INTRODUCCIÓN

En los últimos años, la cunicultura ha experimentado un renacimiento gracias a que recientes investigaciones han descubierto que su carne posee muchas más propiedades nutritivas de las que hasta el momento se pensaba.

Además, se han abierto nuevas expectativas de rentabilidad, a raíz del cambio que experimentan las tendencias alimentarias de los consumidores.

La cría racional del conejo no es, de todos modos, tan fácil. El conejo, gracias a su pequeño tamaño y a sus exigencias más bien modestas, siempre se ha prestado a una cría de tipo familiar, es decir, una especie de actividad secundaria para producir carne destinada al autoconsumo.

Un criador que se dedique a tiempo parcial y que disponga de recursos limitados solamente puede esperar de sus animales una tasa productiva discreta, por lo que no se expone a grandes desilusiones.

Sin embargo, en los últimos años se ha ido desarrollando la cría a escala industrial, lo que exige tener en cuenta todas sus necesidades tanto nutricionales como ambientales, ya que el conejo es un animal delicado que sufre los desequilibrios ambientales.

El éxito de esta actividad es consecuencia de una aplicación constante y meticulosa de técnicas de cría adecuadas, así como de una gestión que prime la prevención de las afecciones sanitarias y la adopción de una higiene rigurosa.

Este libro quiere ser un instrumento sencillo y a la vez completo que ayude a quien se dedique a la cría como actividad profesional, así como para quien desee mejorar sus resultados productivos.

El libro se propone adoptar una orientación científica y práctica: por lo tanto, el rigor de las descripciones de carácter etológico y fisiológico se combina con la sencillez de los consejos referidos a la cría en sus aspectos más concretos.

Como es natural, las informaciones de carácter teórico no pueden sustituir la experiencia directa, que mejora día a día gracias a un mejor conocimiento de las características del animal.

Como es de esperar, un buen criador de animales no se hace de la noche a la mañana: la cría rentable del conejo exige tanto competencia como mucha experiencia.

Conejos en su ambiente natural. (Fotografía de Gissey/Cogis)

Gigante de Flandes. (Fotografía de Labat/Cogis)