Cuentas de colores, transparentes, variopintas, de madera, de vidrio, de plástico, de cerámica… Las hay de todos los tipos y para todas las necesidades, hasta el punto de que enumerarlas todas sería imposible. Para las decoraciones descritas en este manual podrás usar las más económicas, que se compran en las tiendas de hobys o de pintura, o bien en las mercerías, aunque también puedes reciclar las de un collar viejo.
Para realizar tus «obras», además de cuentas —más o menos grandes— necesitarás también hilo (que podrá ser de diverso grosor y material, según el tipo de objeto, pero siempre muy resistente) y distintos utensilios.
Veamos pues, antes de empezar, una panorámica de estos materiales imprescindibles.

Cuentas de vidrio: las hay de todas las formas y colores, desde los tonos pastel a los más intensos. Las más refinadas y apreciadas llevan una delicada decoración.
Cuentas de plástico: de infinitos colores, brillantes, mates, translúcidas, en forma de flor, de bastoncillo, alargadas, cilíndricas, etc.
Cuentas de cera: son de plástico y están recubiertas con una capa de cera de color. A veces pueden tener el agujero un poco estrecho debido al baño de color al que se han sometido. No pasa nada, lo podrás ensanchar fácilmente con una aguja. Las cuentas de cera combinan bien con las de vidrio de los mismos tonos.
Cuentas de madera: son algo más toscas que las demás, pero permiten crear objetos muy refinados. Las hay de diversas medidas y formatos.
Cuentas indias: son las más difundidas, de diferente material (del plástico al vidrio), mates o brillantes, nacaradas o de espejo. Pueden ser pequeñas, medianas o grandes.
Cuentas talladas: pueden ser de forma esférica o de doble cono. Al tener la superficie tallada en facetas, reflejan la luz creando reflejos multicolores.
Cuentas de tres lados: son una variante en pequeño de las cuentas talladas, con la única diferencia de que tienen sólo tres caras a lo largo.
Varitas: presentan forma de tubitos de diversa longitud.
Lágrimas: reproducen la forma de una lágrima o gota de agua.
Cristales: más que cuentas, son auténticos cristales de un solo color —con diferentes formas y tamaños— muy similares a piedras como el jade, la aguamarina, el rubí o la amatista.

Hilo de latón: suelen usarse hilos de latón con un diámetro de 0,40 mm. Sin embargo, también puedes utilizar hilos de latón con un diámetro de 0,30 mm, más blandos y fáciles de trabajar, o bien hilos de cobre.
Hilo de nailon: lo puedes encontrar en diversas medidas y colores. Suele usarse el transparente.
Hilo de nailon elástico: sirve sobre todo para crear pulseras y collares.
Hilo metálico de color plata: de varias medidas, se usa para confeccionar anillos, pulseras y decoraciones en cajas y bolsos de organza, pero también para confeccionar cinturones un poco especiales.
Alambre o cuerda: en varias medidas, se usa para creaciones de estilo étnico.
Hilo de algodón: se usa para la creación de collares con cuentas de varios hilos.
Caucho: es una original alternativa, que se usa por ejemplo para la creación de pulseras o collares.
Cinta de gamuza: se usa para crear cinturones étnicos, pero también pulseras.

Para la búsqueda de los utensilios, ya sea en casa o, si es necesario, en un establecimiento especializado, puedes pedir ayuda a tu madre o a otra persona adulta. Y acuérdate de reservar, en tu habitación o en un punto de la casa que tu madre considere adecuado, un lugar sólo para ti donde poder dejar el material que usarás para tus creaciones. Si lo mantienes limpio y ordenado, trabajar será más fácil. Veamos a continuación una lista de los utensilios que necesitarás.
Aguja: puede servirte para ensartar las cuentas en algunos tipos de confección. Ten cuidado cuando la manejes para no hacerte daño.
Lápiz: puede serte útil para marcar en una hoja las secuencias de las cuentas ensartadas.
Alicates de punta redonda: sirven para darle al hilo una forma redondeada al crear los ojales o las anillas.
Alicates cortantes: sirven para cortar el alambre de forma limpia.
Alicates de punta plana: son útiles para cerrar los hilos y abrir y apretar las anillas.
Tijeras de punta redonda: sirven para cortar los hilos y los demás materiales que uses cada vez; acuérdate de usar solamente tijeras de punta redonda para no hacerte daño.
Metro de modista: sirve para medir la longitud de los hilos que vayas a cortar.
Cola con disolvente: sirve para pegar las cuentas o los cristales en madera o metal.
Ensartador de cuentas: sirve para ensartar más deprisa las cuentas. Consiste en un recipiente de plástico formado por dos partes unidas por un eje. Al darle vueltas a la parte superior, las cuentas se ensartan en el alambre.
Imperdibles: clásicos, de color plata, o más refinados, de color oro, son de diversos tamaños. Sirven principalmente para la creación de pulseras o collares.
Separadores: son barritas con su ojal y provistas de agujeros utilizadas en los collares o en las pulseras de varios hilos para mantener cada uno de estos a una distancia regular.
Cinta adhesiva: sirve para fijar los hilos a la superficie de trabajo mientras se procede a la confección de los objetos o para sujetar las cuentas sobre el hilo.
Cubrenudos: sirven para cubrir los nudos finales cuando se crean pulseras o collares, pero también para separar las cuentas sobre el hilo. Pueden ser esféricos o cilíndricos, de diversos colores.
Anillas y ganchos de cierre para bisutería: sirven para rematar y cerrar los collares, las pulseras o los cinturones. Los hay de varios colores.
