cada individuo, puedan ser aceptados sin coacción por todos los
afectados.»
Conciencia moral y acción comunicativa
«Válidas son aquellas normas de acción que solo pueden ser jus-
tificadas bajo el punto de vista de la consideración igualitaria de
intereses.»
Facticidad y validez
La racionalidad habermasiana es procedimental y
su planteamiento moral también lo es. Otros rasgos
característicos son la universalidad, el formalismo y
el cognitivismo. El autor adopta estas coordenadas
porque quiere combatir el relativismo ético y el es-
cepticismo y no cree que sea posible una ética mate-
rial de proyección universal.
Cabe subrayar también el carácter deontológico
de la ética discursiva y la primacía concedida a los
aspectos de la justicia. Como señala en Aclaraciones a
la ética del discurso:
«más allá de la oposición estéril entre un universalismo abstrac-
to y un relativismo contradictorio en sí mismo, pretendo defen-
der la primacía de lo justo, entendido deontológicamente, sobre lo
bueno. El fenómeno básico de la necesidad de explicación teóri-
co-moral es, ciertamente, la validez del deber respecto de las pres-
cripciones y las normas de acción. En este aspecto hablamos de
una ética deontológica.»