
Antes de adentrarse en el mundo de las plantas crasas, es preciso efectuar una aproximación al término planta crasa. Este término normalmente se utiliza para referirse a una categoría de plantas de tejidos carnosos («crasos»), y por ello sería más correcto hablar de plantas suculentas, es decir, «provistas de jugo». En efecto, la característica común de todas las plantas crasas, que las convierte en un grupo perfectamente diferenciado, es que presentan partes capaces de acumular agua, lo cual les permite la supervivencia incluso en condiciones de calor extremo o de sequía prolongada.
El grupo de las suculentas comprende numerosas familias botánicas. La más conocida y representativa es la familia de las Cactáceas.

Sin embargo, en nuestras casas y en nuestros jardines podremos encontrar otras plantas suculentas muy diferentes de los cactus, y que también pertenecen al grupo de las plantas crasas. Por consiguiente, es correcto decir que todos los cactus son plantas crasas, pero no se puede afirmar que todas las suculentas son cactus.
Esta guía examina el complejo mundo de las plantas crasas, y muestra al lector sus características y su forma de cultivo.
Desde la preparación del suelo hasta la plantación, el riego y la poda, pasando por los sistemas de reproducción y multiplicación, se propone toda la información necesaria para tener en casa o en el exterior unas plantas lozanas con flores de colores llamativos.
Todos los amantes de estas plantas aprenderán a cultivarlas con éxito. Además, para ayudar en la selección, se incluyen fichas de las principales especies —clasificadas en cactáceas y suculentas— que describen con detalle algunas especies muy difundidas y fáciles de cultivar.
