guientes: la hegemonía actual del conocimiento natu-
ral experimental (y el intento de reducción de la teo-
ría del conocimiento a teoría de la ciencia); la impor-
tancia decisiva para el mundo humano de las inves-
tigaciones sobre la relación entre sentido y normati-
vidad, prácticas e intereses; y la necesidad de pensa-
miento crítico para superar los conflictos sociales e
individuales. Como ejemplos de reflexión crítica va-
lora las obras de Nietzsche y Freud, relevantes por su
fuerza emancipadora, si bien también detecta caren-
cias y errores importantes.
El equilibrio necesario del ser humano pasa por la
posible coordinación racional de estos diferentes as-
pectos de la realidad. Trabajo, interacción y emanci-
pación son tres clases de acción que se rigen por re-
glas y dinámicas diversas, pero que tienen en común
la mediación del lenguaje y el impulso de la necesidad
promovido por el interés. Los intentos de reducción
de todo discurso riguroso y de toda pretensión de
validez al lenguaje de la ciencia, y también la mani-
pulación ideológica de algunos argumentos científi-
co-naturales (uso partidista y subjetivo de los lengua-
jes descriptivos), caracterizan a las sociedades moder-
nas y provocan las crisis de legitimación y de esta-
blecimiento de valores que las consumen. Parece ser
que varios intereses coinciden en la promoción de la
confusión más absoluta.
El trabajo representa la relación más técnica y
transformadora entre el individuo y el mundo natural
que lo rodea. El vínculo entre producción y medios