Este libro pretende profundizar en los elementos y naturaleza de la inclusión educativa, así como plantear una visión general de la relevancia de los factores afectivos, relacionales, emocionales y motivacionales en el aprendizaje escolar. El marco de referencia que se adoptará se fundamenta en una concepción constructivista del aprendizaje escolar de orientación sociocultural. Desde esta perspectiva, el aprendizaje se entiende como un proceso de construcción de significados y de atribución de sentido, y la influencia educativa como la guía y la ayuda que el alumno necesita para llevar a cabo esta construcción de conocimientos. La influencia educativa puede ser ejercida por los profesores y por los alumnos. Mediante la influencia educativa, se quiere atender a la diversidad del alumnado y promover la educación inclusiva.
Se estructura en torno a cuatro apartados. En el primer apartado se introduce el concepto de inclusión educativa, en el marco de una determinada manera de entender las diferencias individuales que lleva a plantear una determinada respuesta educativa en términos de enseñanza adaptativa. A continuación, se presenta una determinada manera de entender el aprendizaje como una construcción de significados y atribución de sentido. En el tercer apartado, se plantea una visión general de los factores afectivos, relacionales, emocionales y motivacionales presentes en las situaciones de enseñanza y aprendizaje escolar, así como su relevancia para promover la presencia, la participación y el progreso de todos los alumnos. Finalmente, el último apartado pretende ser una introducción al concepto de ayuda educativa, tanto de aquella que proviene del profesor como de la que tiene lugar en las situaciones de aprendizaje entre iguales.
En el segundo capítulo se hace una profundización de los factores motivacionales y afectivos que guardan una relación directa con el aprendizaje para que este tenga un significado para el estudiante y le pueda atribuir sentido. Estos factores se presentan en dos dimensiones, que se describen como variables intra e interpsicológicas. Dentro de las primeras, se hace un desglose y se hablará de los componentes afectivos (autoconcepto y emociones) y de los componentes motivacionales. En estos últimos, se va viendo el concepto de motivación y cómo los patrones atribucionales y las metas tienen un papel relevante en el impulso motivacional. Se introduce el concepto de engagement (o implicación) como un constructo más complejo que el de la propia motivación. En cuanto a las variables interpersonales, se habla de aquellos componentes relacionales que tienen una incidencia directa en el aprendizaje en el contexto escolar, como por ejemplo las representaciones mutuas tanto entre iguales como en la relación con el docente. Para finalizar, se aborda el tema del papel de las expectativas generadas también en este contexto y que tienen un peso específico y relevante hacia el aprendizaje.
En el capítulo 3 se profundiza en los factores relacionales que intervienen en el aprendizaje escolar, y centra su atención en la interacción entre profesor y alumnos y los procesos de influencia educativa. Se estructura en torno a seis apartados. En el primero, se profundiza sobre el concepto de influencia educativa, de ajuste de la ayuda y de enseñanza adaptativa como estrategia para atender la diversidad en el aula. En el segundo, se dan criterios y orientaciones válidas para la reflexión, el análisis y el diseño de situaciones y actividades educativas favorecedoras de la atención a la diversidad. En el tercer apartado, se profundiza en los mecanismos de influencia educativa y su funcionamiento. En los apartados 4 y 5 de este capítulo se aborda la influencia educativa orientada al aprendizaje de un pensamiento estratégico y autorregulado del alumno y a la optimización de los aspectos socioafectivos y motivacionales implicados en el aprendizaje, respectivamente. Cerraremos este capítulo con un último apartado dirigido a la evaluación y el papel decisivo que juega en el aprendizaje del pensamiento estratégico y autorregulado y en la motivación y el esfuerzo que puede hacer el alumno para aprender.
El cuarto y último capítulo se centra en los factores relacionales que intervienen en el aprendizaje escolar, y centra su contenido en el aprendizaje cooperativo como recurso para atender la diversidad. Se estructura en torno a tres apartados: en el primero se explica la potencialidad educativa del aprendizaje entre iguales en general, y del aprendizaje cooperativo en particular. A continuación, se tratan los procesos interpsicológicos responsables de la influencia educativa en la interacción entre iguales, y los factores vinculados al contexto del aula que los pueden modular. En el tercer apartado, se presenta el programa Cooperar para aprender / aprender a cooperar, elaborado por el Grupo de Investigación sobre Atención a la Diversidad (GRAD, UVIC-UCC), que proporciona diferentes herramientas pedagógicas para que el profesorado de los centros pueda enseñar a los alumnos a aprender a cooperar en equipos.