Interfaces con programas o módulos fuera del modelo de
simulación escritos en Visual Basic, C++ u otros lenguajes:
El modelo de simulación debe ser formalizado del modo
más simplificado posible pero garantizando que recoja todas
las dinámicas de interés que rigen el comportamiento del
sistema y afectan de algún modo a los objetivos de los expe-
rimentos. Como ya se ha mencionado, debe valorarse la ca-
pacidad de aceptar código en un lenguaje de alto nivel a fin
de poder modelar objetos o funcionalidades del sistema no
previstos en el entorno de desarrollo estándar.
Basados o no en una metodología de modelado:
En la literatura se pueden encontrar diversas metodologías de
modelado de modelos de eventos-discretos, IDEF, Redes
de Petri, Activity Scanning, etc. El empleo de una metodología
de modelado facilita la documentación, revisión y mejora de los
modelos. El inconveniente principal es que imponen un con-
junto de restricciones que en algunos casos pueden limitar la
flexibilidad. La mayoría de herramientas comerciales no adop-
tan per se una metodología estándar de modelado, no obstante
se recomienda adoptar una de estas en la medida de lo posible.
Submodelos continuos:
Si el sistema a analizar contiene fenómenos eminentemente
continuos, que precisan de modelos en ecuaciones diferen-
ciales ordinarias, es necesario que el entorno de simulación so-
porte el desarrollo de modelos combinados, modelos con sub-
sistemas continuos y subsistemas basados en eventos-discretos.
Librería de funciones:
Un entorno de simulación tiene que disponer de funciones
potentes y flexibles para representar de forma elegante la
complejidad inherente a los sistemas reales. Estas funcio-
nes tienen que permitir modelar los elementos físicos de in-
HERRAMIENTAS INFORMÁTICAS PARA LA SIMULACIÓN 61