La libido se transforma
El mismo ámbito de la libido se está transforman-
do por este proceso de asimilación de las necesida-
des relacionadas con los impulsos vitales de los indi-
viduos. La dimensión erótica, que tiene un sentido
amplio y difuso relacionado con una gran diversidad
de vivencias, queda reducida a la satisfacción sexual
puntual, según lo que estimula y provee el sistema.
Estas formas de desublimación tienen consecuencias
en el desarrollo de la conciencia, el autoconocimien-
to y las relaciones con las demás personas.
Marcuse afirma sin tapujos: «El resultado es una
atrofia de los órganos mentales adecuados para com-
prender las contradicciones y las alternativas y, en la
única dimensión permanente de la racionalidad tec-
nológica, la conciencia feliz llega a prevalecer». La
ironía y la carga crítica de esta expresión de «concien-
cia feliz» no nos puede pasar por alto. El conformis-
mo y la falta total de fuerza de reacción parecen ha-
berse instalado de manera muy peligrosa.
A pesar de la omnipotencia aparente de esta re-
ducción unidimensional de cualquier realidad al po-
sitivismo tecnocrático, hay que preguntarse por sus
límites y por sus carencias, por la autodestrucción
que genera este mismo poder. En sus propias crea-
ciones encontrará su correctivo; en sus andamios hay
los resquicios que permiten entrever la posibilidad de
alternativas. Las nuevas condiciones sociales hacen
crecer otras exigencias, ya no cuantitativas sino cua-