ceptual con el referente objetivo (olvidando la com-
plejidad de lo real), se cambia totalmente la relación
adecuada entre pensamiento, sujeto y objeto.
La actividad propia del sujeto de contraponer y
contrastar el pensamiento abstracto con distintos ti-
pos de vivencias y de relación con la realidad queda
paralizada por la absolutización de las ideas precon-
cebidas. Entonces no solo se pierde de vista lo real,
externo al sujeto, sino que también este se hace opa-
co a él mismo. Distinguir todos estos elementos es el
primer paso para superar las contradicciones y pro-
curar una vía de conciliación.
La primacía de la realidad
La dialéctica negativa reivindica la primacía de la
realidad sobre lo conceptual y abstracto. Asigna a la
filosofía una función crítica respecto de los distintos
esquemas o sistemas conceptuales, porque hay que
desenmascarar la utilización interesada y manipula-
dora.
La dialéctica de la negación despliega un discurso
racional que incluye cuatro aspectos críticos:
Primero, la negación de la situación concreta:
«Dialéctica es la ontología de la falsa situación; una situación justa
no la necesitaría y tendría tan poco de sistema como de contradic-
ción.»