MELATONINA
 
¿QUÉ SABEMOS Y PARA QUÉ SIRVE?

 

Dr. Eduard Estivill. Director de la Clínica del Sueño Estivill. Especialista Europeo en Medicina del Sueño. Pediatra y Neurofisiólogo. Hospital Quirón-Dexeus, Barcelona, y Hospital General de Cataluña.

Dr. Juan Antonio Madrid. Catedrático de Fisiología. Director del Laboratorio de Cronobiología, Departamento de Fisiología, Universidad de Murcia. Biólogo y Dr. en Fisiología.

Dr. Gonzalo Pin. Jefe del Servicio de Pediatría y Director de la Unidad de Sueño del Hospital Quirón de Valencia. Pediatra y Especialista en Medicina del Sueño.

 

Este manual ha sido realizado preferentemente a partir de los trabajos de los Drs. Juan Antonio Madrid y Gonzalo Pin, utilizadando las referencias bibliográficas citadas al final del texto.

 

Recomendación básica

- Utilice la melatonina siguiendo los consejos de un profesional de la salud.

- No se deje aconsejar por opiniones de otros usuarios a través de internet. Consulte sólo webs y/o blogs de laboratorios solventes.

- Utilice un producto fabricado por un laboratorio especializado. No utilice productos comprados en internet que no estén avalados por compañías farmacéuticas de prestigio.

 

¿QUÉ ES Y DÓNDE SE PRODUCE LA MELATONINA?

La melatonina es una sustancia producida principalmente por la glándula pineal (pequeño grupo de células situadas en el centro de nuestro cerebro), durante la noche (Figura 1). Su secreción nocturna se produce como consecuencia de la actividad de otro pequeño grupo de células, denominadas científicamente como núcleo supraquiasmático del hipotálamo (NSQ), que actúan como nuestro reloj biológico. El reloj biológico es el que determina que tenemos que dormir de noche y estar despiertos de día.

Figura 1. Esquema de la localización de la glándula pineal y el reloj biológico (núcleo supraquiasmático del hipotálamo), que en ausencia de luz ponen en marcha la secreción de melatonina.

 

¿CÓMO FABRICAMOS LA MELATONINA?

La glándula pineal fabrica la melatonina a partir del triptófano, un aminoácido que proviene de nuestra dieta (Figura 2). El triptófano se convierte en serotonina, y esta a su vez en melatonina. La vitamina B y el ácido fólico también contribuyen en la producción de melatonina.

 

Figura 2. Hay algunos alimentos que favorecen la producción de melatonina, entre otros los frutos secos, cebada, plátanos, tomate, arroz y derivados lácteos.

 

¿CÓMO INFLUYE LA LUZ Y LA OSCURIDAD EN LA PRODUCCIÓN DE MELATONINA?

El ritmo de luz y oscuridad están relacionados de forma muy estrecha con la producción de melatonina. Al atardecer, cuando la luz se va con el crepúsculo, la glándula pineal comienza a fabricar melatonina. Una vez la oscuridad es total, la producción de melatonina alcanza su máximo nivel, y es entonces cuando nuestro cerebro está preparado para iniciar el sueño.

 

Figura 3. El ciclo de luz-oscuridad es determinante para que la inhibición y secreción de melatonina se produzca en nuestro organismo.

 

De forma inversa, al amanecer, con la aparición de la luz, la glándula pineal deja de fabricar melatonina y el reloj biológico nos indica que es el momento de despertar.

Por eso, si por la noche nos vemos expuestos a gran cantidad de luz nuestro cerebro no producirá la melatonina necesaria y nuestro sueño se retrasará. Por el contrario, si al despertarnos estamos en ambientes oscuros, la melatonina no dejará de producirse y nos costará más entrar en el estado de vigilia.

 

Recomendación básica

Exponernos a mucha luz al despertarnos. Es ideal realizar media hora de ejercicio a primera hora del día, por ejemplo caminar.

Por lo contrario, a últimas horas de la tarde y principio de la noche es mejor estar en ambientes poco iluminados, para propiciar la producción de melatonina.

 

¿PARA QUÉ SIRVE LA MELATONINA?

Además de controlar que el sueño aparezca por la noche y la vigilia durante el día, la melatonina influye sobre el sistema inmunológico y es un potente antioxidante, por lo que se utiliza en tratamientos antienvejecimiento (Figura 4). Recientemente se ha descubierto que tiene también efectos anticancerígenos, sobre todo en el caso de tumores dependientes de hormonas.

 

Figura 4. Efectos de la melatonina en nuestro organismo.

 

La melatonina, por otro lado, no sólo regula nuestro ritmo biológico (circadiano) de vigilia-sueño, sino que además presenta una moderada actividad hipnótica es decir, nos hace entrar en sueño con normalidad.

Estas propiedades justifican el uso de la melatonina en diversas situaciones médicas.

 

Recomendación básica

Debe ser un profesional de la salud quien determine, en función de los síntomas, qué alteraciones del sueño pueden mejorar administrando melatonina y cuáles son las dosis y duración del tratamiento apropiadas en cada caso.

No todos los tipos de insomnio mejoran con melatonina.

Por eso, para saber si la melatonina puede ser de ayuda, es fundamental encontrar la causa del mal dormir. El profesional de la salud le asistirá.

 

La melatonina se desactiva en el hígado y se elimina por la orina. Cuando la tomamos por vía oral, tarda alrededor de 45 minutos en hacer efecto.

La cantidad de melatonina en sangre varía según la edad. Como comentábamos más arriba, la luz, junto con la reducción de la actividad del reloj biológico sobre la glándula pineal, inhibe la secreción de melatonina. Por ello, durante el día solo existe en cantidades mínimas en la sangre. Cuando oscurece empieza a producirse y alcanza los niveles máximos hacia las 2 de la madrugada. Los niveles nocturnos de melatonina en sangre son mayores desde la edad infantil hasta los 35 años. Después, van descendiendo de forma progresiva, y son bajos a partir de los 65 años (Figura 5).

 

Figura 5. Curva de la melatonina según la edad (gráfico elaborado por el Instituto Internacional de la Melatonina, Granada, dirigido por los Drs. Acuña y Escames). Obsérvese que la cantidad máxima se obtiene a partir de las 2 de la madrugada, pero que, en función de la edad, la cantidad de melatonina va descendiendo a medida que envejecemos.