Antes de adentrarnos en el maravilloso y apasionante mundo del cerebro, considero que es importante hacer una panorámica general del sistema nervioso que nos ayude a entender lo que iremos desmenuzando en los siguientes capítulos. Para ello, comenzaremos por decir que el sistema nervioso, que se extiende a lo largo del todo el cuerpo, se divide en sistema nervioso central y sistema nervioso periférico.
El primero, el sistema nervioso central, se divide en encéfalo y médula espinal. El encéfalo, que etimológicamente se refiere a todo aquello que queda dentro del cráneo, se compone de cerebro, cerebelo y tronco encefálico.
Por su parte, el sistema nervioso periférico se divide en sistema nervioso somático y sistema nervioso autónomo. El sistema nervioso somático se compone de nervios craneales y nervios espinales; mientras que el sistema nervioso autónomo tiene dos partes: sistema nervioso simpático y sistema nervioso parasimpático.
Veámoslos todos ellos de una manera más detenida para poder comprender, en líneas generales, el funcionamiento de nuestro sistema nervioso.
Los animales que disponemos de sistema nervioso, por muy sencillo y básico que sea, estamos en contacto tanto con el interior como con el exterior de nuestro cuerpo. En el caso de los seres vivos complejos, como es nuestro caso, observamos un sistema nervioso más organizado que tiende a la centralización; es ahí donde aparece el sistema nervioso central. El de los humanos está protegido por huesos (cráneo y columna vertebral) debido a la fragilidad e importancia de lo que protege. Dicho sistema se ubica en la parte central del cuerpo, de ahí su nombre, y se divide, como ya hemos comentado, en dos grandes partes: encéfalo y médula espinal.

¡Recuerda!
El sistema nervioso central se ubica en la parte central del cuerpo y está protegido por el cráneo, la columna vertebral y las meninges. El SNC se divide en encéfalo y médula espinal.
El sistema nervioso central se compone de encéfalo y médula espinal.
El concepto de encéfalo proviene del griego, y quiere decir «dentro de la cabeza». Por lo tanto, todo lo que está dentro del cráneo pertenece al encéfalo, es decir: cerebro, cerebelo y tronco encefálico.
Aunque hablaremos largo y tendido sobre el cerebro a lo largo de este libro, podemos decir que es la parte más compleja de todo el cuerpo humano. No solamente es que sea un órgano muy enmarañado, sino que es imprescindible para poder subsistir. Podemos vivir sin un riñón y podemos estar trasplantados del corazón, pero no podemos vivir sin cerebro. El cerebro siempre ha sido algo que ha llamado la atención del ser humano desde la antigüedad, pero nunca hemos tenido tantas facilidades como tenemos hoy en día con las pruebas de neuroimagen para tratar de conocerlo mejor. En los próximos capítulos veremos que el cerebro se divide en dos hemisferios y en cuatro lóbulos, cada uno de ellos con funciones diferentes pero complementarias.
¿Sabías que… el cerebro está las 24 horas del día y los 365 días del año activo? Aun cuando estamos durmiendo o la persona está en coma, el cerebro está «despierto» y cumpliendo con sus funciones básicas.
El cerebelo se ubica en la parte posterior del encéfalo, justo sobre la base del mismo. Tiene una forma bastante parecida al cerebro, pero es bastante más pequeño. También tiene dos hemisferios y se comunica con la médula espinal, la otra gran parte del sistema nervioso central. Las funciones más relevantes del cerebelo tienen que ver con el aparato locomotor de la persona, como por ejemplo, la motricidad fina, la marcha y la estabilidad. Controla los movimientos involuntarios y automáticos, a diferencia del neocórtex, que se encarga de los movimientos voluntarios y conscientes. Por ejemplo, cuando nuestros hijos están aprendiendo a coger el lápiz, a colorear y a escribir, están activando y desarrollando su cerebelo, entre otras estructuras cerebrales.
¿Sabías que… lesiones o tumores en el cerebelo pueden provocar graves problemas en la estabilidad, la marcha y el equilibrio de la persona?
Localización del cerebelo.

¡Recuerda!
El cerebelo está implicado en muchas de las conductas que llevan a cabo nuestros hijos que requieren tanto de motricidad fina como gruesa. Así, por ejemplo, montar en bicicleta, mantener el equilibrio y escribir activa el cerebelo.
El tronco encefálico, o también llamado «tronco del encéfalo» o «tallo cerebral», es la estructura del encéfalo compuesta por una gran cantidad de fibras nerviosas que se encarga de ejercer de puente o de unión entre el cerebro y la médula espinal. El tronco encefálico lo forman tres estructuras: mesencéfalo, puente de Varolio y bulbo raquídeo.
Localización del cerebelo.
La médula espinal, junto con el encéfalo, conforman el sistema nervioso central. Desde el punto de vista filogenético (evolución de la especie) es la parte más antigua del sistema nervioso central. Su funcionamiento es relativamente sencillo, puesto que es bastante mecánico y automático, pero su correcto desarrollo y desempeño es fundamental para la adaptación de la persona.
La médula espinal del ser humano es el nervio más largo del cuerpo humano, con una longitud aproximada de unos 40-45 cm y un diámetro de un solo centímetro. Dadas las funciones tan relevantes de esta parte del sistema nervioso central, la médula espinal está protegida por las vértebras, unos huesos cuya función es proteger a este nervio de posibles traumatismos, lesiones o accidentes. La médula espinal tiene unas fibras nerviosas que salen de ella entre las vértebras y se extienden por todo el cuerpo. Como el resto del sistema nervioso central, la médula espinal también está protegida por tres membranas denominadas meninges: duramadre, piamadre y aracnoides.
Interior de la médula espinal.

¡Recuerda!
La médula espinal es la parte más antigua del sistema nervioso central y la más sencilla desde el punto de vista funcional.
Las tres funciones básicas de la médula espinal son las siguientes:
¿Sabías que… la espina bífida es una malformación de la médula espinal durante el período prenatal debido, entre otros factores, a bajos niveles de ácido fólico?
Por decirlo de una manera sencilla, el sistema nervioso periférico es todo el sistema nervioso que no es encéfalo ni médula espinal. Su principal cometido es doble: en primer lugar, recibir los impulsos sensitivos y enviarlos hacia el sistema nervioso central, y, en segundo lugar, transmite los impulsos motores una vez que el sistema nervioso central da una orden concreta. El sistema nervioso periférico se divide en sistema nervioso somático y sistema nervioso autónomo. Veamos a continuación brevemente las características más relevantes de cada uno de ellos.

¡Recuerda!
El sistema nervioso periférico (SNP) se encarga de recibir la información que captan nuestros sentidos para enviarla al sistema nervioso central y también ejecuta órdenes provenientes del encéfalo y la médula espinal.
Como ya hemos visto, la principal función de los nervios es unir el sistema nervioso central con el resto del cuerpo en ambas direcciones. Existen dos tipos de nervios. Los nervios craneales son un total de 12 pares de nervios que nacen en el encéfalo. Entre ellos destacamos el nervio óptico y el nervio vago. Por su parte, los nervios espinales o raquídeos parten de la médula espinal. En este caso son un total de 31 nervios distribuidos por el tronco del cuerpo y las extremidades. Los seres humanos tenemos 8 pares cervicales, 12 torácicos, 5 lumbares, 5 sacros y 1 coccígeo.
Los 31 pares de nervios espinales o raquídeos.
Ilustración de Elisa Munso

¡Recuerda!
El ser humano tiene 12 pares de nervios craneales que nacen en el encéfalo y 31 nervios espinales que parten de la médula espinal.
El sistema nervioso autónomo es la parte del sistema nervioso periférico que se encarga de controlar las acciones involuntarias y automáticas de las vísceras, de ahí que también se le llame «sistema nervioso visceral» o «neurovegetativo». Algunas de las funciones automáticas que controla son la tasa cardíaca, la frecuencia respiratoria, la sudoración, la respiración, la digestión, la micción y la dilatación pupilar. La mayoría de estas funciones son automáticas, involuntarias e inconscientes. En esencia, el sistema nervioso autónomo es un sistema de salida, ya que ejecuta las órdenes desde el sistema nervioso central hacia la periferia del cuerpo en donde regula los diferentes órganos periféricos. Son muchas las estructuras tanto encefálicas como de la médula espinal las que pueden mandar la orden al sistema nervioso autónomo, como por ejemplo el hipotálamo, el sistema límbico o la corteza prefrontal.
A su vez, el sistema nervioso autónomo se divide en dos: sistema nervioso simpático y sistema nervioso parasimpático. El sistema nervioso simpático está relacionado con la actividad y con las situaciones de estrés, motivo por el cual libera adrenalina y acetilcolina. En cambio, el sistema nervioso parasimpático se encarga de todo lo contrario, es decir, calmar, tranquilizar e inhibir al organismo. Sería el sistema que se activa después de un gran esfuerzo o de una situación de estrés.
IDEAS CLAVE
m El sistema nervioso se divide en sistema nervioso central (SNC) y sistema nervioso periférico (SNP).
m El sistema nervioso central se compone de dos grandes partes que son el encéfalo y la médula espinal. A su vez, el encéfalo se divide en cerebro, cerebelo y el tronco encefálico.
m La parte más compleja del todo el cuerpo humano es el cerebro.
m El cerebro se divide en 2 hemisferios y 4 lóbulos. El cerebelo tiene un aspecto muy similar al cerebro, aunque es más pequeño, y sus funciones tienen que ver con la motricidad y el equilibrio.
m El tronco encefálico es una estructura del sistema nervioso central compuesta por una gran cantidad de fibras que se encarga de ejercer de puente entre el cerebro y la médula espinal en ambas direcciones.
m La médula espinal es la parte más antigua del sistema nervioso central, aunque su funcionamiento es bastante mecánico, rápido y automático.
m El nervio más largo del cuerpo humano es la médula espinal, que está alojado en el canal vertebral.
m La médula espinal, al igual que el resto del sistema nervioso central, está protegida por la columna vertebral, así como por las tres meninges.
m El sistema nervioso periférico se encarga de recibir la información sensorial para mandarla al sistema nervioso central, y también ejecuta órdenes que provienen del encéfalo o de la médula espinal.
m El sistema nervioso somático se compone de nervios craneales y de nervios espinales. Los primeros nacen del encéfalo, mientras que los segundos parten de la médula espinal.
m El sistema nervioso autónomo, o también llamado neurovegetativo, se encarga de controlar de manera automática e inconsciente la presión sanguínea, el latido cardíaco, la digestión, etc.
m El sistema nervioso autónomo se divide en sistema simpático y parasimpático. El primer sistema activa a la persona, mientras que el segundo la relaja e inhibe, por lo que son sistemas contrarios.