Agradecimientos
En cada libro hay montones de personas a las que dar las gracias. En este caso, se trata de los sospechosos habituales: Domini, por su investigación y ayuda; mi grupo de la «hora potente», durante la que cada una cuenta el número de palabras que escribe, y que siempre se aseguran de que esté en pie y trabajando al amanecer; y por supuesto, Brian Feehan, a quien puedo llamar en cualquier momento para contrastar ideas y así no perder ni un minuto. Esta vez también quiero dar las gracias a las integrantes de mi comunidad, que mantienen debates tan apasionados y divertidos en los muros carpatianos. Y muy especialmente, a Joan Colbert, que tantas veces me ha hecho reír en los pasados años con sus declaraciones y muy, muy divertidos comentarios en los muros de debate y en FAN.