer Fudd, Pepé Le Pew, Road
Runner y Wile E. Coyote, sobre los que se hace una especie de retrospectiva con algunos
de sus momentos más importantes.
Igualmente, el canario Tweety (Piolín), otro famoso personaje, apareció por primera
vez en A Tale of Two Kitties (1942). Lo había dirigido Bob Clampett (1913-1984), que también había dirigido anteriormente
la primera aparición de Beaky Buzzard en Bugs Bunny Gets the Boid (1942). El también famoso gato Sylvester (Silvestre), que fue la interesante pareja
en este caso de Tweety, apareció por primera vez en Life With Feathers (1945), dirigido por Freleng, que fue director también del primer capítulo en que
aparecía un nuevo personaje, Yosemite Sam (Sam Bigotes), titulado Hare Trigger (1945). Tweety, con Sylvester, hicieron famosa otra frase: I taut I taw a puddy-tat (traducida en su día como «Me pareció ver un lindo gatito»). Más allá, Foghorn Leghorn
(el Gallo Claudio) apareció por primera vez en Walky Talky Hawky (1946), dirigido por Robert McKimson (1910-1977), que también dirigió por primera
vez Hippety Hopper, en Hop, Look and Listen (1947); Sylvester, Jr. (Silvestre Junior) en Pop ’Im Pop (1950); el rápido ratón mexicano Speedy Gonzales, en Cat-Tails for Two (1953); y, Tasmanian Devil (el demonio de Tasmania), en Devil May Hare (1954).
En la década de 1990, la Warner Bros reunió la mayoría de sus cartoons y la estrella del baloncesto norteamericano Michael Jordan en un largometraje que
combinaba, pues, dibujos animados e imagen real, y narrativamente, comedia, deporte
y ciencia ficción: Space Jam (1996), de Joe Pytka. El resultado no fue muy bueno, pese a las expectativas creadas
nuevamente por la productora. En cambio, posteriormente, The Iron Giant (El gigante de hierro, 1999) de Brad Bird, un largometraje de dibujos animados basado en el cuento The Iron Man (El hombre de hierro) del poeta inglés Ted Hughes, tuvo una buena crítica. Más tarde, el largometraje
Looney Tunes. Back in Action (Looney Tunes: de nuevo en acción, 2003), de Joe Dante, cuyo título habla por sí solo, volvía a combinar dibujos animados
e imagen real.
Ahora bien, hace poco, la Warner Bros parece que ha abierto un nuevo camino produciendo
el largometraje A Scanner Darkly (2006), de Richard Linklater, en el que se utiliza la rotoscopia digital para contar
una historia basada en una novela de Philip K. Dick, protagonizada por actores como
Keanu Reeves y Winona Ryder. Su director, sin embargo, anteriormente ya había trabajado
en una propuesta parecida, el largometraje Waking Life (2001), y su técnica, huelga decirlo, se remonta a la ideada por Max Fleischer.
7. La Metro Goldwyn Mayer y Tom & Jerry
El norteamericano de familia judía alemana Marcus Loew (1870-1927) y el polaco también
de origen judío Samuel Goldwyn (1882-1974) fueron los fundadores de la Metro Goldwyn
Mayer en 1924, pero aportando sus tres firmas nacidas con anterioridad: en 1916, la
Metro Pictures Corporation, creada por el norteamericano Richard A. Rowland (1880-1947)
y el ruso de familia judía Louis B. Mayer (1885-1947), adquirida por Loew en ese mismo
año; en 1917, la Goldwyn Pictures; y, en 1918, la Louis B. Mayer Pictures, creada
por Mayer después de abandonar a Rowland, y adquirida por Loew en este mismo año,
a pesar de encargar a Mayer la dirección. Este último, acompañado de Irving Thalberg
(1899-1936), fomentó las superproducciones, la comedia musical y el star system durante casi tres décadas.
El departamento de animación de la compañía nació en 1937, después de haber confiado
hasta entonces sus trabajos a compañías menores externas y de haber producido series
con dibujantes como Ub Iwerks, con Flip the Frog o Willie Whopper, o Hugh Harman y Rudolph Ising, con Happy Armonies o nuevamente Bosko, los cuales empezaron a trabajar con Scott Bradley (1891-1977), uno de los futuros
grande compositores de dibujos animados influenciado por el jazz.
El encargado de llevar a cabo la dirección del departamento fue Fred Quimby (1896-1965),
que enseguida empezó a trabajar, entre otros, después de un inicio no muy esperanzador,
con Harman e Ising, que habían roto con la compañía pocos años antes. Harman dirigió
Peace on Earth (1939), en el que la Navidad es celebrada tan sólo por animales ya que el ser humano
ha desaparecido debido a las guerras, e Ising dirigió The Bear That Couldn’t Sleep (1939), protagonizada por el posteriormente famoso oso Barney, o The Milky Way (1940), una fábula que transcurre en el espacio.
Antes de la entrada de Avery en la compañía en 1942, que también dio un nuevo impulso,
Bill Hanna (1910-2001) y Joe Barbera (1911-2006) realizaron el primer episodio de
una de las parejas más conocidas del mundo de la animación, Tom y Jerry, con el título
Puss Gets the Boot (1940). Hanna se encargaba de la dirección y Barbera escribía el relato y hacía los
esbozos. Cuando en 1955 Quimby dejó el departamento, ellos dos fueron los encargados
de dirigirlo, y cuando en 1957 la compañía decidió cerrarlo fundaron inmediatamente
su propia compañía, Hanna & Barbera, que sobre todo se dedicó a producir series de
televisión.
Hasta entonces, la pareja del gato y el ratón no había evolucionado mucho, aunque
ahora Tom era menos violento y Jerry no siempre se salía con la suya. Además, a veces,
Hanna y Barbera habían añadido al relato un tercer ratón más travieso, Little Nibbles,
y un bulldog bastante rabioso. También habían realizado un largometraje de éxito,
un musical, que había mezclado a sus personajes animados con la imagen real: Anchors Aweigh (Levando anclas, 1945), de George Sidney, interpretado por Kathryn Grayson, Gene Kelly y Frank Sinatra.
El número cantado por Sinatra, I fall in love too easily, y la secuencia de Kelly bailando con Jerry en un gran palacio fueron bastante célebres,
y el segundo quiso repetir la experiencia más tarde en otro largometraje parecido,
esta vez dirigido por él mismo: Invitation to the Dance (Invitación a la danza, 1953).
Con la nueva situación, Hanna y Barbera produjeron su primera serie, The Ruff and Reddy Show (1957-1960), las aventuras de un gato y un perro, y posteriormente, la segunda, The Huckleberry Hound Show (1958-1962). En esta última, se combinaban, además de los capítulos protagonizados
por el perro, dos capítulos más, uno protagonizado por el oso Yogi, que pronto tuvo
un gran éxito y acabó teniendo su propia serie, The Yogi Bear Show (1961). Yogi convivía con su inseparable amigo Boo Boo en el Jellystone Park, y a
menudo era recriminado por uno de sus vigilantes, el ranger John Smith. Igualmente,
protagonizó el largometraje Hey There, It’s Yogi Bear! (1964).
También en esta época empezaron a destacar los episodios protagonizados por Pixie
y Dixie (1958), dos ratoncitos con chaleco rojo y pajarita azul respectivamente, siempre
acompañados por el gato Mr. Jinks; y por Top Cat (Don Gato) (1961), un gato con chaleco
y sombrero, siempre acompañado por su tropa y el agente de policía Dibble, con dirección
musical de Hoyt Curtin (1922-2000).
Las series The Flintstones (Los Picapiedra, 1960), The Jetsons (Los Supersónicos, 1962), Scooby Doo (1969) o Smurfs (Los pitufos, 1981) fueron otras series de éxito de la compañía. La primera, llamada en un principio
Flagstones, que también se llamó en los primeros bocetos The Gladstones, estaba protagonizada por Fred Flintstone (Pedro Picapiedra), su mujer Wilma (Vilma),
y la pareja amiga Barney Rubble (Pablo Mármol) y Betty, que viven en una época prehistórica
pero tienen todo tipo de comportamientos y utensilios adaptados modernos. La segunda
estaba protagonizada por George Jetson (Super Sónico), su mujer Jane (Ultra Sónico),
su hija mayor Judy (Lucero Sónico) y su hijo Elroy (Cometín Sónico), además de su
perro Astro y de su robot sirviente Rosie (Robotina), que viven en una época futura
en el espacio. La tercera estaba protagonizada por un cobarde gran danés, Scooby Doo,
dos chicas, Daphne Blake y Velma Dinkley, y dos chicos, Fred Jones y Norville Rogers
‘Shaggy’, que viven todo tipo de aventuras policíacas y de miedo. La cuarta, y última,
estaba protagonizada por unos pequeños enanos azules que viven en un bosque, llamados
Smurfs (Pitufos), cuyo creador es el belga Pierre Culliford ‘Peyo’ (1928-1992), que
ya los había hecho famosos en Europa con el nombre de Schtroumpfs.
Bajo el sello de Hanna & Barbera, asimismo, sobresalieron otras series como Lippy The Lion & Hardy Har Har (Leoncio y Tristón, 1962), Magilla Gorilla (Maguila Gorila, 1964), Peter Potamus & So-So (Pepe Pótamo, 1964), Precious Pupp (Lindo Pulgoso, 1965), The Atom Ant (La hormiga atómica, 1965), Abbott & Costello (1967), Wacky Races (Los autos locos, 1968) y otros. Esta última, sobre unas alocadas carreras de unos curiosos automóviles
conducidos por unos no menos extraños conductores: el Mean Machine (Súper Ferrari)
de Dick Dastardly (Pierre Nodoyuna) y el perro Muttley (Patán), el Bouldermobile (Rocomóvil)
de los Slag Brothers (Hermanos Macana), el Creepy Coupe (Espantomóvil) de los Gruesome
Twosome (Pareja Compleja), el Convert-a-Car (Auto Convertible) del profesor Pat Pending
(Profesor Locovich), el Crimson Haybailer (Stück Barrakuda) de Red Max (Barón Hans
Fritz), el Compact Pussycat de Penelope Pitstop (Penélope Glamour), el Army Surplus
Special (Súper Chatarra Especial) de Sergeant Blast (Sargento Blast) y Private Meekly
(Soldado Meekly), el Bulletproof Bomb (Antigüalla Blindada) de los Alce Hill Mob (Mafio
y sus pandilleros), el Arkansas Chuggabug (Alambique Veloz) de Luke (Lucas, el granjero)
y el oso Blubber (Oso Miedoso), el Turbo Terrific (Superheterodino) de Peter Perfect
(Pedro Bello), y el Buzz Wagon (Troncoswagen) de Rufus Ruffcut (Brutus) y el castor
Sawtooth (Listus).
8. La UPA: Mister Magoo
Stephen Bosustow (1911-1981), David Hilberman (1911-2007) y Zack Schwartz (1913-2003)
crearon en 1941 el United Film and Poster Service, que posteriormente se llamó en
1944 United Production of America (UPA).
Los tres habían trabajado con Walt Disney, pero lo habían dejado durante una importante
huelga que se había producido en sus estudios. Hell Bent for Election (1944), un cortometraje de propaganda para las elecciones de Franklin Delano Roosevelt,
fue su primer trabajo de peso. Poco a poco, a la compañía se fueron incorporando también
otros destacados disidentes o nuevos dibujantes, que vieron la libertad creadora que
imperaba desde su formación. En 1946, sin embargo, Hilberman y Schwartz la abandonaron,
y Bosustow pasó a ser su único productor. Dos años más tarde, la Columbia, después
de haber finalizado la colaboración con Screen Gems de Charles Mintz, empezó a distribuir
sus filmes, que revolucionaron la utilización del dibujo y del color, siempre con
música de jazz y con unos créditos muy ingeniosos.
El pequeño hombrecillo cegato Mister Magoo se convirtió en su personaje más relevante
entonces. Su principal creador fue John Hubley (1914-1977), y el primer capítulo en
que apareció, Ragtime Bear (1949), fue el primero también de una serie que duró diez años y que acabó dirigiendo
Pete Burness (1904-1969), con premiados títulos como When Magoo Flew (1955) o Magoo’s Puddle Jumper (1956).
En 1951, Gerald McBoing Boing, un niño que emite sonidos en vez de hablar, sobre todo
el de «boing boing», de ahí su nombre, creado por Bobe Cannon (1909-1964), fue el
protagonista de un cortometraje, primero también de una serie que la CBS puso en antena
en el programa The Gerald McBoing Boing Show (1956-1957).
Los cortometrajes Rooty Toot Toot (1952), de Hubley, sobre la famosa balada tradicional norteamericana Frankie & Johnny, Madeline (1952), de Cannon, basado en el grafismo original de Ludwig Bemelmans (1898-1962),
A Unicorn in the Garden (1953), de Bill Hurtz (1919), basado en un relato del dibujante James Thurber (1894-1961),
o The Tell-Tale Heart (1953), de Paul Julian (1914-1995) con realización de Ted Parmelee (1912-1964), basado
en un relato del novelista Edgar Allan Poe, son ejemplos de creaciones del UPA, de
estilos muy desiguales, pero fundamentados en esencia en las artes plásticas de pintores
europeos como Francis Bacon, Georges Braque, Raoul Dufy, Paul Klee, Henri Matisse
o Pablo Ruiz Picasso, y que en cualquier caso se alejan de lo que en aquella época
se consideraba dibujo animado tradicional.
Con estudios en Londres y Nueva York, la compañía se dedicó también a hacer creaciones
publicitarias hasta que el fracaso del laborioso largometraje 1001 Arabian Nights (1958), de Jack Kinney, protagonizado por Mister Magoo, fue el principio del fin.
En 1961, Bosustow abandonó la empresa, que a continuación tan sólo produjo algunas
series para la televisión hasta su desaparición.
9. Modernidad y posmodernidad: The Simpsons, Beavis & Butt-Head y South Park
Distinguir los dibujos animados de las últimas décadas de propuestas y autores que
han estado cercanos a la animación experimental, sobre todo con respecto a la técnica
utilizada, no es una tarea fácil, como tampoco lo es distinguirlos de animaciones
relevantes elaboradas, poco o mucho, con la ayuda del ordenador, sobre todo en los
últimos años. Además, la gran proliferación de animadores independientes, en la mayoría
de los casos creadores apartados de los circuitos de producción y distribución, hace
muy difícil aproximarse a la animación contemporánea norteamericana más destacada.
La aparición de muchas series de animación para canales de televisión, de numerosos
certámenes, festivales o muestras, de múltiples escuelas especializadas, o de infinidad
de creaciones que corren por la Red, hacen todavía más ardua esta tarea. Sin embargo,
ciertos autores o títulos quizás son relevantes en estos contextos. Los casos siguientes
pueden servir como ejemplos o referentes de producciones de cortometrajes y series
de animación plana. Empezamos, sin embargo, por prestar atención a dos casos singulares
con respecto a la creación de largometrajes: las figuras contrapuestas de Ralph Bakshi
(1938) y Don Bluth (1937).
Bakshi empezó trabajando para Terrytoons en las series para la CBS de Mighty Mouse o Heckle & Jeckle. A principios de la década de 1970, se decidió a hacer un cine animado para adultos.
Fritz the Cat (El gato caliente, 1972), basado en el personaje creado por el dibujante Robert Crumb (1943) y producido
por Steve Krantz, fue su primer largometraje, que tuvo mucho éxito y el mérito, o
no, de ser el primer filme de animación clasificado por la censura norteamericana
con una X. El gato Fritz vive en Nueva York en los años sesenta. Tras deslumbrar a
Winston y a dos amigas más, fingiendo ser un existencialista atormentado, y acabar
haciendo una orgía en casa de unos amigos, con la consiguiente persecución de la policía,
decide ser un vividor, a la vez que quema todos los libros y apuntes de la universidad.
En un bar de Harlem, conoce a Duke, que le presenta a Bertha, una prostituta gordita
de raza negra, con la que hace el amor. En un virulento jaleo que provoca Fritz en
el barrio, Duke muere a manos de la policía, y entonces huye hasta encontrar a Winston,
que se lo lleva a California, donde conoce al gato Harriet y a su chico, el conejo
Blue, un motorista drogadicto.
Heavy Traffic (1973) y Coon skin (1975), sus largometrajes siguientes, giraron también en torno a los temas expuestos
en el primer filme. De hecho, los tres completan una trilogía. Más tarde, realizó
Wizards (1977), y después, The Lord of the Ring (El Señor de los Anillos, 1978). Este último se basó en los dos primeros volúmenes de la obra del británico
J. R. R. Tolkien, ya que la extensión de la novela le obligaba a proyectar una continuación,
correspondiente básicamente al tercer volumen de la obra, que por problemas con el
productor Saul Zaentz y la United Artists no hizo. American Pop (1981), un particular recorrido por la historia de la música pop, Fire and Ice (Tygra: hielo y fuego, 1983), una curiosa fantasía heroica con la colaboración del dibujante Frank Frazetta
(1928), y Cool World (Una rubia entre dos mundos, 1992), una combinación de dibujos animados e imagen real con interpretación de Kim
Basinger, Gabriel Byrne y Brad Pitt, son otras obras destacables del autor.
Bluth empezó trabajando para la Walt Disney Productions en dos series. En 1979, abandonó
la productora definitivamente, quejándose de su pérdida de estilo, y fundó con otros
disidentes, como Gary Goldman (1944), el estudio Aurora Productions. Después del mediometraje
Banjo the Woodpile Cat (Banjo, el gato vagabundo, 1980), dirigió el largometraje The Secret of NIMH (NIMH. El mundo secreto de la Señora Brisby, 1982), basado en la novela Mrs. Frisby and the Rats of NIMH, de Robert C. O’Brien: la señora Brisby es una rata viuda que tiene a uno de sus
cuatro hijos enfermo de pulmonía, Timmy. Después de que el doctor Cronos le recete
un brebaje y tres semanas de reposo, llega el momento de trasladarse a otro lado para
evitar la arada inminente del granjero. La señora Brisby no tiene más remedio que
ir a ver a Nicodemus, el jefe de las ratas, para pedirle ayuda.
Steven Spielberg se fijó en este filme y le propuso producir el largometraje An American Tail (Fievel y el Nuevo Mundo, 1986), un éxito de taquilla que dio lugar a una secuela, An American Tail 2: Fievel Goes West (Fievel va al Oeste, 1991), de Phil Nibbelink y Simon Wells, y a una serie, The Adventures of Fievel (Las aventuras de Fievel, ambas producidas también por el famoso director de cine, pero ya sin la colaboración
de Bluth, con quien había dejado de trabajar después de The Land Before Time (El busca del Valle encantado, 1986), una historia ambientada en la época de los dinosaurios. De Spielberg hay
que destacar también la posterior producción de otro filme dirigido por Simon Wells,
Balto (1995), que tuvo segundas partes en el mercado videográfico.
Habiendo trasladado a Irlanda su productora, Bluth dirigió a continuación, entre otros,
All Dogs Go To Heaven (Todos los perros van al cielo, 1989), en el que un perro asesinado consigue hacerse con uno de los relojes que
hay en el cielo para volver a la vida; Rock-a-Doodle (En busca del Rey del Sol, 1990), en el que un gallo olvida entonar su canto por la mañana, basado en el gallo
Chanticleer de The Canterbury Tales (Los cuentos de Canterbury), del escritor inglés Geoffrey Chaucer; Thumbelina (Pulgarcita, (1993), basado en el famoso cuento del escritor danés Hans Christian Andersen; A Troll in Central Park (El jardín mágico de Stanley, 1994), un tradicional cuento de hadas; The Pebble and the Penguin (Hubi, el pingüino, 1995), una tradicional historia de amor entre pingüinos; Anastasia (1997), basado en la historia de la princesa perdida Anastasia durante la Revolución
rusa; Bartok the Magnificent (Bartok, el Magnífico, 1999), en el que el protagonista tiene que salvar al secuestrado príncipe ruso Iván
Romanov, o Titan A. E. (2000), en el que el protagonista tiene el futuro de la humanidad en sus manos después
de que la Tierra haya sido destruida. En la mayoría de estos filmes, destaca la codirección
de Goldman, y en los últimos, la creación de efectos visuales generados por ordenador
y la tutela de la Twentieth Century Fox.
Con respecto a la creación de cortometrajes, destacamos sólo a Bill Plympton (1946).
Su nombre tiene que servir, por tanto, como único ejemplo de una larga lista de autores
que bien podrían citarse también en este campo.
Plympton fue ilustrador y diseñador antes de dedicarse al mundo de la animación. Sus
dibujos animados tienen un estilo muy personal. En la mayoría de los casos, están
elaborados a base de trazos denotados de lápiz de colores y trata temas con mucho
sarcasmo. Destacan sus cortometrajes Your Face (1987), How To Kiss (1989), 25 Ways To Quit Smoking (1989), Plymptoons (1990), Push Comes To Shove (1991), How To Make Love to a Woman (1995), Surprise Cinema (1999), Eat (2001), Guard Dog (2004) o Shuteye Hotel (2007), aunque con la misma técnica también elabora algunos largometrajes, como I Married a Strange Person! (1997), Mutant Aliens (2001) o Hair High (2004).
9.1. Una peculiar familia norteamericana
Finalmente, con respecto a series de televisión, destacamos The Simpsons (Los Simpson), Beavis & Butt-Head y South Park.
The Simpsons, una creación de Matt Groening (1954), es una serie que ofrece el retrato de una
peculiar familia norteamericana de clase media, protagonizada por Homer, Marge, Barth,
Lisa y Maggie, que vive en un pueblo llamado Springfield, y cuyo primer episodio fue
Christmas Special (Sin blanca Navidad, 1989), que dirigió David Silverman (1957), encargado también de otros capítulos
posteriores y de momento el único largometraje que se ha concebido en este ámbito:
The Simpsons Movie (Los Simpson. La película, 2007). La serie había tenido el precedente en unos cortometrajes encargados por
James L. Brooks a Groening para los entreactos de su programa The Tracey Ullman Show de la cadena Fox. Good Night (1987) fue el primer título, y Brooks y la Fox, desde entonces, siempre han estado
unidos.
Groening, junto con David X. Cohen (1966), es autor también de otra famosa serie,
Futurama (1999), ambientada en el año 3000 d. C., en la que Fry, un joven vendedor de pizzas
que ha ido a parar a allí tras ser congelado en un laboratorio criogénico mil años
antes, conoce a la cíclope Leela y al robot Bender, entre otros. La propuesta, sin
embargo, se dejó de emitir en 2003.
Beavis & Butt-Head fue una creación de el ecuatoriano Mike Judge (1963) para un cortometraje llamado
Frog Baseball (1992). A continuación, en 1993, se convirtió en una serie que emitió la cadena MTV
hasta 1997. A lo largo de estos años, los jóvenes Beavis y Butt-Head protagonizan
un montón de capítulos en los que a menudo su obsesión por el sexo y la estupidez,
aparte de su interés por los vídeos musicales, son más que latentes. Además de la
serie, se concibió también un largometraje, Beavis & Butt-Head Do America (1996), de Mike Judge e Yvette Kaplan.
Judge es al mismo tiempo el creador de otra serie de éxito desde 1997 para la Fox,
King of the Hill (El rey de la colina), que narra las desventuras de una familia tejana, los Hill, que viven en la ciudad
ficticia de Arlen.
South Park es una serie ideada por Trey Parker (1969) y Matt Stone (1971), distribuida por la
Warner Bros para la cadena por cable Comedy Central desde 1997. Con una técnica en
la que la animación es prácticamente inexistente, sus protagonistas, cuatro chicos
de un pequeño pueblo imaginario de Colorado, South Park, llamados Cartman, Kenny,
Kyle y Stan, se reducen casi a formas geométricas de colores y llevan a cabo todo
tipo de acciones políticamente incorrectas. Su origen también se encuentra en un cortometraje
titulado Jesus vs. Frosty (1992), también conocido como The Spirit of Christmas junto con el cortometraje Jesus vs. Santa (1995), y la propuesta, igualmente, se ha materializado en un largometraje hasta
el momento: South Park: Bigger, Longer & Uncut (South Park: más grande, más largo y sin cortes, 1999), de Trey Parker.
Se podrían mencionar muchas otras series que destacan en este contexto en los Estados
Unidos: Fangface (1978-1980), de Rudy Larriva; Dungeons & Dragons (Dragones y Mazmorras, 1983-1985), de las compañías Marvel Productions y TSR; He-Man and the Masters of the Universe (He-Man y los Masters del Universo, 1983-1985), de las compañías Mattel y Filmation, con la teórica continuación de
She-Ra, Princess of Power (She-Ra, la princesa del poder, 1985-1987); The Littles (1983-1985), de John Peterson (1924-2002) y la compañía DIC Entertainment; The Reno & Stimpy Show (El show de Ren y Stimpy, 1991-1996), del quebequés John Kricfalusi (1955) y coproducción canadiense; Rugrats (1991-2004), del húngaro Gábor Csupó (1952), Paul Germain (1959) y Arlene Klasky,
y con la teórica continuación de All Grow Up! (2003-2006); Rocko’s Modern Life (La vida moderna de Rocko, 1993-1996), de Joe Murray (1961); Aaahh!!! Real Monsters (1994-1997), de Gábor Csupó; Duckman (1994-1997), de Everett Peck; Cow & Chicken (Vaca y Pollo, 1997-1999), de David Feiss (1959); The Wild Thornberrys (1998-2004), de Gábor Csupó y Arlene Klasky; The Powerpuff Girls (Las Supernenas, 1998-2005), de Craig McCracken (1971); Family Guy (Padre de familia, 1999-2002, 2005), de Seth MacFarlane (1973); SpongeBob SquarePants (Bob Esponja, 1999), de Stephen Hillenburg (1961); Samurai Jack (2001-2004), del ruso Genndy Tartakovsky (1970); o, American Dad! (Padre Made in USA, 2005), de Mike Barker (1968), Seth MacFarlane y Matt Weitzman.