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de lógica, experiencia y hechos, sino por medio de
lógica recortada, experiencia mutilada y hechos in-
completos». La cultura se convierte entonces en un
mecanismo de «sobrerrepresión», que se añade a la
coacción más directa de los mecanismos de supervi-
vencia biológica. Marcuse critica que los elementos
de cultura se supediten al orden de necesidades de la
naturaleza externa y ajena a los sujetos; y que las po-
sibilidades que le brinda el uso crítico de la razón (de
la mano de sus impulsos de libertad y felicidad) sean
ahogadas por la violencia soterrada de los sistemas
de producción y reproducción del capitalismo.
Eros y civilización
En lo que se acaba de decir se puede entrever una
diversidad de componentes conceptuales que carac-
terizan el pensamiento de Marcuse y que adquieren
una relevancia especial en obras como Eros y civiliza-
ción y El hombre unidimensional.
Su interés inicial por Hegel proviene de una lec-
tura que se fija en el potencial crítico de la razón, en-
tendida según su relación dialéctica con la realidad y
de acuerdo con su perspectiva histórica, característi-
ca del mundo humano (el individuo se constituye se-
gún el marco histórico en que vive, que puede obje-
tivar críticamente gracias a la razón). No solo en su
primer libro Ontología de Hegel (1932), sino también en