Conocí a Cami en un taller de novela que impartí hace un año, pero ella dice que me conocía desde que tenía diez años, cuando me leyó por vez primera. Esa es la magia de los libros, que une generaciones y que nos encuentra hoy, adultas, compartiendo la misma pasión.
Y no solo la descubrí como ese ser maravilloso que es, humano, sensible y reflexivo, sino también como una autora que nos invita a redescubrir la vida.
Lo hace a través de una prosa rica, plagada de sueños, que deambula por el espacio cotidiano, el de todos los días, el del café en la mañana, pero también por el otro, en la dimensión que va más allá de lo que sabemos de esta existencia y de este plano.
En esta, su primera novela, Cami nos hará sumergirnos y bucear entre relojes, entre tiempos, entre lo onírico y lo real. Como lectores, nos empujará al abismo, nos lanzará y nos dejará caer… Y volar.
Cecilia Curbelo