grar determinados objetivos decididos según las con-
veniencias particulares, y no de saber el porqué de
estos fines y no de otros, de sus repercusiones y de su
coherencia o incoherencia respecto de otros objeti-
vos que benefician al conjunto de la sociedad. Fren-
te a esta racionalidad instrumental hay que reivindi-
car y trabajar a favor de la racionalidad objetiva, de la
globalidad, de la relación adecuada entre los distintos
sectores sociales; hay que reivindicar la idea de razón
necesaria para el cumplimiento de la esperanza en un
orden social orientado por el interés de la justicia.