
El cuadrilátero no es solo cosa de hombres, como ha conseguido demostrar al mundo entero esta boxeadora profesional, la primera mujer en ganar un título olímpico.
Nicola Adams nació en Leeds, West Yorkshire, en el seno de una familia de ascendencia africana. Comenzó a boxear porque su madre no encontró niñera que cuidara de sus hijos mientras ella trabajaba, así que los envió al Burmantofts Amateur Boxing Club, como ella misma cuenta: «I only went into a gym by accident. My mum couldn’t get a babysitter and wanted to do aerobics, so she took me and Kurtis, my younger brother, down to the gym. There was an afterschool boxing class on with some of the kids from school. There weren’t any other girls there, but I didn’t mind. I loved it».
Su entrenador le dijo: «I won’t treat you any differently from the boys; we’re all boxers here», lo que resultó esencial para su brillante carrera deportiva; con tan solo 13 años participó en su primer combate y, en 2001, se convirtió en la primera boxeadora en representar a Inglaterra.
Comenzó a cosechar triunfos en varios campeonatos, pero fue en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 cuando hizo historia al derrotar a Ren Cancan y subir al podio para recoger la medalla de oro. Así se convirtió en la primera mujer en recibir un oro olímpico de boxeo, hazaña que volvió a repetir en los Commonwealth Games de 2014 en Glasgow y en los Juegos de Río de 2016. Como ella ha afirmado: «Even though I am a woman boxer, I am not just inspiring women; I hope I am inspiring boys as well».
Nicola ha hecho pública su bisexualidad. Al respecto, ha reconocido en una entrevista a The Sun: «No one’s ever really cared about me being bisexual and I only came out because I had always been out, it’s just the general public didn’t know. I’m quite fearless. I’m like, ‘Let’s just go out there and do this and see what happens’».
En 2012, encabezó la lista de las 101 most influential LGBT people in Britain elaborada por The Independent.