El individuo moderno se encuentra aparentemen-
te en la mejor situación para llegar a ser un ser in-
dependiente y libre de sus sueños: el código del de-
recho le otorga autonomía política y económica. Su
actividad mercantil o industrial es libre, puede tomar
sus decisiones independientemente de otras instan-
cias. A pesar de todo, la realidad es que el individuo
está tan ligado a las necesidades sociales como lo es-
taba cualquier artesano de la edad media:
«En este sentido no es más libre, solo que aquellas necesidades no
se expresan en los deseos de un círculo de clientes visible y estable,
ni en el encargo de trabajo de algún señor. En el sistema actual,
esta conexión entre valor y necesidad social ya no es mediada solo
por elementos psíquicos y políticos calculables, sino también por
una suma infinita de acontecimientos incalculables.»
Crítica de la razón instrumental
Ya en el exilio, Horkheimer constató en la expe-
riencia de su tiempo la desproporción absolutamen-
te contradictoria entre el alcance transformador de
los conocimientos científicos y su utilización racional
para mejorar la sociedad y el bienestar de las perso-
nas. En otras palabras, aprendió la diferencia radical
entre la racionalidad del procedimiento científico y
la racionalidad necesaria para superar las condiciones