Capítulo III. La empresa

1. Conceptos básicos

Una vez analizada la demanda, este capítulo inicia el estudio de la oferta. ¿Cómo deciden las empresas la cantidad que hay que producir y ofrecer en venta? ¿Es posible explicar el comportamiento de una gran variedad de productores distintos, desde compañías enormes como Coca Cola hasta el pequeño vendedor independiente, con la misma teoría?

La primera pregunta que deberíamos responder es:

¿qué es una empresa?

Las empresas se crean con el objetivo de conseguir beneficios. Para ello venden bienes y servicios a los consumidores, pero también compran los materiales necesarios y contratan a trabajadores para producirlos. La diferencia entre los ingresos (ventas) y los costes (gastos) son los beneficios.

Para abordar la teoría económica de la producción, os proponemos un ejercicio: la creación de una empresa, por ejemplo un restaurante (Can Tina). Para poder producir y vender comidas deberemos comprar los ingredientes, además de contratar a cocineros y camareros y comprar frigoríficos, hornos y otros equipos.

2. ¿Qué es una empresa?

Aunque parezca una pregunta sumamente sencilla, ha intrigado a los economistas durante décadas. ¿Por qué algunas actividades se hacen mediante intercambios en un mercado mientras que otras se organizan de forma jerárquica en el interior de una empresa antes de que ni siquiera haya un intercambio? Cuando el jefe necesita la fotocopia de un documento, no hace una subasta. Simplemente, pide a su secretaria que la haga. La idea generalizada hoy es que la utilización de los mercados es costosa, de modo que las actividades económicas se organizarán de la forma más barata posible, bien mediante mercados o bien creando instituciones alternativas. Una de estas instituciones es, precisamente, la empresa.

Por empresa normalmente se entiende una unidad productiva, que puede ser de diferentes tipos:

1) Unipersonal

Una empresa unipersonal es un negocio con un solo propietario.

El único propietario tiene derecho sobre la renta o ingreso del negocio, pero también es responsable de las pérdidas que pueda tener. Usted podría abrir un restaurante, alquilando un local y pagando a diferentes trabajadores para atender a la clientela. Aunque pudiera quedarse con todos los beneficios, si el negocio tiene pérdidas que no puede cubrir, deberá declarar suspensión de pagos. Los activos que todavía tenga, incluyendo activos personales como su vivienda, se venderán y el dinero se utilizará para pagar las deudas de sus acreedores.

2) Sociedad

El restaurante podría prosperar. Necesitará dinero para expandirse, adquirir más cantidades de productos, una furgoneta para transportarlos, mobiliario nuevo y más personal. Para obtener este dinero, podría decidir asociarse con otra persona.

Una sociedad es un negocio con dos o más propietarios que comparten los beneficios y que son igualmente responsables de las pérdidas.

No todos los socios deben ser activos. Algunos sólo podrían invertir un poco de dinero a cambio de un porcentaje de los beneficios, pero no tomar parte activamente en la gestión del negocio. Algunos negocios grandes, como por ejemplo despachos de abogados o empresas de consultoría, son sociedades.

3) Corporación

Cualquier empresa necesita capital financiero, dinero para empezar el negocio y financiar su crecimiento, pagar las compras, maquinaria o publicidad antes de obtener ingresos. Los fondos necesarios se pueden obtener por aportación de los socios y, posiblemente, por algún préstamo del banco. Negocios que requieren una inversión inicial más elevada, o que crecen muy rápidamente, pueden requerir mayores cantidades de dinero. Por complicaciones legales, tal vez no sea una buena idea tener un número muy elevado de socios.

En lugar de esto, es preferible convertirse en una corporación, también conocida como sociedad anónima.

A diferencia de una sociedad normal, una sociedad anónima tiene una esencia legal distinta de la de sus propietarios. Su propiedad se divide entre los accionistas. Los accionistas originales son las personas que iniciaron el negocio, pero que pueden haber vendido acciones a desconocidos. Al vender estos derechos de participar en los beneficios (acciones), el negocio ha sido capaz de obtener nuevos fondos.

Sociedad anónima

Una corporación o sociedad anónima es una organización legal a la cual se permite producir y comerciar.

Estas acciones se pueden revender en el mercado de valores. Los intercambios en este mercado, cuyos precios se reportan diariamente a los periódicos, son primordialmente la venta y reventa de acciones que ya hay de las empresas. Sin embargo, incluso las empresas más grandes ocasionalmente necesitan emitir nuevas acciones para obtener recursos, especialmente para la financiación de grandes proyectos.

3. Ingresos, costes y beneficios

El ingreso de nuestro restaurante será la cantidad de dinero que obtendremos de la venta de comidas en un periodo determinado como, por ejemplo, un año. Los costes de nuestro negocio serán los gastos incurridos en la elaboración de estas comidas durante este mismo periodo. Los beneficios serán la diferencia entre los ingresos y los costes.

3.1. Beneficios

Dado que las empresas se crean con el objetivo de generar dinero, debemos reflexionar sobre qué se puede hacer con los beneficios después de impuestos. Si nuestro restaurante tiene un solo propietario, será éste quien se quede con todos los beneficios, o los puede reinvertir en el negocio para comprar más capital o utilizarlos para pagar algunas deudas.

Si, al contrario, el restaurante es propiedad de diferentes socios, tendrán que decidir conjuntamente cómo se distribuyen los beneficios entre todos los que aportaron parte del capital inicial. Finalmente, si el restaurante fuese una sociedad anónima, podría repartir los beneficios entre sus accionistas como dividendos, o mantenerlos como beneficios no distribuidos.

Beneficios no distribuidos

Los beneficios no distribuidos son la parte de los beneficios después de impuestos que se reinvierten en el negocio en lugar de pagarlos como dividendos a los accionistas.

Los beneficios no distribuidos afectan al balance. Si se mantienen como dinero líquido (caja) o se utilizan para comprar nuevo equipo, aumentan los activos. Por otro lado, se pueden utilizar para reducir las deudas de la empresa. Por ejemplo, para pagar los préstamos concedidos por las entidades financieras.

Hemos dicho que los beneficios son la diferencia entre los ingresos y los costes. Sin embargo, entre los contables y los economistas hay una gran controversia sobre el concepto de costes.

Coste de oportunidad contra coste contable

La cuenta de resultados y el balance son instrumentos útiles para estudiar la evolución de la empresa. Los economistas y los contables no siempre comparten el mismo enfoque sobre costes y beneficios. Mientras que los contables se interesan en describir los ingresos y pagos reales de la empresa, los economistas están preocupados por el papel de los costes y beneficios como determinantes de las decisiones de producción de la empresa, es decir, la asignación de recursos.

Los economistas identifican el coste de utilizar un recurso no como el gasto realmente hecho, sino como su coste de oportunidad (la cantidad perdida al no utilizar el recurso, trabajo o capital, en la mejor alternativa de entre sus usos posibles). Hay dos grandes áreas en las cuales los costes de oportunidad tienen un papel decisivo en la toma de decisiones de las empresas.

Caso 1: cualquier persona que trabaja en un negocio propio debe tener en cuenta el coste de su tiempo de trabajo dedicado al negocio. Un autónomo podría tener una cuenta de resultados como la correspondiente a Can Tina, con unos beneficios de 10.000 euros por año, y concluir que el negocio ha resultado rentable. Sin embargo, esta conclusión ignora el coste de oportunidad de las horas que este individuo dedica al trabajo, es decir, la cantidad de dinero que podría haber obtenido trabajando en otro lugar. Si el individuo pudiese haber obtenido un salario de 15.000 euros trabajando para otra persona o empresa, el hecho de ser autónomo implica que la persona deja de ganar 5.000 euros por año, aunque el negocio obtiene unos beneficios contables de 10.000 euros.

Caso 2: suponed que una persona invierte una determinada cantidad de dinero para iniciar un negocio. Al calcular los beneficios contables no se tiene en cuenta el coste de utilizar el capital financiero propio (contrariamente a lo que ocurre con los préstamos). Este capital financiero se podía haber utilizado para otras cosas, en una cuenta corriente, en inversiones a plazo fijo o para comprar acciones de otras empresas. El coste de oportunidad de este capital financiero no se incluye en los costes contables, pero debe incluirse en los costes económicos. Si los propietarios pudiesen haber obtenido un rendimiento del diez por ciento en otra actividad, el coste de oportunidad de sus fondos es este diez por ciento multiplicado por el dinero invertido. Si, una vez deducido este coste, el negocio continúa obteniendo beneficios, los economistas los definen como beneficios extraordinarios (beneficios por encima del rendimiento que los propietarios podrían haber obtenido dedicando su dinero a otra actividad, al tipo de interés del mercado).

Los principales ajustes de los costes y beneficios contables para obtener medidas económicas de costes y beneficios se resumen en la tabla 3.1.

Tabla 3.1. Contabilidad y costes de oportunidad

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Para obtener las ganancias más elevadas posibles, la diferencia entre ingresos y costes (económicos) debe ser lo mayor posible. Cuando las empresas buscan obtener los beneficios más elevados que se pueda, decimos que maximizan beneficios.

3.2. Cuenta de resultados

Para mantener un registro de estas transacciones, utilizamos un instrumento contable conocido como cuenta de resultados.

Tabla 3.2. Cuenta de resultados de Can Tina el 31 de diciembre de 2000

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Can Tina es un negocio de comidas que cobra 10 euros por menú. Durante el año 2000, la empresa vendió cien comidas al día. Los gastos del negocio, que incluyen el alquiler de un local, la compra de espacios publicitarios y el pago de las facturas telefónicas, ascendió a los 105.000 euros. Los beneficios o ingresos netos antes de impuestos fueron de 260.000 euros. Los impuestos sumaron 91.000 euros. Los beneficios después de impuestos fueron, entonces, de 169.000 euros.

La cuenta de resultados describe los flujos monetarios de una empresa en un año determinado. Si bien estas ideas son simples, en la práctica el cálculo de los ingresos, costes y beneficios puede ser complicado. Si no fuese así, no se necesitaría a tantos expertos en contabilidad. El cálculo de los beneficios podría complicarse por las cuestiones siguientes:

1) Facturas pendientes

Las personas no siempre pagan sus facturas a tiempo. A finales de 2000, Can Tina no ha recibido todos los pagos por los menús vendidos, ya que tiene convenios con otras empresas a las que proporciona un servicio de comedor para sus empleados y a las cuales cobra a finales de año. Por otro lado, tampoco ha pagado la factura telefónica de diciembre. Desde un punto de vista económico, las definiciones correctas de beneficios y costes están relacionadas con las actividades llevadas a cabo durante el año, independientemente de que se hayan hecho los pagos correspondientes o no.

La distinción entre ingresos y costes económicos y las entradas y gastos monetarios durante un periodo determinado da lugar al importante concepto de flujo de caja.

Flujo de caja

El flujo de caja, o cash-flow, de una empresa es la suma monetaria neta realmente recibida durante un periodo de tiempo determinado. Las empresas rentables pueden tener un flujo de caja bajo, por ejemplo, cuando los clientes pagan con un cierto retraso.

2) Depreciación del capital

Can Tina tiene un capital físico escaso, que se limita a un par de frigoríficos industriales, dos hornos, diferentes planchas y herramientas de cocina.

Capital físico

El capital físico se refiere a la maquinaria, equipo e inmuebles utilizados en la producción.

Al contrario, alquila un local, un ordenador para las facturas y algunas mesas y sillas. En la práctica, las empresas compran frecuentemente su capital físico. Los economistas utilizan el término capital para referirse a bienes que no se consumen totalmente en el proceso productivo durante el periodo considerado. Los edificios y camiones forman parte del capital, ya que se pueden volver a utilizar en el periodo siguiente. La electricidad no es un bien de capital, puesto que las compras hechas durante un año no son permanentes en el tiempo. Los economistas también se refieren a los bienes de capital como “bienes duraderos” o “activos físicos”.

¿Cómo debería tratarse el capital para calcular los beneficios y costes? Lo que realmente forma parte de los costes de la empresa es el coste de usar el capital físico y no el gasto monetario de comprarlo o alquilarlo durante el periodo considerado. Si Can Tina alquila todo su capital físico, sus costes sólo incluirán los alquileres pagados correspondientes a estos bienes.

Suponga que Can Tina compra tres frigoríficos a principios del año, a un precio unitario de 1.500 euros. La empresa no debe considerar el gasto total de 4.500 euros como parte de sus costes. En cambio, el coste real es la reducción en el valor de los frigoríficos durante el periodo considerado. Suponiendo que el uso de los frigoríficos reduce su valor de 1.500 euros a 1.000 euros cada uno, el coste económico de usarlos durante el año es 1.500 euros (es decir, 3 x 500 euros). Esta depreciación es el verdadero coste de los frigoríficos durante el año.

Depreciación

La depreciación es la pérdida de valor resultante del uso de los bienes de capital durante el periodo.

Coste

El coste de la utilización de bienes de capital durante el periodo es la depreciación o pérdida de valor de estos bienes y no su precio de compra.

3) Inventarios

Si la producción fuese instantánea, las empresas podrían producir para cubrir sus pedidos en el momento en que éstos aparecen. Sin embargo, la producción requiere tiempo. Las empresas mantienen inventarios (o existencias) para afrontar la futura demanda.

Inventarios

Los inventarios son bienes que la empresa mantiene en stock para su futura venta.

Suponga que, a principios del año 2000, Volkswagen tiene en reserva cincuenta mil coches disponibles para venderlos. Durante el año, produce 500.000 coches nuevos y vende 475.000. Hacia finales del año, sus inventarios han aumentado a 75.000. ¿De qué forma los inventarios complican el cálculo de los beneficios? Los ingresos se obtienen de la venta de 475.000 coches. ¿Deberían calcularse los costes sobre las ventas de 475.000 coches o sobre los 500.000 realmente producidos?

La respuesta es que los costes deberían calcularse sobre los 475.000 coches realmente vendidos. Los 25.000 restantes, que se añaden al inventario inicial, pueden considerarse bienes de capital que la empresa ha hecho para sí misma, disponibles para la venta en el periodo siguiente. Ha habido un gasto para pagar la fabricación de medio millón de coches, pero una parte se dedicó a la compra de inventarios, que proporcionarán un ingreso por su venta en el periodo siguiente, sin que se requiera ningún gasto extra en la producción.

4) Créditos

Las empresas normalmente acuden a los préstamos bancarios para financiar sus costes de inicio o expansión, comprar bienes de capital, pagar los honorarios de los abogados que se encargan de los trámites para registrar la empresa y muchos otros gastos. Hay un interés que debe pagarse por el dinero prestado. Este interés forma parte de los gastos de llevar a cabo un negocio y hay que tenerlo en cuenta como parte de los costes.

3.3. Balance contable

También podemos describir la situación en que se encuentra una empresa como el resultado de todas sus operaciones pasadas. El balance contable describe los activos que son propiedad de la empresa y las obligaciones de las que es responsable en un momento en el tiempo.

El balance contable está compuesto por el activo y el pasivo.

Activo

El activo es el conjunto de las propiedades de la empresa.

Pasivo

El pasivo es el conjunto de las deudas de la empresa.

Tabla 3.3. Balance de Can Tina el 31 de diciembre de 2000

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4. Las decisiones de producción

El objetivo de la empresa es maximizar los beneficios eligiendo el nivel óptimo de producción. Las modificaciones en la cantidad producida cambian tanto los costes de producción como los ingresos. Los costes de producción y las condiciones de la demanda determinan la producción de una empresa que busca maximizar los beneficios.

Para introducirnos en el mundo de las decisiones de las empresas, podríamos analizar las de producción con un ejemplo sencillo.

Si la empresa conoce todos los métodos de producción disponibles y los costes de la contratación del trabajo y la maquinaria, puede calcular el coste más bajo con que se podría obtener cada nivel de producción. Para elaborar pocos menús al año, puede resultar más barato utilizar a algunos trabajadores y muy pocas herramientas. Y para preparar grandes volúmenes de comida, probablemente tiene sentido utilizar una cocina más grande y mejor equipada. ¿Cómo adoptaremos las decisiones de producción?

imagen Capítulo III, apartado 4. Recurso 3.4.1. ¿Cómo adaptaremos las decisiones de producción?

Una empresa que maximiza beneficios debe aumentar la producción siempre y cuando el ingreso marginal sea mayor que el coste marginal, pero debe detener la expansión cuando el coste marginal supere el ingreso marginal. Esta regla conduce a la empresa al nivel óptimo de producción, que es el punto en que el ingreso marginal es igual al coste marginal.

Para estudiar el comportamiento de las empresas con más detalle, es útil empezar estudiando la tecnología de la que disponen las empresas para fabricar sus productos.

5. Tecnología y costes

Para poder producir, la empresa debe utilizar factores de producción, que incluyen el trabajo, la maquinaria, los edificios, las materias primas y la energía. El término factores de producción cubre todo lo que se ha utilizado para producir, desde un alto ejecutivo hasta el material de papelería.

Factor de producción

Un factor de producción es cualquier bien o servicio utilizado en la producción de otros bienes y servicios.

Nuestro restaurante utiliza factores de producción en la elaboración de comidas. Éste es un problema técnico y administrativo. Las recetas para la elaboración de los diferentes platos que se ofrecen se encuentran fuera de los límites de la economía y se trata, más bien, de un problema técnico y de experiencia en el trabajo. El economista supone que la receta está dada y que cumple una importante propiedad: no hay desaprovechamiento de recursos. Esta propiedad se explica a partir del concepto de función de producción, que resume las formas técnicamente eficientes de combinar factores de producción para la elaboración de bienes y servicios. Este conjunto de formas se denomina método de producción.

Función de producción

La función de producción especifica la cantidad máxima de bienes y servicios que se pueden producir para cualquier cantidad dada de factores de producción.

Método de producción

Un método de producción es una forma particular de combinar factores de producción para fabricar bienes y ofrecer servicios. La tecnología es el conjunto de todas las técnicas conocidas. La función de producción es el conjunto de todas las técnicas que son eficientes.

Un método de producción es técnicamente ineficiente si, para alcanzar un cierto nivel de producción, utiliza una mayor cantidad de al menos un factor de producción y una cantidad no más baja de los factores restantes que cualquier otro método que permita alcanzar el mismo nivel de producción. Puesto que las empresas maximizan beneficios, no estarán interesadas en métodos de producción derrochadores, y debemos centrar el análisis en los métodos que son técnicamente eficientes.

Ejemplo

Tabla 3.4.

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La tabla resume los métodos técnicamente eficientes descritos por la función de producción. Las dos primeras filas de la tabla muestran dos formas distintas de producir cien menús: cuatro hornos y cuatro trabajadores o dos hornos y seis trabajadores. Empezando por esta última, la tercera fila muestra los efectos de añadir un trabajador extra. La producción aumenta en cincuenta menús diarios. La última fila muestra que, si se duplica la cantidad de los factores de producción utilizados en la segunda fila, la producción también se duplica, aunque esto no debe pasar necesariamente.

La tabla se podría ampliar para incluir otras combinaciones de trabajo y capital que también fuesen técnicamente eficientes. ¿Cómo puede la empresa descubrir su función de producción, es decir, el conjunto de todos los métodos de producción técnicamente eficientes? En parte, acudirá al consejo experto de los ingenieros, diseñadores y otros conocedores del tema. También puede experimentar con distintas técnicas y observar los resultados.

Además de la eficiencia técnica, es necesario considerar los precios de los factores, ya que son éstos los que determinan el gasto total que deberá efectuar la empresa.

Los costes y la elección de la técnica de producción

Ya hemos analizado la forma en que el nivel de producción de una empresa se determina por medio de las curvas de coste e ingreso marginal. Sin embargo, debemos estudiar qué hay detrás de los costes y de los ingresos.

Minimización de costes

La función de producción relaciona la cantidad de factores de producción con el volumen de producción. Para pasar de la función de producción a una curva de costes, es necesario conocer los precios que debe pagar la empresa por los factores de producción.

Consideremos la forma más barata para producir cien menús al día. Supongamos que sólo hay dos métodos técnicamente eficientes representados por las dos primeras filas de la tabla anterior, denominados método A y método B. La empresa conoce el coste de utilizar (alquilar) un horno (64 euros diarios) y de contratar a trabajadores (60 euros al día). A partir de la función de producción, la empresa sabe las cantidades de trabajo y capital requeridas para la elaboración de cien menús diarios utilizando cada método disponible. Analicémoslo en la tabla siguiente.

Tabla 3.5. Método de producción que minimiza los costes

imagen * €/día

La tabla muestra que los costes totales de elaborar cien menús al día son 496 euros utilizando el método A y 488 euros utilizando el método B. Deberemos elegir el B, ya que el coste total será lo más bajo posible. De este modo, habremos encontrado un punto de la curva de coste total de nuestro restaurante: para producir cien unidades, el coste total es 488 euros. Éste es el método de producción económicamente eficiente (de coste más bajo), dados los precios de los factores de producción.

¿Ha notado que se ha elegido un método que utiliza una mayor cantidad de trabajo que de capital?

Un método que requiere mucho capital y poco trabajo se denomina intensivo en capital. Del mismo modo, un método que utiliza mucho trabajo, pero poco capital, es intensivo en trabajo. En el ejemplo, el método A es más intensivo en capital y menos intensivo en trabajo que el método B. La proporción de las unidades de capital respecto a las unidades de trabajo es 1(= 4/4) en el método A, pero sólo 1/3 (= 2/6) en el método B.

¿Se elegirá el mismo método de producción si cambian los precios de los factores?

El efecto de un incremento en los salarios:

Tabla 3.6

imagen * €/semana

Suponga que el precio del factor trabajo (salario) aumenta de 60 euros a 68 euros por semana: el trabajo se ha vuelto más caro, pero el precio del capital no ha variado. El precio relativo del trabajo ha aumentado. Nos tenemos que plantear dos cuestiones:

¿Qué ocurre con el coste de producir cien menús diarios?

Al utilizar los dos métodos una cierta cantidad del factor trabajo, el coste total de producir cien menús diarios aumenta, con independencia del método utilizado. Repitiendo el argumento para todos los posibles niveles de producción, implicaría que el coste total de la producción de menús se desplaza hacia arriba al aumentar el salario (o cualquier precio de otro factor).

¿Hay algún cambio en el método que minimiza los costes?

En este ejemplo, el aumento en el precio relativo del trabajo conduce a la empresa a cambiar de método: ahora prefiere el método A, más intensivo en capital.

Para obtener la curva de coste total completa, se hacen los mismos cálculos para cada posible nivel de producción. La función de producción dice las combinaciones de factores requeridas por cada método. Entonces, se encuentran los costes de producción para cada método y se elige el que represente menos desembolso monetario. Juntando todos estos puntos se obtiene la curva de coste total, que puede requerir cambiar de un método a otro para distintos niveles de producción. A partir de la curva de coste total, se calcula la curva de coste marginal -el aumento en los costes totales para cada nivel de producción al aumentar la producción en una unidad adicional.

Utilizando la función de producción, podemos obtener la función de costes totales. A partir de esta última, nos es posible calcular el coste medio, es decir, el coste unitario. También podemos encontrar el coste marginal, es decir, el coste de producir una unidad adicional. Los costes son un elemento fundamental en la determinación de las decisiones de producción de las empresas.

Las empresas no siempre cierran cuando empiezan a perder dinero. Algunas veces mantienen la esperanza de futuros aumentos de la demanda, o quizá piensen que, con el paso del tiempo, pueden reducir sus costes de producción lo bastante para obtener nuevamente beneficios. Entonces, tenemos que analizar las condiciones de los costes bajo diferentes hipótesis respecto al horizonte temporal:

1) Costes totales, medios y marginales a largo plazo.

La relación entre el coste marginal y el coste medio está definida por las dos cuestiones siguientes:

Estos factores junto a la maximización de beneficios en el punto en que el Ingreso marginal es igual al Coste marginal, determinan las decisiones de producción de la empresa.

Figura 3.1.

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imagen Capítulo III, apartado 5. Recurso 3.5.1. Costes totales, medios y marginales a largo plazo

2) Costes totales, medios y marginales a corto plazo.

El corto plazo no permite a la empresa ajustarse a los cambios de las condiciones del mercado de manera que deben tenerse en cuenta tanto los costes fijos como los variables. Así pues a la hora de tomar una decisión debe tenerse en cuenta que incluso el producir cero unidades supone tener que cargar con los costes fijos.

imagen Capítulo III, apartado 5. Recurso 3.5.2. Costes totales, medios y marginales a corto plazo

Una vez se hayan estudiado las diferencias en los costes a corto y a largo plazo, tendremos que plantearnos las decisiones de oferta de la empresa individual.

Las decisiones de oferta de la empresa

Ya se han explicado las razones que conducen a las decisiones de oferta de la empresa individual. Primero, la empresa utiliza la condición marginal (CMg = IMg) para encontrar el nivel de producción óptimo. Después usa la condición media para comprobar que el precio al cual vende sus productos cubre por lo menos su coste medio.

Las empresas no siempre cierran cuando empiezan a perder dinero. Algunas veces mantienen expectativas de futuros aumentos de la demanda o pueden pensar que, con el paso del tiempo, les será posible reducir sus costes de producción lo suficiente como para obtener nuevamente beneficios.

Ninguna empresa permanecerá en el negocio para siempre si espera obtener pérdidas. Las curvas de costes a corto plazo, cuando la empresa no puede reaccionar instantáneamente a las cambiantes modificaciones del mercado, difieren de las de largo plazo cuando la empresa puede hacer los ajustes necesarios ante cambios en la demanda o en los costes.

Suponed que la empresa se enfrenta a una curva de demanda horizontal a un determinado precio. De la condición marginal, sabemos que la empresa elige el nivel de producción en que el precio es igual al coste marginal.

La empresa debe comprobar si le resulta conveniente continuar produciendo o cerrar a corto plazo. Cerrará sólo si el precio al que puede vender sus productos no cubre los costes variables a corto plazo asociados a este nivel de producción. Si el precio es mayor que el coste variable medio a corto plazo, la empresa no sólo querrá producir la cantidad correspondiente sino que, además, obtendrá beneficios a corto plazo.

Suponed que la empresa se hubiera enfrentado a un precio diferente. A corto plazo, la empresa tendría que producir una cantidad positiva de bienes y servicios para cualquier precio por encima de Pmin. Un precio inferior a Pmin se encontrará por debajo del punto mínimo de la curva de costes variables medios a corto plazo y la empresa no podrá encontrar ningún nivel de producción para el cual el precio cubra los costes variables medios.

La relación descrita entre precio y cantidad es la curva de oferta de empresa (curva que muestra la cantidad que la empresa quiere vender a cada precio). La curva de oferta a corto plazo es, por lo tanto, la curva CMg a corto plazo por encima del Pmin, el precio en que la curva CMgC corta el punto mínimo de la curva CMeC.

6. Actividades

imagen Capítulo III, apartado 6. Recurso 3.6.1. Actividades.