promiso en la perspectiva universal. La solidaridad es
inseparable de la justicia. Por eso en Aclaraciones a la
ética del discurso Habermas habla de «las cuatro gran-
des vergüenzas político-morales de nuestro tiempo»:
el hambre y la miseria del denominado Tercer Mun-
do; la tortura física y la violación de la dignidad hu-
mana; el paro y la desigualdad de la distribución de
la riqueza social en las naciones industrializadas, y el
peligro de autodestrucción humana debido al arma-
mento atómico.
Dentro de esta situación general, Europa tiene
que enfrentarse a los problemas derivados de los
acontecimientos que han tenido lugar en los países
del Este, la unificación alemana, la creación de una
Europa unida en términos políticos (y no meramen-
te económicos), solidaria con los demás pueblos y
responsablemente comprometida con el futuro de la
humanidad.