CAPÍTULO I

¡Y los ganadores son…!

Mariana tenía encendido el celular, estaba haciendo un tutorial de maquillaje y había más de veinte mil personas conectadas siguiendo sus consejos de belleza. La joven ruborizó sus mejillas de un tono carmesí pálido y luego se acercó al espejo del baño. Se sintió más bella que de costumbre, así que no pudo evitar sonreír orgullosa. Se ajustó el vestido rosa que dejaba entrever una despampanante figura, se pintó los labios de un provocativo rojo frambuesa, se delineó las pestañas al estilo cat eye y, por último, se peinó con dos colas que la hicieron lucir como una muñeca anime de carne y hueso.

image

Y así, mis amores, vamos a quedar bellísimas para una cita con ese amigo guapetón, para salir de fiesta o, incluso, solo para vernos lindas y levantar el ánimo. Lo importante no es solo la apariencia, sino sentirnos seguras con nosotras mismas. Además, ¿quién dijo que uno no podía ser diva, elegante y sumamente inteligente? ¿Acaso la belleza pelea contra la inteligencia? ¡Pues no! Ahora sí, a todas ustedes, les voy a contar mi mayor secreto de belleza…

image

Toc, toc, toc, toc, toc

—¡Mariana, ya sal de ahí! Llevas más de cuatro horas encerrada y no aguanto más las ganas de...

—¡Ay, Panda! Ve al baño de Nando, yo aquí todavía me demoro un trisito más. —Mariana se aplicó esmalte de color verde fosforescente sobre las uñas postizas—. Hasta no quedar como una princesa no salgo de aquí, mi amorsh. Además, debo hacer el video para que estén pendientes de la premiación.

—¡Nooooo! Mi vejiga no puede esperar tanto.

image

¡Hoy estoy muy feliz, chicos! Ustedes saben que este año hemos hecho cientos de videos sobre reciclaje, energía renovable, siembra de árboles, cuidado de la naturaleza… también uno que otro videíto sobre maquillaje, moda y estilo, pero es que también hay que dedicar tiempo a la conservación de este cuerpazo, ¿no? Nuestra misión es que muchas más personas se sumen a nuestra causa medioambiental. Esperamos que el evento de hoy nos acerque a cumplir nuestro sueño: hacer del mundo un lugar mejor.

image

Nando bostezó y se envolvió entre las cobijas. Su dedo pulgar se movió de forma frenética deslizando shorts de YouTube sobre el mundo natural, desde gatitos bebés hasta leones y tigres siberianos, pasando por camellos y selvas inhóspitas poco exploradas. Debido a su compromiso con el medioambiente, encontró recientemente una gran fascinación por todas las criaturas y sus ecosistemas, y no podía esperar el momento de conocer en persona aquellos fantásticos destinos y ayudar a los seres que lo necesitaran. Pensó que sería maravilloso convertirse en un superhéroe de los animales, sería SuperNando y su misión consistiría en rescatar a cualquier especie en peligro de extinción. Mientras sonreía, fantaseando con bucear entre un arrecife de corales y limpiar el plástico de los océanos, Panda tocó a su puerta.

Toc, toc, toc, toc, toc

—Nando, ¡ábreme! ¡Por favor, amigo, es muy urgente! ¡Tengo que usar tu baño!

—Panda, estoy ocupado, ve al baño de Yolo, yo tengo cosas que hacer.

—¡Abre la puerta! Es una emergencia veterinaria. ¿No que te gustan tanto los programas de animales y de naturaleza? ¿No dices que deseas salvar a los animales? ¡Sálvame de una tragedia, please!

—¡Ya vete, wey!

image

image

Chicos, yo sí les quiero dar una lección de vida muy importante: nunca dejen que nada ni nadie se interponga en el camino hacia sus sueños. Así que, si me lo permiten, ¡yo seguiré soñando!

Panda corrió por la casa a toda velocidad hasta la habitación de Yolo, pero antes de que pudiera tocar, el capitán de los Aventureros salió muy bien arreglado, con su esmoquin de Vegeta y el cabello azul. Su loción tenía un dulce aroma frutal que inundó la casa. Yolo encendió un megáfono amarillo y gritó justo a la cara de Panda.

—Ningún toc, toc, toc conmigo —dijo Yolo, quien detuvo el puño de Panda—. ¡Es hora de irnos, papurri! La limusina nos está esperando afuera y ya vamos tarde.

—¡Necesito usar tu baño, Yolo!

—No tenemos tiempo para eso, Panda. —Y cerró la puerta de su habitación con seguro—. Aguántate hasta que lleguemos a la premiación.

Yolo caminó por el pasillo afanado, tocó la puerta de Nando y encendió nuevamente el megáfono.

—Calamardo, ¡vámonos! Deja de ver esos videos de animales, en el camino puedes mirar a Panda en su estado natural: ¡quejándose!

Nando salió a toda prisa. Llevaba puesta solo una camiseta, un corbatín, una pantaloneta y chanclas.

¿Y te vas a ir vestido así, Nando? ¡No vamos a ir a la playa!

¿Y qué tiene? Más ropa significa más contaminación y, además, con este calor, este estilo me da mucha frescura.

—¿Y no te bañaste? —preguntó Yolo.

Hay que ahorrarle agua al planeta, wey Pero no de ese modo, yo sí me bañé.

—No te creo. Te estás tomando esa vida salvaje muy en serio, al menos échate desodorante. Vas a terminar viviendo desnudo en mitad del bosque.

—¡Sería fantástico!

Yolo siguió caminando por el pasillo con su megáfono en la mano. Tocó con fuerza la puerta de Mariana.

—¡Mariana! Ya vinieron por nosotros. Si no llegamos temprano nos vamos a perder la alfombra roja y te vas a quedar sin la foto de prensa.

Mariana salió de su habitación con rapidez y una nube de vapor invadió el pasillo. La casa quedó inundada de perfume francés y olor a pelo quemado. La joven iluminó a sus compañeros con una sonrisa y pestañeó de manera coqueta.

—Ya estaba lista desde hace rato, mi amorsh —dijo Mariana y caminó a toda prisa—. Vámonos rapidito que no me quiero perder la foto de prensa.

Panda se quedó inmóvil en la mitad del pasillo. No pudo controlar más su ira y un grito hizo temblar todas las ventanas de la casa.

¡¿Por qué a él sí le hacen caso y a mí no?!

—Porque él es nuestro capitán, wey —respondió Nando, sarcástico—. Al capitán siempre hay que obedecerlo, jamás cuestionarlo.

—Ya estoy cansado de que eso sea así, de ahora en adelante…

—Tú eres muy fastidiosito, Panda —interrumpió Mariana y abrió la puerta principal—. Yolo sí sabe pedir las cosas de buena manera.

—Ahora sí, ¡arre pa’ fuera, tropa! —ordenó Yolo con el megáfono.

image

image

Yo, como capitán de Yolo Aventuras, creo que soy muy atento y comprensivo. Sé entender las necesidades de mi equipo, los escucho y estoy ahí para ellos. De hecho, cada lunes en la mañana hacemos una reunión editorial y, además de idear videos, ellos me comentan qué cosas podemos mejorar para trabajar de una manera más armónica. Ser un líder no es fácil, pero la clave siempre es escuchar…

Después de un largo viaje en limusina, los Aventureros llegaron al teatro. Adentro, las luces se apagaron y la ceremonia comenzó.

¡¿Alguien sabe aquí en dónde quedan los baños?!

¡Shhh!

Aguántate, Panda. ¡Presta atención! Este evento está muy interesante.

—No puedo, Mariana, me voy a hacer aquí mismo.

¿Cómo te vas a hacer aquí? ¿No ves que al frente tuyo está sentada Shakira?

—Pero es que es… ♪♪inevitableeeee ♪♪

image

image

Yo no entiendo a los Aventureros, dicen que quieren ganarse un premio porque desean llevar su mensaje de ayudar al medioambiente a más personas, pero ven a un Panda sufriendo y no les importa. Yo no aguanto más, en sesenta segundos exactos, pase lo que pase, salgo corriendo en busca de un baño, ¡ustedes son testigos! No pienso orinarme encima y hacer el oso frente a millones de personas.

—Controla tu mente, Panda, además, mira, van a anunciar al ganador.

—Está bien, no se preocupen. Yo puedo controlar mi mente, que no panda el cúnico.

Los presentadores anunciaron la categoría del Influencer Más Comprometido con el Medioambiente. En las pantallas se mostraron varios clips del canal de Yolo Aventuras y también los de otros canales y youtubers dedicados a la protección de la naturaleza. Los asistentes aplaudieron eufóricos cuando la proyección de videos culminó. El presentador abrió el sobre y leyó el contenido.

—Y el premio al Influencer Más Comprometido con el Medioambiente es para…

Mariana apretó la mandíbula, Yolo apretó la mano de Mariana, Nando apretó la oreja de Panda y Panda se apretó la vejiga. Todos pensaron que aquel premio los acercaba un paso más a su gran sueño: que millones de personas más se sumaran a su causa. Mientras tanto, Panda no podía pensar en otra cosa excepto en que estaba a punto de orinarse.

—Los ganadores son:

¡YOLO AVENTURAS!

Los Aventureros saltaron de emoción, se abrazaron y subieron al escenario. Nando recibió el premio mientras Yolo abrazaba a Panda. Mariana estaba más sonriente que nunca y saltaba de la emoción, Platanito trató de imitarla. Los Aventureros se acercaron al micrófono y, frente a cientos de personas que los grababan con sus celulares, se dirigieron a todos:

image

—Primero que todo quiero decir que estamos muy agradecidos por encontrarnos aquí. Nosotros hemos ganado varios premios, pero, sin duda, y lo digo desde lo más profundo de mi corazón, este es el más importante de todos, ¿verdad, weys?

—Hace un año vivimos una aventura que nos cambió la vida y gracias a ella tuve el gran privilegio de conocer a Platanito, quien me enseñó que todas las vidas deben ser respetadas y cuidadas.

—Ante todos ustedes nos comprometemos a hacer lo que sea por salvar el planeta. No queremos un futuro con ríos contaminados, océanos atestados de plástico, un mundo sin tortugas y, lo más importante, un mundo sin osos pandas.

—Les agradecemos con todo nuestro corazón de aventureros este galardón y yo, en nombre de mis compañeros, les quiero decir que nos comprometemos a seguir cuidando los bosques, los mares, los ríos y los animales. ¿Se animan a ayudarnos a salvar el medioambiente? Entre todos podemos sembrar un futuro mejor. ¡Muchas gracias, cracks!

Todo el auditorio se puso de pie. Los asistentes se levantaron y ofrecieron una escandalosa ovación. Las cámaras transmitieron al mundo entero aquellas palabras. Espectadores de toda Latinoamérica se abrazaron por la noticia. Los niños, adolescentes y adultos estaban muy emocionados por el compromiso de los Aventureros. Todos sonreían y celebraban, todos excepto un hombre sentado en la última silla, el cual iba vestido con un gabán negro y un sombrero de ala ancha. El hombre, oculto entre las sombras, miraba sin parpadear a los Aventureros y sonreía malintencionadamente ante cada palabra de agradecimiento y compromiso medioambiental que pronunciaban.

—Me parece fantástico ese compromiso, Aventureros. Ya veremos si podrán cumplirlo —susurró el señor M con una fría voz metálica.