La razón es inseparable de la discursividad, de la me-
diación dialógica entre los sujetos. La coordinación
de la acción humana puede realizarse de una forma
meramente instrumental o estratégica en función de
finalidades muy concretas (acción orientada al éxito),
o puede incluir el entendimiento, la comprensión de
la situación compartida (acción orientada al entendi-
miento).
La acción social
El mundo de la vida es el ámbito de existencia que
provee de los elementos simbólicos y trascendenta-
les con que los individuos determinan su actividad.
La acción social requiere siempre la coordinación de,
por lo menos, dos actores; la acción individual, aun
siendo de un actor, se mueve dentro de los paráme-
tros asumidos en las acciones intersubjetivas:
«Denominamos racional a una persona que interpreta sus necesi-
dades a la luz de los estándares de valor aprendidos en su cultura;
pero, sobre todo, cuando es capaz de adoptar una actitud reflexiva
frente a los estándares de valor con que interpreta sus necesidades.»
Aquí se alude a la comprensión como hecho in-
separable de la interacción social, por la existencia
de un mundo simbólico común y de un conjunto de
supuestos compartidos, necesarios en cualquier pro-