34
El equilibrio entre naturaleza y cultura es difícil
para el ser humano. En él mismo, en su ser más ín-
timo, su naturaleza se desarrolla con la ayuda de vi-
vencias y de aprendizajes de carácter cultural. La ex-
periencia del conflicto es inseparable de la vida hu-
mana. En ocasiones se supera y se logra un nuevo
equilibrio; en otras ocasiones el conflicto subsiste y
puede llegar a ser una tensión peligrosa, cuando se
combina con otras fuerzas.
Ulises, hijo de Laertes, es rey de Ítaca. Su esposa
se llama Penélope y su hijo Telémaco. La Odisea relata
el viaje de vuelta a su país, después de participar en la
guerra de Troya. El destino, hecho de las voluntades
contrapuestas de dioses, diosas y humanos, le impul-
sa a una travesía que dura veinte años. Este personaje
de Ulises en la Odisea («uno de los primerísimos do-
cumentos representativos de la civilización burguesa
occidental») se presenta como el símbolo del hombre
ilustrado que, gracias a su saber y a su astucia, puede
superar los peligros y los obstáculos de la vida, obte-
ner lo que desea, afrontar el destino. Es la afirmación
de un yo individual, con el recurso a la utilización de
una razón instrumental, frente a la superstición y el
mito. Pero no se libra de comportarse como un bár-
baro cruel cuando, al llegar a su añorada Ítaca, en-
cuentra a la fiel Penélope cansada de tejer y destejer
(recurso contra el paso del tiempo y la negación de la
entrega) para aplazar la respuesta a sus pretendientes.
Ulises y Telémaco los matan a todos por venganza.